David Jasso juega con los límites de la narrativa para configurar una historia intensa, malsana, perturbadora y enfermiza que te marcará para siempre
Esta novela, aunque inspirada en hechos reales, es una novela de ficción. Y como tal debe considerarse. Pero está estudiada y diseñada para afectar anímicamente al lector de forma extremadamente intensa. Por eso se advierte de que el contenido del libro puede modificar su percepción de la realidad, alterar su personalidad en diversos grados y producir variados efectos perniciosos. Tanto el editor como el autor no se hacen responsables de dichos efectos y rechazan su responsabilidad de forma expresa, pero no exclusiva, en posibles delitos de inducción al suicidio, apología de la violencia y/o esvilamiento. El lector comprende y asume el riesgo que supone embarcarse en la lectura de Lo que ves cuando cierras los ojos y reconoce que ha sido avisado de los peligros que conlleva. Aquellas personas que duden, aunque sea levemente, de su equilibrio mental, hayan sufrido (o reprimido) brotes de violencia o muestren tendencias suicidas no deberían leerlo. Ahora, si de verdad crees que estás cuerdo, cierra los ojos y empieza a descubrir lo equivocado que estabas.
David Jasso nació en 1961 en Zaragoza, ciudad en la que reside. Está casado y tiene una hija de diecisiete años. Ha trabajado como periodista en prensa, radio y televisión; también ha impartido clases de Medios de Comunicación. En la actualidad es el Director del departamento audiovisual de una importante Vídeo productora.
Es el presidente de NOCTE, la asociación española de escritores de terror. También imparte talleres literarios y de creatividad para niños, adolescentes y adultos.
Aficionado a la música y al cine, es, sobre todo, un lector compulsivo y un gran aficionado a la literatura de terror. Ha escrito numerosas reseñas literarias y relatos para varios medios especializados. En su juventud formó parte del colectivo “Abrotjos” y editó la revista poética del mismo nombre. Ha escrito numerosos cuentos para la radio.
Ganó el primer premio del Certamen literario Juvenil con el relato “Yo, kamikaze”, recibió una mención especial de la asociación ufológica por el reportaje novelado “Alerta ovni”, y ha ganado el primer premio LITER de Literatura de Terror con el relato “La bruma”. Ha resultado finalista en las dos primeras ediciones del concurso de novela de terror de Maracena.
Si conoces a Jasso, ya sabes que te vas a encontrar un novelón con mayúsculas, un escritor arriesgado contando historias; esas historias complejas, incómodas, que te hacen removerte durante su lectura y que no sabes bien donde te va a llevar, pero como le conoces sabes que su final es tan oscuro y complejo que te no te dejará indiferente. Es sucia, brutal, descarnada, vibrante. Si no has leído a Jasso, no sabes lo que te estás perdiendo. Es un maestro en conseguir perturbarte.
Es posiblemente una de las novelas que más perpleja me ha dejado del autor, inclasificable, que una vez terminada te das cuenta que te acaba de pegar un mangunzón con toda la mano abierta y que como resultado te ha encantado. Sí, me va la marcha 😅. Jasso es un autor increíble, para mí de lo mejor en cuanto a terror hablamos de este país.
No hay presencias, ni seres sobrenaturales, no. Es una novela de seres humanos con todas sus inseguridades, defectos, miedos, maldad intrínseca que se destila por cada uno de sus poros. Se irán presentando los diferentes personajes para acabar unificándolos en un final de esos que te hacen pensar, de esos que te dejan un regusto insano y te hace preguntarte hasta donde es capaz una mente enferma de llegar. Es la típica novela que me encantaría comentar y desgranar con aquellos que también la han leído.
Que tú a medida que vayas leyendo el autor esté jugando contigo y te haga participar, te interpele y le sigas la corriente, es algo indescriptible, déjate llevar, quizás ya no quieras saber lo que ves cuando cierras los ojos.
"Aquellas personas que duden, aunque sea levemente, de su equilibrio, hayan sufrido (o reprimido) brotes de violencia o muestren tendencias suicidas no deberían leerlo"
Esta es una de las frases que aporta la sinopsis de este libro, cuanto menos curioso. Si no conoces a David Jasso estás tardando, es el escritor más incómodo que he leído, por lo que se ha ganado con creces el puesto de favorito absoluto.
Leer a David es toda una experiencia, ileso no vas a salir nunca. Te deja tocado emocionalmente por como nos narra las historias. Es único en conseguir transmitir sensaciones, y no sólo contento con eso, no sólo las transmite sino hace que las vivas y las sientas y te remuevas por dentro.
Esta historia es muy diferente a otras que he leído de él. No vamos a encontrarnos fantasmas ni seres sobrenaturales, nos vamos a encontrar con la realidad, con personajes que quizás conozcas o te recuerden a alguien. Con un lenguaje directo y sucio en ocasiones nos irá relatando una historia que conecta a varios personajes de una manera inimaginable, se irán intercalando sus historias hasta converger en un nexo común y con un final que no te dejará indiferente.
Una historia marcada por la locura, en ella David nos hace partícipes de la historia, te casi "obliga" a sellar un pacto y a ser sinceros. Las reflexiones que nos plantea son realmente duras, en más de una ocasión ha conseguido que cerrara el libro un momento para coger aire. No por la historia, sino por las reflexiones que hace que te hacen plantearte miles de cosas, miles de pensamientos pasan por tu cabeza y te incomodan. Y cuando un escritor consigue que pares un segundo de leer para plantearte lo que ha escrito y que consiga a su vez que no puedas dejar de leerlo, es que lo está haciendo muy bien.
El sello de David es el horror cotidiano, busca inspiración en lo mundano, en lo que nos podemos encontrar día a día...y eso es mucho más terrorífico que un fantasma. Créeme si te digo que me ha causado más desasosiego esta novela que cualquier otra en la que aparezca un ente o un ser sobrenatural.
Como dije antes leer a David es toda una experiencia, consigue que sientas ese pellizquito de miedo del que vas a tardar en recuperarte. Para los que seguimos sus novelas nos encanta ver pequeños guiños a sus otros libros, a otros personajes....ha creado su propio universo en el que parece que todo y nada encaja.
¿Estás preparado para ver cuándo cierras los ojos?
A ver como reseño yo esto… es que hasta me entra la risa floja 😆
👁No suelo poner sinopsis pero, en este caso, creo que, por lo menos una parte, es necesaria para que entendáis que este no es un libro para todos, solo para lectores valientes y, sobre todo, equilibrados🙈
⚠️“Tanto el editor como el autor… rechazan su responsabilidad de forma expresa, pero no exclusiva, en posibles delitos de inducción al suicidio, apología de la violencia y/o esvilamiento. El lector comprende y asume el riesgo que supone embarcarse en la lectura y reconoce que ha sido avisado de los peligros que conlleva. Aquellas personas que duden, aunque sea levemente, de su equilibrio mental, hayan sufrido (o reprimido) brotes de violencia o muestren tendencias suicidas no deberían leerlo.”
👁Es una locura de libro, crudo, descarnado, impertinente y perturbador. Me ha dejado sin aire muchas veces. Otras me ha incomodado. Mucho. Y también me han dado ganas de entrar en el libro a abofetear a algún que otro personaje y poner algo de cordura🤪 Alguna risa me ha sacado, sí… de las nerviosas, de esas que ni tú misma sabes porqué ni de qué te ríes. En resumen, me ha flipado🤩 Nunca ha leído nada ni medio parecido. Creo que voy a tardar en volver a encontrar algo así pero, si lo hago, es muy probable que vuelva a venir de la mano de Jasso🖤
👁No os voy a contar nada más🤐 Si la curiosidad llama a tu puerta, te gustan las emociones fuertes, quieres saber qué coño es eso de “esvilamiento” y, sobre todo, si estás en tu sano juicio, o crees estarlo (ya me lo contarás al terminar), ánimo valiente, cierra los ojos y adelante!! Tal vez sea la última vez que los cierres… o tal vez no quieras volver a abrirlos😈
Otro libro de David Jasso que me hace disfrutar terroríficamente. Sin criaturas sobrenaturales, sin monstruos espantosos, sin fantasmas... Sólo locura. El miedo a la locura en todas sus formas: a toparse con un loco que pueda cometer cualquier barbaridad, sí, pero también, y sobre todo, el miedo a la propia locura. A estar loco uno mismo, de forma latente, o inducida, o ambas cosas a la vez. Locura contagiosa. Y, como siempre, la forma de narrar de Jasso, en este libro desde el punto de vista de varios personajes que terminan pareciendo uno solo, a veces interpelando directamente al lector. A mi me encanta. Y me encanta el epílogo, me hizo reir después de haberlo pasado mal.
Recién salidas del horno, llegan estas páginas con lo último de David Jasso, uno de los nombres indiscutibles del terror fantástico en lengua castellana, después de aquella lejana novela de debut, La silla (2006) y, sobre todo, después de la extraordinaria (y finalista este año en los Premios Ignotus) Disforia. Lo que ves cuando cierras los ojos participa del mismo universo que el resto de novelas de Jasso pero, como en las ocasiones anteriores, mantiene un perfil propio que la distingue suficientemente. Así pues, las páginas iniciales, a modo de prólogo, recuerdan poderosamente los pasajes insertados en la historia central de Disforia, y protagonizados por una especie de presencias sobrenaturales con el poder de alterar el tiempo. Jasso demuestra en estas páginas su buen uso de los recursos narrativos, en un episodio casi cinematográfico. El resto, en cambio, discurre por caminos diferentes.
Mi primer acercamiento a la obra de Jasso. No me ha parecido una novela de horror o terror, pero tiene buenos elementos del weird. La realidad no es siempre lo que aparenta y David juega con el mal rollo, o como él mismo lo define: con el «Irrealismo sucio». Suciedad hay: moral y vital, de la que asusta cuando nos acercamos a la crónica negra diaria y de aquella otra, menos visible, la propia, la que escondemos a los demás. Los personajes “normales” presentan tendencias disfuncionales: suicidio, depresión, complejos (sexuales o de personalidad) y los llamados “locos” ramalazos psicóticos descontrolados cuando no, comportamientos abiertamente sociópatas. ¿Qué me ha gustado de “lo que ves”? El uso, el trato, que el autor confiere a la locura. ¿Te imaginas que la locura pudiera ser tan contagiosa como el Ébola, la SIDA o un simple resfriado? («Contagio locura, me confesó». Página 260). Pues a esto es a lo que te enfrentarás si lees este libro. En cierta manera es como si vieras como se inicia la cadena de transmisión de una infección Z a nivel global, pero aquí, la locura, («La locura te permite romper esquemas, pensar de otra forma, percibir otras cosas, conectar con otros universos». Página 186), es ese elemento liberador de corsés sociales y morales que ha de convertirnos, de seres grises y aborregados («Yo también fui gris, como tú». Página 224), incapaces de llevar el timón de nuestras vidas y relaciones afectivas, en entes libres de las consecuencias de nuestros actos y ajenos a los desasosiegos y mezquindades mundanas. ¿Y cómo se transmite? pues a través de la palabra escrita que deja como legado un profeta mesiánico que como un Charles Manson a los pies de Cielo Drive indicara a sus acólitos más aventajados que difundan el verbo y encuentren a los nuevos apóstoles del credo de la enajenación («La cordura no es equilibrio, es desequilibrio sujetado con el dedo… solo necesita el estímulo adecuado para desatarse». Yo puedo brindártelo. Página 211). Sujetos, por otra parte, que por sus circunstancias o personalidades están más que predispuestos a ser abducidos (aunque no lo sepan). Si en “El perfume” de Patrick Susckind, Jean-Baptiste Grenouille conseguía domar la voluntad de sus víctimas con sus pociones y perfumes, aquí el personaje que teje todas las tramas desprende una aureola de fascinación que atrapa como ratoncillos en una trampa a quienes son objeto de su interés. Y sí, también aparece una casa para enfermos mentales y un sanatorio. La suma de estos escenarios se acerca bastante a la atmosfera recreada en el centro de “Alguien voló sobre el nido del cuco” aunque no sé sabe bien quién podría ser Randle P. Murphy ¿o sí? Otro punto a favor del libro que me ha encantado es el uso, divertido, del lenguaje, los términos que el autor crea, o pervierte, a partir de palabras para inventar otras nuevas como: gilipuá, alucinorgulloso, cabizbundo, meditabajo, murgoño, o la madre del cordero: el verbo esvilar. ¿Qué no me ha gustado de “lo que ves”? Quizás las partes del libro que menos me convencen son los capítulos en que la figura del personaje catalizador interpela al lector para que siga sus instrucciones: aparentemente tienes la opción, o no, de pulsar ese botón rojo que iniciará una catarata de acontecimientos imparables como en un juego de los de “elige tu propia aventura”, pero no hay tal opción. Si desoyes su voz serás menospreciado, no participas en el plan, te quedas al margen, con el resto de grises. Por el contrario, él exige respeto constante y confianza ciega. El prólogo cinematográfico: no aporta información relevante al resto del libro. David trabaja como productor audiovisual y quizás abusa un poco del lenguaje cinematográfico. La sección de las FAQ (al final del libro): innecesaria. Para finalizar: Si decides comprar el libro, siéntate en tu mejor sofá (ese tan mullido que da una sensación extraña de habitación acolchada), pon el «Helter Skelter» de los Beatles (mejor si lo tienes en LP que en CD) a todo volumen y disponte a entrar en la ponzoña que ha ideado David Jasso. La verdad no está ahí fuera, se encuentra entre las junturas de unas baldosas del baño, (Ma).
Un libro que te adentra a la locura, es salvaje, loco, cruel, malvado....un libro valiente, que el autor solicita que colabores, le sigas y creas, juega contigo y te hace ver luces en la oscuridad. Con personajes geniales, aunque Nolasco es el amo del universo, me ha encantado, te hace estremecerte y reírte por igual, una genialidad del autor lo del amor/odio. El libro alterna varias historias de diferentes personajes las cuales todas tiene como punto de unión un mismo personaje y un solo final. Un libro que te atrapa desde sus primeras paginas como es habitual en las historia de Jasso. Creo que no es recomendada su lectura si te patina alguna neurona, pues seguramente llegue a ofenderte y a humillarte. Os dejo una frase para que sepáis a que os enfrentáis en caso de que decidáis aventuraros a su lectura, "¿nunca te has preguntado que es la locura?.... la cordura es la capacidad de disimilar la locura." Después de haber acabado su lectura, tan solo espero no encontrarme nunca delante del botóncito rojo por el bien de toda la humanidad.
En la portada pone: Nadie en su sano juicio debería leer esta novela. Está escrita para ti. Y parte de la sinopsis: El contenido del libro puede modificar la percepción de la realidad, alterar la personalidad y producir variados efectos perniciosos. Tanto el editor como el autor no se hacen responsables de dichos efectos. Así que evidentemente, tenía que leerlo.
Hacer una reseña es muy complicado. Es un libro diferente, extraño. Vamos a ir conociendo a una serie de personajes y un texto ¿maldito?, piezas que irán encajando en tu mente hasta llegar a un final, digamos que peculiar. Piezas que lo mismo ni están en orden. El autor juega con el lector. El texto te va a ir hablando, te va a meter dentro, vas a participar en la historia de un modo muy singular. Te vas a sentir otro de esos personajes que se van alternando en cada capítulo. Los personajes están tan bien construidos que para mí son personas. He sentido ternura con alguno y cierto temor con otros. Al final tienes la impresión de que están todo tan bien hilado, que incluso los distintos personajes podrían ser uno. Podrían ser tus vecinos. Incluso podrías ser tú. Para mi es un tratado sobre la locura. ¿Qué es estar loco? ¿Cómo se mide algo así? En realidad, ¿estamos todos locos? ¿Qué desencadena un trastorno mental? ¿Todos tenemos su semilla? ¿Se contagia? Lo que en un principio parece la historia de varias personas se va volviendo de lo más perturbador y sórdido. La novela está catalogada como de terror, pero es un terror diferente, no hay fantasmas, ni monstruos, ni nada de eso. Solo el temor a ser una mala persona. Miedo a la vida, a afrontar los problemas, a ser nosotros mismos. Miedo a existir. Miedo a matar. Miedo a querer escapar del mundo por la puerta de atrás. Es una novela arriesgada, complicada. Y tú, ¿te atreves a saber lo que ves al cerrar los ojos? Es la primera novela que leo del autor y no va a ser la única. Me ha encantado como escribe.
Una de las historias más complejas de David Jasso. Él la considera su mejor obra, por encima de La Silla. Reconozco que es muy transgresora, que interpela constantemente al lector jugando a quitar la cuarta pared y contagiarte de la locura de dos de los protagonistas principales. Y es un experimento interesante, pero así mismo arriesgado si te centras mucho en esa parte y la historia comienza a desplazarse por diversos callejones, que aunque parten todos de un mismo centro, tardas mucho en ver el mapa completo. Al final del libro hay un epílogo muy interesante (como acostumbran a serlo en sus libros, como sus prólogos) que puede ayudar si te has perdido, pero personalmente solo me ha servido para reforzar que lo había entendido todo correctamente.
Nolasco está en una casa de integración después de salir del sanatorio con la misión de propagar las enseñanzas de Ernesto, su sabiduría y sus ideas transgresoras.
Impactante, desgarradora y brutal. He tenido que ir intercalando con otras lecturas porque muchas veces me dejaba muy mal cuerpo. Es excepcional como derriba la cuarta pared y te sientes interpelado por el texto. Hay momentos en lo que no estaba seguro de haberme contagiado,
Pues no sé si decir que me ha gustado o más bien que me ha angustiado, pero cuando un escritor es capaz de transmitir tantas sensaciones en una historia, creo que .. chapeau!! Juega con tu mente a lo largo de toda la historia, a través de ella te introduce en ese "lado oscuro"- "lado sucio" y no es fácil, pero lo hace...
No es una novela fácil, es uno de esos trabajos raros, muy bien orquestado todo, eso sí, y con el sabor de Jasso, pero no apta para todos los públicos.
Una de las mejores novelas que he leído este año, bueno este o cualquier año. Me ha gustado mucho la forma de narrar la historia de David Jasso, no conocía su obra (pero prometo seguirle más a partir de ahora). La narrativa es muy ágil y dinámica, la verdad es que podría ser una película novelada. Lo que más me ha gustado han sido los personajes. Los personajes giran en torno a un personaje sólo, bueno más bien a unos escritos suyos. A partir de ahí se construye una historia un poco loca no exenta de humor. En fin David, enhorabuena por tu novela y muchas gracias por escribirla y hacerme pasar un rato cojonudo.