61/ 2023
LO QUE OLVIDAMOS
Este libro es AMOR.
Imagina que vas recorriendo los pasillos de tu biblioteca en busca de un libro que te llame la atención y te encuentras a alguien de tu pasado al que querías muchísimo y del que hace mucho que no sabes nada.
Bueno, pues eso es lo que me ha sucedido a mí con este libro. No es que me la haya encontrado a ella en persona, sino en las estanterías, entre más y más libros. Leer su nombre en un libro de Anagrama me hizo arder el corazón de amor, de orgullo y de felicidad.
Así que esta reseña no es una reseña, es un trocito de mi vida.
Era mi primer año de universidad. Los primeros exámenes se acercaban y a mí me estaba entrando el pánico escénico.
Recuerdo que pedí mi primera tutoría justo a ella, a Paloma, mi profesora de Literatura medieval, para unas dudas sobre un trabajo que debíamos entregar, y no sé cómo le acabé hablando del terror que sentía a hacerlo mal, a ponerme muy nerviosa después de meses de trabajo y que todo se jugara en un solo examen, en un solo día. Lejos de reírse, me tranquilizó y salí de ahí con una sonrisa.
Y llegaron los exámenes. Y justo el primerísimo de todos, el que más miedo me daba por ser el primero, fue Literatura medieval. Estábamos en el aula magna casi trescientos alumnos, pero ella se tomó el tiempo para buscarme entre ellos y mirarme con una sonrisa. Yo tenía el corazón desbocado, sentía que me iba a poner a llorar y mis manos no dejaban de temblar. Pero verla ahí, buscando mi mirada cómplice, infundiéndome ánimos desde su tarima, me calmó. Saqué un sobresaliente y, pasado ese examen, superé el miedo a "la universidad".
Paloma y yo empezamos a hablar frecuentemente, hasta hacernos amigas. Cuando dejó de ser mi profesora la relación continuó y se afianzó. Era un persona maravillosa, mi mentora de alguna forma. Y cuando me marché de Zaragoza, me regaló un libro medievalista que guardo como oro en paño con una dedicatoria que me emociona cada vez que la leo.
Fui a verla un par de veces más en mis viajes a Zaragoza. La última vez ya no estaba ahí. Y, aunque nunca más volvimos a tener contacto, siempre me acuerdo de ella con infinito cariño.
Cogí el libro y descubrí que no era el primer Anagrama que publicaba, y que había ganado premios literarios prestigiosos. Cuando más leía, más contenta y orgullosa estaba por ella. Leí la solapa y volví a asombrarme de su trabajo actual y me llevé el libro con una sonrisa de oreja a oreja.
¿Qué hay en él? Una historia preciosa sobre la degeneración de una madre a causa del alzhéimer, narrada con una prosa intimista, colorista y elegante, y un agudo sentido del humor.
Perdonad por el rollo y por la no reseña, pero no todos los días te encuentras con tu mentora en una de las editoriales que más admiro.