En los sótanos del museo de Ciencia e Industria de Manchester hay una caja de cristal con unas pequeñas virutas que parecen fragmentos de piel seca. Estos restos son lo que queda de los globos oculares de John Dalton, el padre de la teoría atómica y el primer científico en describir la ceguera al color. Dalton dejó encargado a su médico personal que tras su muerte le extrajera los ojos y los «desnudara» para aclarar un misterio que no pudo resolver en vida: ¿por qué él veía el mundo de manera distinta a los demás?
A partir de esta anécdota, y con la vida de Dalton como hilo conductor, El ojo desnudo reconstruye una historia de nuestro conocimiento de la visión y de la luz y nos ofrece la explicación de por qué vemos como vemos y cómo hemos alcanzado a comprender fenómenos que van mucho más allá de lo que nuestros sentidos nos permiten detectar. En sus páginas, el periodista científico Antonio Martínez Ron intenta dar respuesta a cuestiones como qué es el color, qué es la luz y cómo hemos aprendido a mirar el universo. Un viaje desde el ojo de los primeros hombres que observaron el cielo a simple vista hasta el de aquellos que dieron la vuelta a los instrumentos para mirar dentro de nosotros mismos. Y una aventura que nos ha llevado a superar nuestras limitaciones para convertirnos en la especie que todo lo ve.
Es licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y trabaja a fecha de abril de 2017 como redactor jefe en «Next», la sección de ciencia del diario digital Vozpópuli. Es también colaborador activo de las revistas Quo y del programa Te doy mi palabra en la cadena de radio Onda Cero. Entre 2009 y 2011 trabajó como redactor jefe de ciencia en lainformación.com.
En septiembre de 2003 publicó el blog Fogonazos, donde se puede leer una recopilación de sus «asombros diarios», artículos sobre ciencia, curiosidades e impresiones de actualidad del mismo.
En La 2 de Televisión Española presentó la sección «La demostración», un espacio destinado a explicar conceptos de física, química o neurociencia mediante sencillos experimentos, en el programa Órbita Laika, presentado por Ángel Martín.
El 28 de diciembre de 2009 publicó en Fogonazos un artículo titulado «National Geographic destapa el fraude de Stonehenge». En él afirmaba que el 90 % de las piedras de Stonehenge habían sido colocadas en sucesivas «restauraciones», es decir, un montaje. Acompañó este artículo con evidencias fotográficas y narró como el arqueólogo Mike Parker Pearson había descubierto que varias de las rocas de dolerita contenían una variedad de feldespato que no tenía nada que ver con las ubicadas en Perseli, de donde se extrajeron los megalitos más antiguos. Lo que era una broma por el día de los inocentes adquirió inmediata relevancia a nivel internacional y National Geographic tuvo que intervenir para desmentirlo.
Es uno de los creadores de Naukas, una plataforma en línea de divulgación científica, en la que también es editor. Está activa desde el 2010 y cuenta con más de 150 colaboradores, en su mayoría científicos y divulgadores. Esta red ha realizado eventos de divulgación en ciudades como A Coruña y Bilbao.
En 2014 creó junto a Javier Peláez y Javier Álvarez el proyecto radiofónico Catástrofe Ultravioleta. Esta serie de programas busca fomentar la ciencia a través de diversos ámbitos del conocimiento, hablando de experimentos y sus creadores. También publicó su primer libro, ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos?, un recopilatorio de más de cincuenta artículos de historias publicadas en el blog Fogonazos. Trata temas como las experiencias de los astronautas e historias sobre neurociencia.
En 2016 publicó El ojo desnudo —Crítica, colección Drakontos— , una reconstrucción de la historia de la ciencia a partir del entendimiento de la visión y de la luz, mediante una visión crítica, narración de historias y la ilustración de experimentos científicos.
En 2017 la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España le concede el Premio de Periodismo Científico Concha García Campoy en la categoría de Prensa Digital por el artículo Plasticidad a la carta para salvar cerebros.
Un interesante y ameno libro de divulgación que explica cómo se ha descubierto y comprendido todo lo relacionado con la visión y la luz. En general, me ha gustado, pero he echado de menos más datos sobre experimentos actuales y menos de los inicios.
He de reconocer que no estoy autorizado para dar una visión objetiva del libro que os quiero comentar hoy, ya que el autor, Antonio Martínez Ron (@aberron) es amigo personal, periodista divulgador y un auténtico enamorado de la ciencia.
El libro trata de la historia de la luz y de cómo la percibimos vista desde todos los puntos de vista posibles. Desde los tiempos de Aristóteles, pasando por Galileo, Hook, Kepler, Descartes, Flammarion, Halley, Lowell, Huygens, Leeuwenhoek… hasta de los ojos de Dalton. Yo había leído hacía tiempo la historia de Dalton y el daltonismo, pero el autor se fue a ver aquellos ojos personalmente y hablar con la gente y los científicos de aquel lugar donde están guardados.
También habla de los efectos ópticos y cómo interacciona lo que vemos con lo que hay, cómo se quedaron parados al ver el tránsito de Mercurio como una cosa insignificante al lado del Sol, tanto que Kepler la había confundido con una mancha solar.
El problema de los anillos de Saturno, las aberraciones en los telescopios, los límites físicos de la observación, el problema con los colores, el día en que a Leeuwenhoek le dieron un ojo de ballena para que pudiera examinarlo y aquel anciano hombre lo diseccionó; las estrategias de Gassendi para averiguar la velocidad del sonido y Mersenne pensando en hacer lo mismo pero a través del eco.
También nos habla de la medición de la velocidad de la luz, los problemas que tuvieron para explicar la birrefringencia que se da en el espato de Islandia y cómo descubrieron la polarización de la luz. El descubrimiento de los conos, los bastones, la visión tricromática, la ceguera al color (sí hay una enfermedad en la que las personas no ven los colores y puede ser grave, ya que en 1876 un accidente de tren en Suecia se atribuyó a esta enfermedad del guardavías que confundió una indicación).
Pero cuando hablas de luz, también debes hablar de átomos, desde Leucipo y Demóccrito a nuestros días. Por cierto, allá por el 1632 la idea de los átomos chocaba con la idea de la transubstanciación, o sea, la conversión del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Aquello, entonces, carecía de sentido y era una herejía. Aquel temor les llevó a prohibir la enseñanza del atomismo en las escuelas de la Compañía de Jesús y se llegaron a recitar oraciones contra los átomos en algunos de sus centros.
También habla de las personas que pesaron el aire y aparecen nombres como Boyle, Lavoisier y todas las teorías que han ido apareciendo a lo largo del tiempo.
También hablar de ópica es hablar de electromagnetismo, por lo que también nos habla de Faraday y Maxwell, los rayos catódicos, la historia de la fotografía, la radiactividad, las auroras polares, los que subieron a las capas superiores de la atmósfera para ver qué pasaba allí, etc. Y, cómo no, la emoción de poder devolver a alguien la vista y de lo mucho que nos queda por recorrer.
Una de las ventajas de este libro, en mi opinión, es que el autor no es científico y explica las cosas desde un punto de vista tal que cualquier persona que no tenga formación lo entenderá de forma fácil. Es por ello que, como pocas veces puedo decir en libros de divulgación, es apto para todos los públicos, sobre todo, los apasionados por la ciencia, su historia y sus personajes. Un libro para disfrutar leyéndolo.
Lo que más me gusta de este tipo de lecturas es asombrarme de como la humanidad se interroga sobre la vida y la forma en que interpretamos la realidad. Este libro recorre la historia y muestra como se desarrollaron las ideas de mujeres y hombre que se hicieron la pregunta correcta y que nos han permitido viajar por el universo y escudriñar el interior de la materia. Que es la realidad y como la interpretamos? Es una pregunta profunda y compleja que hemos tratado de entender, y que a través de estas paginas podemos tener una idea de como ha sido el viaje tratando de resolverla. Teniendo a Dalton como inspiración, un personaje extraordinario, este texto nos permite ver y entender. Recomendado.
Me he leído este libro en menos de 10 días y no descarto leerlo una segunda vez.
A poco que se tenga interés en la ciencia, la luz y su espectro o incluso la astronomía es un libro de obligada lectura, fundamental, necesario. El autor da un sabio repaso a la historia de la ciencia y el conocimiento tocando varias ramas y citando científicos y experimentos, analizando cómo vemos y dándole protagonismo al ojo y a la luz.
Ya me gustaría haber escrito un libro como éste. Quiero más libros así.
Leer este libro es realizar un viaje por el progreso científico intentando descubrir qué es lo que vemos y cómo lo vemos.
Es mi primer libro de divulgación científica y me ha ayudado a reflexionar sobre varios asuntos que no me había planteado antes, qué es la luz, cómo la percibimos y todo lo que conlleva ese proceso. Es una historia que se disfruta y que en ocasiones te obliga a detenerte para reflexionar sobre varios asuntos.
El único problema que le puedo encontrar yo (persona bastante ajena a estas temáticas), que hay puntos densos en que me cuesta seguir el hilo o entender tanta información que te ofrece. Pero solo en algunos momentos determinados pero que igualmente son necesarios.
Dice el clásico que cuanto más sabe uno, más consciente se hace de la vastedad de su ignorancia. Uno de los momentos clave en ese proceso de asumir que aquello que uno desconoce siempre será superior en varios órdenes de magnitud a aquello que le es familiar es el instante en el que se percata de que, resumiendo mucho, nuestros ojos nos mienten. O, mejor dicho, nos ocultan una cantidad de información absolutamente masiva. No se trata sólo de que seamos capaces de ver en un rango de la longitud de onda extremadamente pequeño, o de que nuestra agudeza visual no sea especialmente reseñable dentro del reino animal, sino también de que nuestro cerebro tiende a mentirnos, normalmente, cual madre bienintencionada, por nuestro propio bien.
El ojo desnudo es un libro de historia de la Ciencia, concretamente de la parte de la historia en la que la humanidad descubrió que a) lo que vemos es una ínfima parte de lo que hay y b) cómo poder ver más. El telescopio, el microscopio (y los sorprendentes problemas que planteó su uso), el descubrimiento del funcionamiento del ojo, el espectro de emisión de los elementos, pero también el funcionamiento de las ilusiones ópticas o del daltonismo. Por las páginas del libro desfilan Newton, Galileo, Descartes, Bohr, Ramón y Cajal, Kepler y (claro), John Dalton, cuyo apellido obviamente da nombre al síndrome que hace de origen y final del libro, entre otros muchos genios que transformaron nuestra visión de las cosas, de manera literal, y con ello, cambiaron el mundo.
Altamente recomendable como libro de divulgación, entretenido, tratando un tema complejísimo de manera amena e inteligible por públicos de cualquier edad o formación. La densidad de información es enorme, así que es recomendable leerlo a sorbos y no del tirón (nadie es capaz de asimilar semejante chorro de datos sin marearse).
"El ojo desnudo" es el hilo argumental que ha elaborado el autor para contarnos una gran historia científica a partir de los ojos del físico John Dalton, los cuales estaban olvidados por la historia en un sótano. A partir de estos elementos, Antonio nos cuenta la historia del conocimiento de la estructura del ojo humano, el mecanismo por el que vemos, y experimentos muy curiosos que se han llevado a cabo para llegar a las entrañas del conocimiento. Pero es imposible separar este conocimiento, de otras investigaciones que se desarrollaron en paralelo a lo largo de la historia, entre los que destacan los intrumentos de visión astronómica y conceptos básicos de ondas.
Cuando terminas el libro, te quedas con la sensación de haber leído miles de ideas, y recuerdas bastantes de ellas de manera agradable. De todas formas, el libro no se compone solo de descripciones, sino principalmente de narraciones que ayudan a implicar al lector en la historia. La redacción es muy cuidada y amena, y el libro se lee bastante rápido.
En definitiva: un libro muy recomendable para cualquier amante de la ciencia, que no requiere conocimientos previos para ser disfrutado.
Una gran revisión del entendimiento del ojo y del funcionamiento de la luz. El trabajo bibliográfico del libro es una pasada (las referencias ocupan más de 20 páginas) y encima combinado con anécdotas e historias que lo hacen muy ameno. En general todo el relato está muy bien hilado y explica muy bien el proceso que nos permitió entender al ojo y a la luz, y con ello a la realidad que nos rodea.
La única pega que le veo que se centra sobre todo en los siglos XVII al XX. Quizás esperaba que llegara un poco más lejos y explicara algo más de la ciencia más reciente (por ejemplo se menciona el LHC o LIGO en poco más de una página). También entiendo que pueda ser difícil y en algún momento hay que parar.
En cualquier caso es una lectura interesante y amena para saber cómo hemos llegado hasta aquí en cuanto al ojo y la luz se refiere.
Martínez comparte con el lector la historia de los descubrimientos científicos que permitieron a la humanidad “ver” más allá de sus sentidos corporales. Martínez combina la historia de cada descubrimiento, con la de los científicos responsables por ellos, así como las teorías que estos formularon y/o derrocaron con cada avance. Aunque la obra está centrada en la astronomía llega a abarcar desde la biología y neurología de la visión humana al descubrimiento más modernos de los secretos de la luz en sí. Aunque no encontré la obra particularmente cautivante, tampoco puedo dejar de reconocer la buena labor de Martínez en popularizar en términos completamente accesibles estos hitos de la historia de la ciencia.
Lo mejor de algunos libros es poder ponerles la voz de un amigo. Pero, más allá de este sesgo personal, el libro es un recorrido entusiasta por la historia de la Física que nos ha permitido conocer y descubrir más allá de la intuición, más allá de lo obvio, más allá de, sí, el ojo desnudo. Muy recomendable, sobre todo para no físicos. Hace accesibles muchos conceptos y los dota de lo que muchas veces no se cuenta de la ciencia: cierta coherencia narrativa, entender que el descubrimiento no es sólo lo descubierto sino todos los pequeños pasos que llevaron a él.
Una lectura muy agradable que tomando como punto de partida la explicación de los fenómenos de la luz y la vista da un repaso a la historia de la ciencia. Muy recomendable.
Excelente y muy asequible libro de divulgación sobre la vista, la luz y el camino recorrido para saber lo que sabemos hoy día. Ha sido como volver a mis clases de física que ahora me habría fascinado. Me han dado ganas de volver a estudiar. Al menos un poquito.
Un interesante libro de divulgación que explica cómo hemos llegado a comprender el funcionamiento de nuestros ojos y la naturaleza de la luz. Además sirve para ligar en la discoteca explicando el efecto fotoeléctrico que provoca el brillo del gintonic.
He disfrutado enormemente de este magnífico libro de DIVULGACIÓN escrito por Antonio Martínez Ron.
Cómo si de una novela se tratara, Antonio nos guía por la evolución del conocimiento científico a través del mayor de nuestros sentidos, la vista. Respondiendo a una simple pregunta lanzada por uno de sus hijos este gran divulgador relata con detalle y en un lenguaje cercano al gran público, cada uno de los misterios que la ciencia ha ido revelando gracias a grandes hombres.
La narrativa es atractiva, cautivadora y sumada a una magnífica estructura que enlaza históricamente cada paso dado por la humanidad para llegar a ver más allá (desde los primeros pensadores griegos hasta la detección de ondas gravitacionales en el 2016) generan un profundo e inteligente recorrido que abre tus ojos al método científico y su búsqueda de la realidad, enfrentándose incluso con la subjetividad propia de cada científico.
Por ponerle alguna pega me hubiera encantado leer más acerca del mundo cuántico pero, como muy bien anuncia el autor, eso da para otro libro (que ojalá algún día aborde).
Las páginas finales están cargadas con la emoción del que conoce hasta dónde hemos llegado la humanidad (lugar al que Antonio Martínez Ron nos conduce perfectamente) y las nuevas cuestiones y posibilidades que se abren en los años venideros. Cierras el libro con una gran sonrisa dibujada en tu rostro y deseando consultar la wikipedia para saber de las últimas novedades en ondas gravitacionales o los avances en cristolografía y el mundo molecular.
Si conoces a alguien que le guste la ciencia, es un maravilloso regalo para estas navidades o para cualquier momento. Seguro que te lo agradecerá pues además de su fidelidad, el autor nos regala sorprendentes anécdotas y datos poco conocidos que ha obtenido de las mil y una preguntas que realizó para que el libro fuera una realidad.
Se agradece leer DIVULGACIÓN de tanta calidad. Recomendable al 100%.
Buen libro de divulgación, pero que adolece de cierta dispersión y desconexión entre los temas que trata. Se disfruta más cuando aborda temas más generales y no se detiene en momentos muy concretos o detalles difíciles de seguir o imaginar. Su segunda mitad abandona la idea a la que alude el título (cómo surgió el diagnóstico y el tratamiento de alteraciones visuales como el daltonismo) para profundizar más en cómo ha evolucionado nuestra manera de observar el universo. Lo “peor” de esto es que, cuando acabé de leerlo, eché de menos una mayor profusión sobre esto en su primera mitad.
El ojo desnudo de Antonio Martínez Ron es un fantástico recorrido por la historia de la visión, los avances científicos de la comprensión de su funcionamiento, la naturaleza de la luz y el incansable esfuerzo de los científicos por ver desde lo microscópico a las estrellas y galaxias.
Un gran relato de hechos científicos históricos aderezado con anécdotas y mucha ciencia. Aunque el contenido es denso, hay un esfuerzo titánico por aligerar el contenido, con especial cuidado de no perder a lectores no puestos en el tema. Quizá la única pega es que, pese a los esfuerzos, el libro a veces se hace muy pesado y es recomendable hincarle el diente en pequeños bocados para que no empache.
Un relato maravilloso sobre los misterios de la visión humana, la naturaleza de la luz y la materia y, sobre todo, de la curiosidad y el ingenio humanos.
Tenía ganas de leer uno de los libros de Aberron, y me decidí por este, que cubre áreas científicas de mi interés y no me ha decepcionado.
Un completo libro de divulgación centrado en la historia de la comprensión de visión y de la percepción de la realidad a través de este sentido, a los colores, a los instrumentos, descubrimientos e historias de científicos que nos llevaron a "ver" más allá, concluyendo libro con un genial capitulo "Espectros" que se centra en los descubrimientos relacionados con la luz y la propia composición de la materia, tomando como eje central al ladre de la teoría atómica John Dalton (y que dio nombre al daltonismo).
A pesar de que utiliza un lenguaje ameno y accesible, se hace un poco denso en algunas partes, ya que el autor intenta abarcar bajo un sólo topic (la visión) múltiples áreas científicas relacionadas con esto: biología, medicina, física, química, etc. Además la estructura que le ha querido dar al libro lleva a que se hagan referencia a diferentes hitos científicos repetidamente y perdiendo el hilo cronológico.
Me quedo con esta frase: "Provistos de un cerebro que navega a oscuras en el interior de la caja craneal y cuyos receptores han evolucionado para percibir una estrecha rendija del espectro, el tesón y curiosidad humanas nos han llevado a poder detectar una realidad que permanecía oculta a nuestros sentidos y que podía haber seguido en la oscuridad de no ser por los hombres y mujeres que se hicieron las preguntas necesarias."
El periodista y divulgador científico Antonio Martínez Ron, nos embarca en una aventura a lo largo de la historia de la visión y de la luz. ¿Cómo vemos? ¿Por qué vemos? ¿Hasta qué punto nuestra dependencia de la visión condiciona nuestra forma de entender el universo que nos rodea? ¿Cuánto podemos fiarnos de nuestra visión? Todas estas preguntas sobre la naturaleza de la luz, de la visión, formas y colores, profundidad y texturas que nos permiten analizar nuestro mundo se tratan a lo largo de este ameno libro donde, siguiendo un trazado más o menos cronológico desde la antigua Grecia a la actualidad, vamos viendo cómo se daban pasos hacia la compresión de la luz, de la visión, y del universo.
Un libro que nos enseña cómo funciona la ciencia, con pequeños pasos, con errores, con idas y venidas, pero también con ideas geniales, intuiciones brillantes y mentes maravillosas conectadas a través de los siglos por su ingenio, curiosidad y perspicacia. Cómo, a través del conocimiento de la luz y de la visión hemos ido desentrañando preguntas sobre el universo, desde lo más cercano y pequeño hasta los más profundos rincones del universo. Por supuesto, también han ido surgiendo más preguntas de las que dábamos respuesta, pero esos enigmas quedan para los genios del futuro, y habrá otros autores que escriban sobre cómo los resolvieron.
¡Que libro! ¡de lo mejor que he leído en divulgación científica!
Agradable de leer, lleno de datos curiosos, fantásticas historias, muchas áreas en un solo libro (medicina, física, astronomía, química, matemáticas, etc.), te motiva a profundizar los temas que aborda.
Me lo encontré buscando por casualidad en el catálogo de la aplicación Storytel que da acceso a libros electrónicos y audio libros (¡aplicación recomendada!) y empece a leerlo solo por curiosidad.
Me atrapo desde la primera página.
Se supone que por mi profesión (físico y astrónomo), además de por dedicarme a la divulgación (lo que me obliga a estar leyendo de historia y buscando datos curiosos sobre muchos temas), conozco bien la mayoría de los temas que se tratan en el libro.
Pero las experiencias del autor (un periodista científico de "trinchera", que ha visitado y visita institutos de investigación y científicos en busca de historias de ciencia), la elección de las anécdotas y los personajes, la manera como se encadenan esas historias y personajes es sencillamente maravillosa.
El libro es un recorrido por todo lo interesante que pueda decirse sobre la luz y la visión. Desde las teorías antiguas y modernas sobre la naturaleza de la luz y el funcionamiento del ojo, pasando por el uso de la luz en biología, astronomía y física, hasta llegar a las más recientes aplicaciones de la luz para investigar el mundo microscópico.
En el recorrido no deja personaje sobre el cual contar una historia sorprendente. Me impactaron positivamente algunos personajes que conocía pero en los cuales el autor profundiza especialmente: siendo John Dalton y Thomas Young los que dejaron una huella más profunda después de la lectura, al punto que sé ahora que debo profundizar en sus trabajos e ideas, más allá de los asuntos un poco trillados que conocía sobre ellos (la teoría atómica y los famosos experimentos sobre la naturaleza de la luz).
Como es obvio y repito a pesar de ser temas de los que supuestamente ya sabía, aprendí muchísimo. Un libro en el que vale la pena invertir plata y tiempo.
Un genial recorrido por la historia de la ciencia y en particular de la vida y milagros de John Dalton. El autor hace un repaso de cómo la ciencia ha ido poco a poco quitándonos el velo que nos impedía ver con el ojo desnudo las maravillas de la astronomía, física cuántica, fisiología, óptica, entre otras categorías. Divulgado con una pasión y una fascinación por la ciencia que pueden entreverse en la mayor parte de capítulos, convirtiéndola en una obra muy ligera y disfrutable.
És la tercera vegada que el començo, finalment l’he acabat. M’ha resultat pesada alguna part, capítols massa llargs que no aconseguia seguir bé. Tot i això, és un molt bon llibre de divulgació científica sobre la visió i la llum, entre altres. Potser diria que es necessita un coneixement mínim per entendre i poder seguir bé la lectura.
El recomano per llegir amb temps i paciència a tota persona interessada en conèixer com funciona la visió (primer i segon capítol, el tercer canvia de tema).
El libro abarca tanto que es imposible disfrutar de todos los aspectos por igual. Pero ha sido una delicia aprender cosas nuevas y redescubrir otras con un libro bien escrito, ameno e interesante. Perfecto para cualquiera con una mínima curiosidad por la ciencia.
Oxalá máis libros de divulgación coma este en Castelán. Unha viaxe ao longo da historia da ciencia coa visión e a súa evolución como foco principal de todos os descubrimentos.
Ten tanta información interesante que o volverei a ler con máis calma no futuro.