El cine de Kaurismaki es una excusa en este ensayo construido de saltos e iluminaciones que recorren las artes y las historias de la filosofía. El azul como tonalidad y la continuidad del comunismo por los medios de la soledad son temas que no terminan de aclararse sino que quedan como tareas para el lector. Es una lectura interesante, tanto para personas familiarizadas con el cine del finlandés como para quienes quieran encontrar un motivo para moverse a mirar.
Me hubiese gustado que comentara más el cine de Kaurismaki que de la historia del comunismo y sus adlátares. Pero debo decir que me gustó la historia de Marx y su sobre todo. Por un momento pensé que podría transformarse perfectamente en una película de Aki, la historia de un hombre que pierde su sobre todo y de alguna forma pierde su ideología.
En este ensayo sobre el director de cine Aki Kaurismäki, hay una interpretación sobre su cine en torno a la problemática que despierta el comunismo como ideología individual. En torno a las ideas de autores como Walter Benjamín, Galende, busca darle un significado trascendental a las tomas, a los ángulos de las cámaras, de sus personajes e historias; en como va haciendo depositario de una individualización del concepto de ser comunista en tiempos de cine. Dotando a sus protagonistas de la sobrevivencia del día a día, como forma de resistencia y adaptación al capitalismo mismo. Interesante lectura para los amantes del séptimo arte y para quiénes aún no conocemos las películas de Aki.