Lo bueno que tiene es que nos hace sumergir en la época, nos hace participe de hechos que han revolucionado al país, tan perfectamente narrado y explicado que sientes que estas viviendo en todas esas situaciones reales y angustiosas. También que participas en las fiestas, visitas sus lugares muy bien detallados y formas parte de todo el entorno de damas y caballeros con sus vestidos, trajes y colores que se usaban en esos tiempos.
El momento político de Rosas está en un punto crucial, va por su segundo gobiernos de 1838 a 1852, los ánimos no son los mejores, las traiciones y alianzas empiezan a correr, la sangre se hace presente por lo que el conflicto ya es un hecho que llevara tiempo revertir.
Pero esto no es solo lo que encontraremos en esta novela apasionante, sino que los personajes y sus historias personales son las que resaltan también con fuerza. Los conoceremos intensamente, sabremos sus pasiones, secretos, alegrías y tristezas, sus miedos y sus luchas, lo que los hace cercanos, nos hace entenderlos y quizás también comprender ciertas actitudes. Juan Manuel de Rosas y Manuelita son lo mas rico de la historia en mi punto de vista, lo histórico obviamente es importante y se agradece enormemente el trabajo de investigación que realizo la autora pero los personajes son para mi lo que le da fuerza a todo, son fuertes, intensos, con una gran personalidad que hacen que brillen por si solos en cada escena por mas sencilla y rutinaria que sea.
Vale la pena tenerla en cuenta!!