Una historia deslumbrante que nos descubre el sorprendente y desconocido papel que jugaron centenares de mujeres anónimas en los mayores descubrimientos astronómicos de nuestro tiempo.
Es 1865, y Estados Unidos lleva varios años de una guerra cruel que está afectando a todo el país. Gabriella Howard es una niña sin muchas opciones, huérfana de madre, que vive junto a su padre en Poughkeepsie, un pequeño pueblo del estado de Nueva York, a orillas del Hudson. Pero demasiado pronto la guerra le arrebatará también al padre y tendrá que trasladarse a un orfanato. Su suerte cambia el día que Maria Mitchel, una antigua amiga de su padre, aparece en el orfanato decidida a hacerse cargo de ella para que la asista y la acompañe en su nuevo empleo como profesora. La señora Mitchel es la joven y reconocida astrónoma que empezará a impartir clases de esta materia en Vassar College, una monumental universidad, y la primera en Estados Unidos dedicada a la formación superior para mujeres.
Las calculadoras de estrellas aborda una historia de superación, un canto a aquellas mujeres que lograron abrirse un camino con todo en su contra y que en muchos casos no llegaron a ver en vida ningún reconocimiento por su trabajo.
El título hace mención a las mujeres que contribuyeron a la elaboración del catálogo Henry Draper en la universidad de Harvard, una colección de datos estelares que pretendía ser una clasificación exhaustiva de todas las estrellas que se ven el cielo. Sin embargo, este título es un tanto engañoso, pues solo la parte final de la novela trata sobre esto, y yo diría que el libro está más bien articulado en torno a la figura de la astrónoma estadounidense Maria Mitchell. Fue esta una mujer de gran importancia en las ciencias de su país, siendo la primera mujer profesora de astronomía y la primera mujer en ser admitida en la Academica Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Una auténtica precursora.
Creo que el libro tiene una óptica muy clara de reivindicación del papel de la mujer en las ciencias, largamente ninguneado y que en la actualidad sigue sin estar en igualdad de condiciones con el del hombre. Las "calculadoras de estrellas" capitaneadas por Williamina Fleming, Maria Mitchell, la fundación del Vassar College (universidad solo para mujeres, una de las Seven Sister Colleges)... incluso la otra protagonista, la humilde Gabriella (personaje que supongo de ficción, al contrario que buena parte de los y las científicas de renombre que aparecen en el libro), casi todos los aspectos reseñables de esta obra apuntan en esa dirección.
Hasta aquí, todo fantástico. Una historia con fuerza, una mezcla adecuada de personajes históricos y de ficción, presencia de científicas con mucha personalidad y una vida muy interesante -como la citada Maria Mitchell-, una reivindicación de actualidad y muy necesaria... y realmente el libro se puede calificar como entretenido debido a todo ello. Lo tenía todo para dar bastante más de sí, pero se queda a medio camino. Es muy ligerito, todos los acontecimientos se precipitan demasiado rápido sin detenerse, se echa en falta cierta pausa detallando algunos de los pasajes. Por ejemplo, uno de los capítulos que mejor ha quedado es precisamente cuando se para un poco más para describir una reunión nocturna de Mitchell con sus estudiantes en el observatorio astronómico. Y los personajes son también bastante planos, carecen de profundidad y tienen escaso desarrollo. Tienen un potencial enorme que parece no terminar de aflorar, un carisma que asoma continuamente pero no los veo explotados en plenitud.
Así, la sensación que me deja el libro es que desde un punto de partida muy alto se va bajando poco a poco a lo largo del desarrollo de la trama. Me quedo más con la historia de fondo, con la realidad en la que está basada, y creo que lo mejor que se puede decir del libro es que resulta inspirador y te deja con ganas de profundizar en los hechos narrados.
Es un libro de fácil lectura, que casi te puede parecer una novela de historias de mujercitas, pero sin embargo te descubre un mundo al que no prestamos la atención debida. Aprendes nombre de mujeres y hombres importantes en la historia de la astronomía y no miras al cielo de la misma manera.
2.5/5 La historia que cuenta está bien, es interesante, pero, por un lado, a veces pesa demasiado el corsé ideológico (ojo, que yo comparto, pero su exposición no queda fluida) y el estilo lo veo acartonado.
Un libro bonito, cuyas páginas se pasan solas, sobre las primeras astrónomas de finales del XIX. Muy cinematográfico en su esqueleto y muy bien escrito. Me ha gustado.
Compré este libro sabiendo que era una novela pero pensando que sería algo más divulgativo.
Se centra en la figura de la astrónoma Maria Mitchell y su trabajo, pero también cuenta su historia personal metiendo personajes ficticios por lo que no queda claro qué parte es real y qué parte es ficción.
La historia es más o menos entretenida y fácil de leer.
El libro une varias historias de las primeras astrónomas americanas. Me parece un libro amable, interesante y con buenas ideas que cubren desde la importancia que dá el conocimiento científico no aplicable a simple vista con la evolución de una persona y la sociedad gracias a distintos eventos soiales, científicos y el aumento de gente que va adoptando ideas.
Me hubiera gustado que fuea un poco menos amable, más incisivo con todos los problemas que les habrán surgido a estas mujeres