4,25 ⭐
Quizá algo más flojo que los anteriores, pero siento que, de vez en cuando, es bueno que haya un tomo de transición, sobre todo para poder asimilar todo lo que pasa en los anteriores.
Este tomo se centra mucho más en el shōgi (algo que quizá no interesa tanto), pero también tenemos varias escenas con la familia Kawamoto y cómo se prepara para el festival del barrio.
Es curioso porque leyendo esta historia puedes aprender de shōgi (lógicamente), pero también sobre tradiciones, historia y gastronomía japonesa, más allá de las festividades, anécdotas y platos más conocidos. La importancia que da Umino a la comida como símbolo de familiaridad, cercanía y felicidad dice mucho de cómo es la autora.