Me gusta verte. Me gusta verte sin más deseo que el mirarte. Sin más espera que el robarte, aunque lo sepas, el instante en el que te contemplo. Me gusta verte así. Con llaneza, directo, sin el artificio del pensamiento. Verte. Cuando Uno -que le debe su nombre a la devoción de su madre por un mártir español- atraviesa una crisis de pareja con C, se anota en un curso de filosofía con la prestigiosa profesora Berta Orlás. Allí, cada jueves, un grupo comenzará a construir una forma descarnada de amistad. Uno conocerá a Ana, ejecutiva exitosa con un secreto inconfesable, a la frágil Eva -cuya determinación pondrá a prueba la cohesión del grupo-, y a Lourdes y Gerardo, una pareja convencional que hace preguntas incómodas. Uno se debate entre el placer de la experimentación sexual que le propone C y el miedo a perderlo. ¿Cuáles son los límites del amor? ¿Cuáles, los del sexo? ¿Qué es la fidelidad? ¿Hay una ética o una moral cuando amamos? ¿A qué somos realmente leales? ¿La filosofía tiene las respuestas? Lo humano se despliega con todas sus tensiones en esta, la primera novela de Luis Novaresio. Las ideas de Platón, Epicuro, Freud, De Beauvoir y Sartre, entre otros pensadores, llegarán a través de la magnética profesora, a veces como bálsamo y otras como aguijón para revelarles a los personajes sus propias verdades. Todo por amor, pero no todo es una historia de preguntas, de descubrimientos, de re encuentros con lo sabido y un profundo convencimiento sobre la importancia de la amistad y el deseo.
Félix Luna fue un reconocido abogado, historiador, escritor, artista y político argentino, miembro de la Unión Cívica Radical. Fundador y director de la revista Todo es Historia.
Junto a Ariel Ramírez compuso la poesía de obras musicales como los álbumes Navidad nuestra (1964), Los caudillos (1966), Mujeres argentinas (1969, donde se destacan sus canciones Alfonsina y el mar o Juana Azurduy) y Cantata sudamericana (1971).
En los últimos tiempos, integró el Grupo Aurora, una reunión de intelectuales integrada por el ex vicepresidente Víctor Martínez, entre otros. Este grupo salió a confrontar con los intelectuales del grupo Carta Abierta, intelectuales de izquierda y peronistas que apoyan al kirchnerismo.
Lo encontré de casualidad mientras andaba de librería en librería por la calle Corrientes, y ya el título me atrapó. Título que el propio autor menciona estar basado en el libro "Conflicto y armonías de las razas en América" de Domingo Faustino Sarmiento.
Me imaginé al comprarlo que iba a tener un rejunte de situaciones en algún punto similares a las que vivimos en la Argentina contemporánea. Hubo algunos puntos que se pueden unir entre el pasado y el presente, como por ejemplo, malas relaciones entre presidente y vice, o vivezas electorales. A estas similitudes se suman otras tensiones estructurales que parecen crónicas, como la disputa entre Buenos Aires y el Interior —antes dirimida a los tiros por la aduana, hoy en despachos por la coparticipación— y esa dinámica constante del caudillismo y la búsqueda de un líder salvador.
Sin embargo, siento una diferencia fundamental: en el pasado todo parecía conservar una esencia más honorable y, a mi parecer, no se caía tan bajo en la confrontación personal (con las lógicas excepciones de los duelos a muerte que se mencionan). En muchos casos, existían disidencias profundas pero enmarcadas en un gran respeto. El ejemplo más claro es el de Justo José de Urquiza con Rosas. Tras la batalla de Caseros, Urquiza no buscó exterminar a los federales, sino que impulsó una política de unidad bajo el lema "ni vencedores ni vencidos", integrando en lugar de aniquilar. Había límites éticos que hoy parecen extintos.
Finalmente, quiero mencionar que el libro entero es una recopilación de publicaciones realizadas por Félix Luna en diarios o revistas entre 1973 y 1975. El último artículo resulta premonitorio, si se quiere, porque el autor menciona que, a su juicio, se vive un momento de vísperas (de qué, dice no saber). "Y yo tengo la sensación de que ahora, en la Argentina de 1975, también estamos viviendo tiempo de vísperas. ¿De qué? Lo ignoro. Ni siquiera puedo intuir si lo que vendrá será —en términos generales— bueno o malo para el país, bueno o malo para los valores que yo mismo amo. Pero un olfato que viene más de mi oficio de historiador que de mis incursiones en el análisis político, me está alertando que vivimos la clausura de una etapa y la víspera de una apertura más o menos próxima totalmente distinta."