La pluma de la autora es sencilla, fresca, sin florituras, muy amena y descriptiva, esto último demasiado para mi gusto en algunos momentos, pero es a título personal. Los diálogos son acordes a la narración, igual de coloquiales. Al principio da la sensación de que la historia va a ser lineal y previsible, y en verdad así es, pero hay momentos en los que hay unos giros argumentales que verdaderamente no te esperas llegándote a dejar totalmente descolocada. Las escenas de pasión son detalladas con sencillez y calidad, algo que se agradece ya que son las justas y necesarias para que no nos resulten excesivas.
Respecto a los personajes principales debo admitir que he tenido sentimientos encontrados. En la mayoría de las situaciones me han parecido muy divertidos y muy emocionales pero a su vez me ponía de los nervios el comportamiento tan infantil que tenían en algunas ocasiones.
Me ha resultado en algunos momentos un pelín cargante lo repetitiva que se vuelve la protagonista respecto al famoso "V perfecta" y lo mucho que le molestaba a Álvaro, su jefe, que le llamase de determinada manera y las sonrisitas del susodicho. Pero también he de admitir que me han divertido sus monólogos internos con ella misma.
Puede que no haya llegado a conectar del todo con ambos personajes pero si con los motivos responsables de el modo en el que se forja el carácter de cada uno, es decir, una familia desestructurada y una perdida que conlleva una responsabilidad.
Al ser una historia corta, da la sensación de que todo sucede de manera muy precipitada y que tienes la necesidad de saber más y que conste que hablo por mi. Considero que la autora le ha dado prioridad a según qué situaciones en las que se ha explayado innecesariamente y en otras hubiese necesitado saber más, pero bueno ya os digo que es mi opinión personal, que para gustos los colores.
La historia está narrada en primera persona por nuestra protagonista. Otra cosa que no me ha pasado desapercibida es el tema de los tiempos verbales, si la historia está narrada en presente debería seguir la misma dinámica a no ser que hayan flashbacks.
El libro consta de 162 páginas, divididas en 23 capítulos cortos, un prólogo donde se nos narra en tercera persona la famosa noche que da comienzo a la historia, un epílogo y un adelanto de la siguiente entrega que tiene como protagonistas a dos personajes secundarios y a la que estoy deseando hincarle el diente.
En términos generales, a parte de los matices que os he comentado anteriormente, la historia me ha gustado, me ha parecido divertida y tiene trasfondo, algo que creo que es muy importante. Vas a reír, conmoverte y desquiciarte a partes iguales con muchos comportamientos de los protagonistas. Y que cierto es... ¡Las vueltas que da la vida!
Si os apetece una lectura rápida, sencilla y ligera, con toques de humor, con amor, momentos imprevisibles, tanto pasionales como emocionales, esta historia os puede llegar a gustar.