C onsecuencias – Son el resultado de nuestras decisiones. El diablo no es siempre el culpable. A taduras – Surgen a raiz de nuestras conductas. El cristiano no puede estar poseído porque es libre en Cristo. O presiones – Sentirse afligido y angustiado por las tentaciones del enemigo. Estar atado a comportamientos pecaminosos. S ufrimientos – Resistirse a renovar la mente lleva a ataduras y opresiones que traen como resultado pena y dolor.
Es posible vivir sin confusión y desorden. La respuesta está en conocer, amar y servir a CRISTO, y en leer la Palabra.