Maciosare, a student of sociology who follows his mother's advice about the importance of getting an education, even though his talents are anything but academic, recounts his adventures and misadventures in modern Mexico.
Escritor, novelista, periodista y cronista mexicano.
Es originario del barrio de Tepito en la Ciudad de México, hijo de un boxeador y de una ama de casa. Estudió en la vocacional número 7 del IPN y participó en el movimiento estudiantil de 1968. No cuenta con formación académica literaria. En 1971 inició su carrera con Chin chin el teporocho, la cual adaptó al cine y rodó en 1975 el director Gabriel Retes. Fue fundador en 1974 del colectivo Tepito Arte Acá con Daniel Manrique, Julián Ceballos Casco, Virgilio Carrillo y Felipe Ehrenberg.
Como comunicador fue jefe de información de Hoy en la cultura de Once TV, guionista de programas de televisión, comentarista de Letras vivas, un programa que era conducido por José Agustín y en Detrás de la noticia con Ricardo Rocha. Ha colaborado en medios como Unomásuno, Imevisión y en el noticiario de Televisa, Matutino Express con el segmento ¿Qué tanto es tantitito?, que presenta crónicas sobre la ciudad y la cultura popular.
"La verdad, sincerándome, lo que yo deseaba de todo corazón esos días era un pan Bimbo con mi chocolate Pancho Pantera batido con leche de vaca como lo recomendaba la televisión. O sea que muy a güevo me acostumbré a beber leche Conasupo para crecer grandote y fuertote hasta alcanzar la descomunal altura de un metro cincuenta y ocho centímetros, ¡forzadones!".
Armando Ramírez expone en Pantaletas el nivel de vida de una familia mexicana promedio, es decir, una familia pobre. Desmenuza esperanzas, sueños, ilusiones y los confronta con una realidad completamente opuesta, una realidad donde impera el desencanto, donde ser una persona de bien no garantiza nada, pues las esperanzas no dan de comer.
Fue muy gratificante leer un libro lleno de un lenguaje popular mexicano. Las desventuras, el amor y el drama envueltos con un poco de humor, y nos deja a un protagonista de clase baja haciendo lo posible por seguir adelante con un empleo tan poco común. Recomendable.
El maestro de la crónica chilanga, Armando Ramírez nos muestra en esta obra el eterno cliché de la educación en México, como a través del tiempo nos han inculcado que estudiar una carrera universitaria es la clave del éxito sin embargo esto tiene diferentes matices que al final le dan un giro completamente distinto al esperado, con su peculiar estilo y retratando la ciudad tal y como es en las calles.
Me gustó, fue una grata sorpresa, jamás me imaginé encontrarme con tan vasto contenido, muy ilustrativo en cuanto a jerga chilanga se refiere, pero sobre todo, gran mensaje de vida y más para los jóvenes de hoy en día. No se equivoca el que hace lo correcto.
Una crítica a la burocracia, con tintes de picardía chilanga condimentada con unas buenas mentadas de madre al gobierno corrupto y su saña hacia los jodidos. La narrativa de Armando Ramírez me dejó con una sensación agradable, sentía que estaba platicando con un cuate del barrio contándome sus amoríos, sus quimeras profesionistas, su amor a su jefecita santa, a la guadalupana, a don Benito Juárez y los "cucus" de talla +42. Seguiré explorando más libros de este autor, espero encontrar más historias de chilelandia.