Prólogo de Javier Corcobado | Llega el libro que nadie se había atrevido a publicar... Esta es la crónica más cruda y descarnada de una época, los llamados años de la Movida y los primeros años del gobierno del PSOE, presentados frecuentemente como «heroicos» y «únicos». O puede que no. Esta es la crónica más cruda y descarnada de una época, los llamados años de «La Movida» y los primeros años del gobierno del PSOE, presentados frecuentemente como «heroicos» y «únicos», unos años en que España por fin abrazó la «modernidad». O puede que no. La Movida Modernosa. Crónica de una imbecilidad política es un libro incómodo y políticamente incorrecto, divertidísimo y escrito por una voz con autoridad para revisitar lugares y personajes del mundo del arte, el pop, la política, la literatura, el cine, los medios de comunicación y decir lo que hasta la fecha muy pocos se han atrevido: que aquello fue un invento subvencionado que dio alas a una generación de artistas en su mayoría mediocres, una lamentable expresión de arribismo y miserabilidad genuinamente «progre», la falsificación de la memoria histórica y el compadreo con el antiguo régimen, el esnobismo sonrojante. José Luis Moreno-Ruiz, escritor, traductor y periodista conocido por su honestidad brutal, valentía y cierto malditismo (creador del programa radiofónico de culto Rosa de Sanatorio y colaborador del músico y poeta Javier Corcobado, autor del prefacio a esta obra), confiesa lo que nadie ha dicho hasta la fecha, pero lo hace desde dentro y dando rienda suelta a la carcajada pero también a la vergüenza ajena (menos mal). Este es un ajuste de cuentas con un país que marchaba de celebración en celebración mientras dejaba en la cuneta a una generación marcada por la heroína, el sida y el paro, patrocinando festivales pop, alianzas entre el artisteo y la tauromaquia, la moda o la música latina. Un verdadero y faraónico delirio nacional, o lo que es lo mismo: una crónica de la imbecilidad política. *** «No puede tratarse de un ensayo con levita, ni de un manual, ni siquiera de un libro documental y periodístico, pues sería de una impostura intelectual absoluta hacer cualesquiera de estas cosas sobre nadería tal como lo fue aquello de la Movida madrileña, lo que no quiere decir que no se repasen aquí las inflexiones económicas y políticas que tuvo aquello, así como las de selección de personal que acompañó todo el asunto, pues no en vano se trató para unos cuantos de un magnífico negocio dinerario subvencionado, ¡ay!, con dineros públicos. Y hasta púbicos» *** «C. me iba diciendo, mira, ese es el camello tal, ese otro es un atraca (atracador de bancos), aquel es un perista, el de más allá un sirlero (atracador callejero a punta de navaja), la tía de las medias rotas es una descuidera, ¿ves?, el del flequillo teñido de rubio es otro camello, un confidente de la policía… El atraca iba del bracete de una señorita bien, y el camello, al parecer muy conocido, de tan solicitado, atendía a todos con sonrisa de gerente. A él se llegaban, también, varios periodistas entonces muy respetados y algún artista plástico muy locuela»
Crónica de la Movida que incurre en algunos de los defectos que denuncia. Lo que se supone que fue el producto cultural de una liberación política y social es descrita como la continuación del clientelismo y el elitismo de la dictadura franquista por otros medios más sutiles y modernos. Puede que la Movida no diera como producto más que un puñado de discos memorables pero Moreno-Ruiz está en la línea de la pobreza literaria del movimiento: casticismo seudoumbraliano, sal gruesa e intentos de epatar con escatologías y machismos variados. Una pena que las anécdotas que intercala de vez en cuando no hayan centrado el libro porque algunas son sustanciosas: la Radio3 de los 80, los conciertos del Rockola o las fiestas de La Luna en el Ritz, por ejemplo.
Este libro sería la hostia si don Moreno-Ruiz no fuera de malote y no pensara que repetir "maricón" y "putilla" tres veces por página es de iconoclastas.
Te podrá caer mejor o peor el autor pero lo que es verdad es que me he reído mucho viendo la sosa cáustica caer sobre la tan cacareada Movida. Algunos pasajes sacarían los colores a la peor mamarracha que puedas conocer.
El libro empieza flojo pero va mejorando. Lo que no se sacude nunca es el tufo machirulo de sus páginas. Lástima.