Cuando terminé de escribir Al final del periférico descubrí que después de ir y venir por la literatura había logrado encontrar una voz que uniera memoria y libertad de escritura, con el desasosiego propio del vivir. Uno siempre es niño y después se muere, me convenzo a mí mismo. Y ahora descubro que intentaba —acaso de manera inconsciente— reunir en una obra todo el sentido y la emoción de haber vivido durante un instante, y retener, por medio de la literatura, aquel momento en la memoria. No he guardado nada bajo la cama y si esta novela, que pasó sobre de mí como un relámpago, posee alguna virtud o valor es la de reconocer que la vida sucede en buena medida sin nuestra intervención. Los adolescentes que se congregaron al final del periférico a mediados de los años setenta, mis amigos, acompañados de su gracia, inocencia y crueldad naturales ríen y se preguntan: “Willy, ¿un escritor? ¿Qué carajos es eso?”.
— Guillermo Fadanelli ENGLISH DESCRIPTION When I finished writing At the End of the Peripheral Road, I realized that after going back and forth with literature, I had finally found a voice that united memory and the freedom to write, while having my own uneasiness of living. Now I realize that, subconsciously, I was trying to compile in one work, the emotions of having lived for one instant; and use literature to help me capture that feeling forever. If nothing else, there is one virtue that I hope everyone sees in this novel, and that is to help the readers realize that life happens mostly without any intervention on our part. Those teenagers that gathered at the end of the peripheral road in the mid seventies, my friends, now laugh with a sort of innocence and ask: Willy, a writer? What is that? — Guillermo Fadanelli
Guillermo Fadanelli es escritor y nació en la Ciudad de México (sus datos biográficos contemplan distintas fechas de nacimiento que van de 1959 hasta 1965 aunque la real, 1960, no es la que más se repite). 14 de noviembre de 1960.1 2 Fundador de la revista Moho3 en 1988 (que él mismo define más como un punto de reunión que como un vehículo de difusión de ideas4 ) y de la Editorial Moho5 en 1995. Colaborador e impulsor de varios proyectos de literatura y de arte subterráneo.
Las cuatro estrellas son porque me quedé con ganas de más!!!! (O sea, le pongo 5). Me divierte me entretiene me sonroja y me enamora. Aunque me enoje que el autor no responda mis mensajes.
El escritor es más o menos de mi edad, entonces me llevó por muchos recuerdos, lástima que fuera chilango (yo regia) sí eres mexicano te va a encantar por el manejo del vocabulario ! Recomendable!
Una novela que parte de la literatura del yo, una historia que hace un recorrido por la memoria, la juventud adolescente y sus elementos. No cabe duda de que Fadanelli demuestra lo maravilloso que es el recuerdo en las letras impresas.
Disfruté mucho esta novela. La prosa de Fadanelli es muy ágil y divertida. Más que una historia con una trama muy marcada, el libro se siente como una colección de recuerdos de una cuadrilla de amigos de clase media en la Ciudad de México, con todas las travesuras y ocurrencias propias de la adolescencia.
Creo que el verdadero tema de la novela es la memoria y la forma en que el paso del tiempo acomoda los recuerdos. Al terminar me quedó una sensación de melancolía, porque inevitablemente me hizo recordar esa etapa de la vida en la que las únicas preocupaciones eran reunirse con los amigos y recorrer el barrio. Al final, todos tuvimos alguna vez un periférico al que ya no podemos volver.
Lo recomendaría principalmente por el placer de leerlo. Es una novela que, sin buscar grandes revelaciones, termina despertando una nostalgia que probablemente todos hemos sentido.
Empecé y esperé a que me convenciera pero terminé el libro y seguí esperando. Sentí la narración y el uso del lenguaje forzados. Me pareció (alguien corríjame) un intento mal logrado del estilo de Bolaño, con dirección hacia Los Detectives Salvajes. Súper redundante el “al final del periférico”.
Otro autor del que sólo veía y veía, pero no leía nada; Ahora se me ha hecho conocerlo directamente. No tengo mayores referentes de él, pero este libro me gustó. Cómo no gustar de la adolescencia, que es en sí misma un algo a medio construir, al final del periférico, donde parece que se ha llegado al límite, pero que está destinada a ser envuelta, y quizás, mucho después, desenvuelta por la inventoria memoria, cómo no gozar de la angustia, la culpa, la aventura, el deseo y también, de la muerte.
Los recuerdos no suelen tener cola ni cabeza; son alucinaciones que provocan sentimientos y euforias repentinas. Vienen después de que la melancolía se halla cómodamente instalada. La melancolía no necesita remembranza pues se nutre de sí misma y de su estar cómodamente instalada. ¿Y la nostalgia? Desterrada, limpiando los retretes en algún bar de provincia.
"Los ricos pueden desaparecer cuando quieran. Dicen vámonos y eso significa vámonos. Los pobres, en cambio, desaparecen solamente cuando se mueren o enferman de hambre; su lema es: 'Nacemos desaparecidos'."
Hay algo sobre utilizar lenguaje informal en historias escritas por mexicanos que considero muy especial, mayormente por el apego que le tengo a toda esa variedad de lenguaje que el mismo mexicano hizo desde la nada y que poco a poco comenzaron a ser parte del vocablo de las personas, y que incluso, con el paso del tiempo comenzó también a ser un símbolo de su crianza y otras clasificaciones que se hacían "bajita la mano" y casi en secreto una tendencia para impartir juicio. En general, por lo que lo disfruto es porque se siente muy propio lo que se está leyendo, sin embargo, cuando se usa ese lenguaje informal, no puedo leer una combinación con uno formal y de palabras largas y complicadas que hacen del texto, un texto pomposo. Y creo que ese es mi principal problema con "Al final del periférico". El autor utiliza ambos, haciendo una serie de cambios en el uso de palabras que no disfruto porque siento que dejo de seguir la línea de lo que estoy leyendo, cambia el contexto y se pierde un poco la fuerza de lo que esté escrito. Probablemente sea posible el uso de ambos en un juego bastante bueno, pero no es el caso Y después hay otro problema que viene con el argumento principal. El autor menciona que es una historia al tipo de "biografía" y relata algunos hechos de su pasado mezclados con cierta fantasía, y sí, una vez que algo sucede, deja de ser real para convertiste en una fantasía que vive a manera de recuerdo, algo que regularmente cambiamos y manipulamos incluso sin saberlo. Pero, considero que esta historia habla sobre una transición de una clase baja a una clase alta, lo que conlleva y claro, el como va afectando a sus participantes, todo visto desde la perspectiva de un adolescente, la carencia, un poco de política, la vida secreta de la gente con dinero y lo insignificante que puede llegar a ser todo esto; aunque llego a dudar de si esa es la intención del autor, menciona que habla sobre el desasosiego de vivir y vaya que lo logra. En general disfruté más de la historia escudriñando en lo antes mencionado, más con los tintes que añade el cambio de adolescente a joven adulto y no tanto de los relatos que nos brinda el autor aunque su manera de describir los eventos vistos desde un niño y lo diminutos que pueden ser a las edades de 12 a 16 es bastante buena.
Siento que hay cierto recelo y enojo que se ve entre líneas de parte de nuestro escritor, pero desconozco si es a los recuerdos, a los eventos narrados, a su obra en general, o simplemente a la nostalgia.
El final me parece carente de impacto, a pesar de ser la parte más importante como cierre y lo que marca el cambio, pero me gusta que haya sido así, a manera de que, como un niño, sólo es algo resumido a un capítulo. Guillermo y las memorias de su niñez fueron algo que leí entre risas y asombro con el recuerdo tangible de todo lo que uno siendo niño es capaz de pensar y hacer. No es algo que se tiene que leer sí o sí, pero es una historia corta que se puede disfrutar una vez, de vez en cuando. Y así como me conflictua el lenguaje utilizado en la redacción, me conflictua si realmente disfruté mucho de una historia distinta que esconde algo más entre las letras o no disfruté mucho de historias de niños, literalmente.
Poder hacer literatura con la memoria resulta siempre interesante. Me gustó el libro pero en realidad hasta que lo terminé de leer porque hasta entonces todos los cabos ataron y las ideas cobraron vida. Fue entonces que me pareció maravillosamente aterrador- me hizo pensar en "Los niños terribles" de Jean Cocteau, no sé por qué- y entendí como, a través de la memoria personal, se puede describir a muchos otros, o esos otros encontrarse en las memorias de un desconocido.
Fadanelli es muy buen narrador, sin embargo, por momentos me parecía que no iba a ningún lado. Corrijo post lectura, ese es el punto: todos los detalles forman parte de algo más grande y profundo.
Al final del periférico es también una metáfora de la misma novela: ésta es un periférico, que reconocemos al final de la lectura.
A pesar que me gusta mucho el estilo de Fadanelli, no conecte con esta historia, el ritmo y los detalles tan vividos y bien descritos son buenos pero carece de un contexto que me llamara la atención más allá de solo dar una vuelta a una historia muy vieja. Sentí como si uno de mis tíos me contara sus aventuras juveniles, pero no la mejor ni la más entretenida.
Only in Mexico, Fadanelli took me to his adolescence; his friends, his antics, his walks through the periferico endless. The language that he used is very particular, talk about fears, successes and their feelllins
El reflejo de una ciudad en crecimiento y las relaciones de amigos que se conformaban es este nuevo estilo de vida pseudo residencial se refleja de muy bella forma. humor y recuerdos durante toda la novela
Pero qué joya de libro!! Ya me hacia falta leer algo real, algo que sí sucede y te hace sentir identificado. Mil estrellas 🌟 excelente servicio!!! What a f#%*# cool book, I really needed to read something like that. Real stories that maje you freí identified. Thousand Stars🌟