De la pluma fresca de Keila Ochoa Harris nos llega la historia de Jonás como nunca antes se nos contó. Siguiendo la tradición clásica de las novelas de ficción bíblica, Keila Ochoa Harris se mete de lleno en la narración corta pero impactante de la vida de Jonás y su misión profética en Nínive, involucrándonos en las vidas de los personajes. Jonás se convierte en un ser humano con grandes fallas pero a la vez compasivo que enfrenta cara a cara a las personas reales a quienes se le llamó a pronunciar condenación. Junto con la vida de Jonás, aparece Zuú, la mujer ninivita que queda impresionada por el arrepentimiento repentino de su familia y su gente y el regreso posterior a la crueldad y la perversidad. Las vidas entrelazadas de los judíos y los ninivitas se entretejen para formar parte de la gran historia del plan de Dios para redimir toda su creación.
Palomas es una historia de amor y perdón, de mensajes que los humanos a veces no comprendemos al vivir en un mundo en decadencia.
La historia de Jonás siempre ha tenido un lugar especial en mi corazón, así que leer como se entrecruza con la de una familia de Nínive me tenía con altas expectativas. Los casi 10 años que esperé para leerla valieron la pena. El libro se me fue rapidísimo. Keila tiene una pluma ágil y sencilla que permite a los lectores centrarse en la historia y envolverse en la vida de sus personajes.