La mente humana no tiene límites a la hora de imaginar monstruos y formas de vida que se apartan de la norma: seres fabulosos, sirenas, cíclopes y toda clase de alienígenas pueblan desde casi siempre las historias de ficción. Por su parte, la naturaleza tampoco se queda corta a la hora de desafiar las fronteras de lo posible: hay animales que parecen plantas, organismos que se coordinan para crear superindividuos o calamares gigantescos que pululan en el fondo de los océanos. Este libro explora la atracción que los seres humanos sentimos hacia lo extraño a la vez que analiza por qué la evolución prefiere ciertas formas, pautas y estructuras y no otras. En un fascinante recorrido que nos lleva por las sendas de la cosmología, la neurolingüística, la antropología cultural o la inteligencia artificial, Ricard Solé nos invita a pensar no sólo por qué «todo» —la mente, el lenguaje, la configuración molecular de la vida, la ley de la gravitación, los múltiples universos cuánticos o la creatividad artística— es como es, sino también si otros mundos y formas de vida podrían (o podrán alguna vez) haberse dado.
El título es muy engañoso, o en todo caso no refleja del todo bien (a mi entender) la temática del libro, que más bien trata de la frontera entre lo posible y lo imposible desde el punto de vista de la ciencia y a lo largo de un rango de temas que van desde la cosmología hasta la creatividad, pasando por cuestiones como el lenguaje o la biología molecular. Enormemente ambicioso, como es de imaginar, y tal vez por ello un tanto desigual. En cualquier caso creo que Solé supera con nota el ejercicio en términos de claridad y de capacidad de evocación. Que muchos de sus ejemplos giren (de forma para mi inesperada) en torno a la ciencia ficción... bueno, no me molesta para nada.
Al principio no me enganché mucho, pero lo fui siguiendo para ver hacia dónde iba y me terminó atrapando, enamorando muchísimo. Si bien no tiene demasiada complejidad ni profundidad en los temas (cosa que lo hace maravillosamente llevadero) los puntos que resalta sobre cada cuestión que aborda me parecen muy acertados. Es un hermoso libro para releer.
Una verdadera obra de divulgación, sin pretensiones, con un lenguaje exquisito, que coloca al lector, y sus dudas, y las dudas de la humanidad en su conjunto, en el centro de la palestra.
Me ha chiflado. Desde los límites de la organización y la simetría, de la biología molecular como la conocemos, teorías del cosmos, universos alternativos (y paralelos) n los límites del conocimiento, los límites de la creatividad... Toca con mucha sencillez, ciencia y filosofía cuestiones basales de nuestra comprensión del mundo.
Me gustaria dejar algunas citas, así que probablemente actualice la reseña.
He disfrutado también enormemente, el hecho de haberme ido anticipando, de continuo, a ideas y razonamientos de Solé, y me ha excitado (intelectualmente) terriblemente el sentir que preguntas que a mi me resultan críticas sobre cuestiones muy precisas --¿Qué tanto de nuestro potencial utilizamos? ¿Qué tanto queda sumergido en la fantasía de la cultura, del costumbrismo y de la homogeneidad social? ¿Qué tanto sería posible derribar esos muros que ahora mismo separan un posible potencial mental que no estamos explotando? Ese potencial, tangible en estados modificados de la conciencia (drogas, meditación profunda, estadios previos al sueño, el sueño, estados de ansiedad, momentos catárticos), ¿es accesible y prevenimos su acceso por pavor social? ¿Por creerlo imposible?-- también resultan críticas, o como mínimo interesantes, a otros, en este caso a Ricard Solé, que no es poco.
En fin, un libro muy recomendado a cualquier público, a cualquier persona que quiera explorar los límites de lo conocido. Quiero, por si alguno aún no me lo había escuchado, trabajar, o charlar o tomarme una cerveza, con Ricard Solé. Objetivo 2025-2026.
Siento que este ensayo es inconsistente e inconexo a partir de la segunda mitad, donde las ideas parecen ser tomadas al azar y alejarse de los temas de la primera parte.
«La lógica de los monstruos» es un ameno texto de divulgación científica que, en su primera parte nos habla de la lógica que rige a las criaturas vivas. ¿Existen leyes físicas que determinen cómo son los organismos en todo el universo?, ¿Hay un límite en lo bizarro de las criaturas vivas? Incluso llega a tocar temas tan interesantes como las bioquímicas alternativas como la del silicio y especulaciones sobre la vida extraterrestre.
Todo lo que es la primera mitad del libro es excelente. Pero, ya entrando a la segunda, el libro decae en un sin fin de divagaciones sobre la inteligencia artificial y aspectos sociales. Diría que esta mitad sale sobrando y siendo hasta redundante. El libro se vuelve tedioso a partir de aquí y no termina por aportar mucho realmente.
Es un buen libro, eso sí, pero no deja de tener su gran defecto a la mitad, donde decae y se vuelve intrascendente e insustancial.
Hay algunos temas, como el de los virus, o las dictaduras, que son tocados en superficie y de forma inconexa. Sentí que fueron temas abordados por que sí, sin realmente una conexión real con el corazón del ensayo.
Por lo demás, sobre todo en los temas de la biología alternativa, es un texto bastante interesante que invita a reflexionar sobre las leyes que rigen a las criaturas biológicas y los límites que puede tener esta.
Sin embargo, debo decir que esperaba mucho más del contenido.
Dice un conocido detective ficticio, que la solución más simple siempre es la correcta. Este libro va de esto: la familiaridad de la vida en nuestro planeta podría repetirse en algunos otros, salvo por algunas pequeñas diferencias. Pero nunca podríamos ver enormes monstruos tentaculares, pegasos o anfibios de tres cabezas. Aún así, reconozco que aunque me haya roto el corazón, es un libro bastante bien fundamentado. Pero no por ello cambiaría mi forma de pensar...