Juan José Padilla era un prestigioso neurocirujano, pero su prometedora carrera se vio interrumpida por el repentino suicidio de su novia, hecho que lo llevo a dejarlo todo. La angustia, el insoportable sentimiento de culpa, el denodado intento de entender los motivos del suicidio, hace que Juanjo se aferre a los gustos, pasatiempos y círculos íntimos de ella. De algún modo, él también decide terminar con su vida tal cual era, viviendo la de ella. Cinco años después, el recuerdo de su novia sigue presente, y Juanjo dedica su tiempo a administrar la renta de sus propiedades. La depresión que atraviesa le da suficientes razones para saber que ya no quiere seguir viviendo, pero su cobardía, o instinto de supervivencia, le impiden tomar medidas drásticas. Sorpresivamente, una organización dedicada a asesinar a quienes desean quitarse la vida, haciéndolo parecer un accidente, se le acerca para ofrecer sus servicios. Ante la posibilidad de librarse de la culpa y el dolor, y eximido de cometer suicidio, Juanjo acepta la oferta. La decisión trae un poco de alivio a su vida, aunque sólo al principio. Enseguida surge la inquietud, la paranoia de no saber cómo la muerte golpeara a su puerta. El estado de alerta se profundiza cuando inesperadamente conoce a la ex novia de un inquilino suyo. La situación se complica más cuando Juanjo se ve involuntariamente forzado a tomar la custodia de su sobrina. El estar enamorado y asumir el rol de padre hacen que descubriera lo que parecía insólito: que tenía ganas de vivir. Entonces, lo que también descubre Juanjo es que tiene un problema.
Es una lectura muy entretenida, realmente no tiene relleno innecesario, creo que por el contrario me hubiera gustado un poco más de trama, ya que hay detalles que no conocemos y que hubieran estado muy buenos para la historia. Por lo tanto, es un libro bastante corto, con lo justo y necesario, el suspenso está muy bien llevado y tiene escenas de acción que te hacen leerlas sin poner ningún tipo de freno.
Los personajes son entretenidos, los problemas no tardan en llegar así que no hay introducciones aburridas. Por momentos me pareció un poco irreal y fantástico, como porqué de la nada el protagonista sabe usar un arma y tiene tan buena puntería, pero bueno, es ficción.
Me hubiera gustado otro final, un poco más feliz, y si bien queda abierto a interpretación del lector, creo que es bastante obvio lo que sucede. Recomiendo el libro y al autor.
El suicida es un libro impactante, que nos lleva por caminos desconocidos, donde un hombre contrata a un grupo de sicarios para que planifiquen su muerte, abordado por la cobardía y el dolor de la pérdida. Es una historia construida con ingenio y un entramado de encubrimientos digno de Hollywood, donde no se puede estar seguro de quién es amigo y quién va en busca de su dinero. Perspicaz y con un humor un poquito bizarro, es un libro que me cautivo, un thriller cuyo única finalidad es salvar a un hombre desesperado aún cuando su destino ya esta escrito. Personajes que dan que hablar, con conexiones inesperadas y un muy buen uso de la dinámica social, relaciones salvadoras y otras suicidas. Un gran secreto que mueve la maquina de la historia central y un hombre dispuesto a sobrevivir a su peor decisión. Maravilloso thriller, me hizo pensar mucho en la escritura de katzenbach, que es un gran constructor de escenarios inesperados y finales locuaces y cautivantes. Biondani nos regaló un final realmente impensado, no fue el perfecto según mi opinión, pero sí me dejo sorprendida. ¿Será casualidad que haya estado en ese lugar y que pasara lo que paso?, dudo.
El suicidio es una novela argentina que cuenta la vida de Juanjo, quien ahora a dejado todo (incluyendo su profesión de neurocirujano) para, de alguna forma, vivir la vida de su ex pareja Lorena, quien se suicidó por una desconocida razón. No estoy acostumbrado a leer a escritores nacionales, pero tengo que admitir que me gustó hacerlo, y sobre todo en este caso, ya que lugares como la "Farmacia San Cristobal" son lugares que conozco. Ahora hablando sobre la historia... aunque mi edición tiene muchos errores de tipeo, está muy bien narrado. En ningún momento tenés ganas de soltar el libro, la intriga te consume; es de esos libros que llegas al final de capítulo después de haber dicho "es el último" y te lees dos o tres más, ya que son bastantes cortos. Esto y el vocabulario argentino es lo que hace que el libro sea tan ligero a la hora de leerlo. La trama me gustó mucho, es muy original y sin duda sería algo que vería en la pantalla grande.