la vida se trata de despertar cada día buscando algo a lo cual aferrarse para no terminar con una escpeta en el mentón
Tiene 33 años y una maravillosa capacidad de despreciar, de neutralizar al mundo. Su nombre es Leopoldo pero le dicen Foster por una fijación que tiene con la cerveza. Hace poco ha comenzado a sentir culpa. Por Beca, su esposa. Por los engaños que se van acumulando en lo real y en lo virtual, que son la misma cosa. Se siente partido entre demasiadas mujeres. "¿No se supone que sólo estamos capacitados para amar a una persona a la vez?" Entonces escapa, finge encuentros con su madre a quien no tiene deseos de ver, le quita la novia al hijo del hombre con quien se acuesta, tiene sexo con cualquiera, olpea, miente, engaña. Todo por gusto, no por necesidad. No hay odio ni venganza en su mirada. Sabe que la vuelta atrás no existe, y mucho menos el botón para apagar el sistema.
(Puebla, 1977) vive desde hace años en Cholula, donde comparte una serena existencia con su mujer y su hijo recién nacido. Es editor, e imparte talleres de creación literaria. Textos suyos han aparecido en los blogs de las revistas Crítica, Letras Libres y Nexos. Su primera novela, Rabia (Alfaguara, 2008), fue mencionada entre las mejores de ese año según el suplemento “El Ángel” del diario Reforma. Sobre Rabia se ha dicho: “Es una novela de prosa exacta. Exhibe a un autor con notable sentido de la composición y el tempo”, Álvaro Enrigue; “En Rabia, el acoso de Mesa a la fuente de la desesperación contemporánea que reside en la soledad es un logrado experimento creativo”, Sergio González Rodríguez; “Nos conecta con la soledad de la gran noche electrónica”, Cristina Rivera Garza; “Rabia es todo un acontecimiento”, Daniel Sada. Vive una buena parte del tiempo en Twitter, donde es: @jmesa77 Los predilectos es su segunda novela publicada.
Una lectura vertiginosa nos lleva a explorar casi de manera psicológica el proceder humano. La decadencia y la pasión son vistas en este libro con connotaciones extrañas pero interesantes. Una narrativa me parece vanguardista que no tiene miedo de lo grotesco y de lo bello. Me encantó.