En su nuevo libro de relatos el septimo, Soledad Puertolas recoge textos que tratan de encuentros, de desencuentros, de reencuentros. De chicos y chicas. De parejas que se separan, de traiciones, envidias e ilusiones, de mitos de adolescencia, de ideales de juventud, de las perplejidades de la madurez, del extranamiento de la vida. Hay hijas que veneran a sus madres, madres que desconfian de sus hijas o de sus yernos, hay horas de calor y de amor en el interior de una caravana en un camping, horas arrancadas a la vida o?cial, de todos conocida, horas secretas. Y horas que, aun estando a la vista de todos, nadie ve. Personajes de todas las edades que, de pronto, se situan a un lado del camino, ven el paso de los otros, y no saben si han vivido ya ese momento o es algo que aun esta por venir.
Soledad Puértolas Villanueva (born Saragossa, 3 February 1947) is a Spanish writer, and on 28 January 2010 was named member of the Real Academia Española. She is a recipient of the Premio Planeta de Novela.
Notablemente peor que "Gente que vino a mi boda", se le agotó la fórmula. Más plano, menos sutil, menos estimulante (salvo quizás la penúltima historia) y nada novedoso. Los temas y los personajes resultan repetitivos: desengaños amorosos; mujeres que se describen como no muy inteligentes y hombres misteriosos.
Para la sinopsis de la contraportada muy decepcionante. Titulandose chicas y chicos esperaba mas amoe mas sentimientos no estos relatos cortos y vagos.
En este extraordinario libro de relatos–el séptimo en su haber–, la voz narrativa de Soledad Puértolas se expresa en tercera persona y cobra el tono de las narraciones clásicas, cuando el narrador, por encima de todo, perseguía la magia, la seducción inherente a la misma narración, independientemente de lo que se contara. Sin embargo, la cercanía que implica la primera persona, los relatos contados por quien los protagoniza, no se ha perdido. Ha alcanzado un matiz nuevo. Quizá de mayor serenidad, de mayor hondura. Sin que falte el humor, que recorre todos los relatos, y que en algunos de ellos hace que se acentúe nuestra sonrisa. Son relatos que tratan de encuentros, de desencuentros, de reencuentros. De chicos y chicas. De parejas que se separan, de traiciones, envidias e ilusiones, de mitos de adolescencia, de ideales de juventud, de las perplejidades de la madurez, del extrañamiento de la vida. Hay hijas que veneran a sus madres, madres que desconfían de sus hijas o de sus yernos, hay perros que se encaraman a las novias de sus dueños, hay horas de calor y de amor en el interior de una caravana en un camping, horas arrancadas a la vida oficial, de todos conocida, horas secretas. Y horas que, aun estando a la vista de todos, nadie ve. Sólo la voz que narra, que escoge ese momento y lo detiene. Un antiguo amor...