Saber relacionarse es una de las mejores herramientas para alcanzar la felicidad La comunicación se ha convertido en una habilidad esencial en las sociedades actuales. Una herramienta práctica para las relaciones personales, sociales y laborales. En las páginas de este libro encontramos personajes públicos, políticos, deportistas y progenitores cuyos ejemplos sirven para ilustrar el camino de la comunicación hacia la felicidad. Este objetivo -alcanzar un estado cercano a la felicidad, una necesidad para el ser humano- no es un fin en sí mismo sino un proceso constante, duro pero reconfortante, en el que la comunicación es vital y actúa como faro de orientación. La felicidad es un derecho básico de todo ser humano que requiere, para su plenitud, un importante desarrollo comunicativo. Este inteligente y ameno trabajo es una guía práctica para alcanzar un grado razonable de felicidad gracias a la acción comunicativa, a la posibilidad de relacionarnos mejor con nuestros semejantes.
Me lo recomendó un compañero del trabajo tras observar una bronca monumental en un grupo de Whatsapp ocasionada por las miserias humanas. Lo cogí con ganas, pero a medida que se desarrollaba encontré más anécdotas de personas famosas con intención de argumento de fuerza que otra cosa; la parte más técnica la había leído ya en multitud de manuales con anterioridad y no incluía nada novedoso a mi entender.
Para cuestiones de comunicación, la experiencia y la intuición me dicta que no hay grandes cosas bajo el sol aparte del sentido común y los manuales clásicos.