Luis Rosales Camacho fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.1
«El dolor es un largo viaje, es un largo viaje que nos acerca siempre, que nos conduce hacia el país donde todos los hombres son iguales; lo mismo que la palabra de Dios, su acontecer no tiene nacimiento, sino revelación, lo mismo que la palabra de Dios, nos hace de madera para quemarnos, lo mismo que la palabra de Dios, corta los pies del rico para igualarnos en su presencia; y yo quiero deciros que el dolor es un don porque nadie regresa del dolor y permanece siendo el mismo hombre».
Hoy es una de esas noches en las que necesitaba releer este libro.
Conmovedor. Un libro repleto de misticismo, espiritualidad y belleza. Luis Rosales conversa con amigos y familiares ya fallecidos a través de una luz encendida que le llama. En él se funden la poesía y narrativa. Si bien a veces puede resultar un tanto complicado, es claro y conciso cuando debe serlo, lo que facilita su lectura. En esto, la reiteración ayuda. "¿Y quién te cuida, Luis?"
«y después, te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida, y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas, y te has sentido solo, humanamente solo, definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.»
Cuando poesía y prosa se funden acertadamente dan lugar a creaciones tan mágicas como este librito.
me he leído esto en dos días para clase y ya ha sido algo importante para mi existencia, no quiero ni pensar en qué va a pasar cuando lo analice y tenga que releerlo
Hay lecturas que llegan a la vida por pura suerte, de repente y con el impacto de nacer de nuevo: esta ha sido una para mí. Esconder en versos tanto... tanta vulnerabilidad, tanta emoción y belleza, es algo que me ha revelado un nuevo color en el arcoíris de la poesía. Estoy tan contento de haber encontrado, sin previo aviso, uno de los nuevos libros de mi vida, un abrazo a mi alma. Lloré feliz.
La verdad es que me costó mucho entrar a este libro porque soy una persona que los poemas tan largos me resultan un poco difíciles de leer. Pero cuando ya he podido adentrarme en su umbral , como dice Luis, me parece como revisitar el duelo y hace que se te encoja el corazón. Mis cosas favoritas han sido sus reflexiones al dolor como algo humano que nos une a todos, me recordaba mucho a Vallejo y a alguna canción de Ismael Serrano " Las personas que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir / como un poco de arena que soñara en ser playa/ como un poco de mar " , hay algunas descripciones de la cotidianeidad (que me encantan preciosas) pero es cierto que hay fragmentos muy largo en los que perdía un poco el hilo. Ale ahora a llorar ❤️
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«pero el dolor es la ley de gravedad del alma, llega a nosotros iluminándonos, deletreándonos los huesos, y nos da la insatisfacción que es la fuerza con que el hombre se origina a sí mismo, y deja en nuestra carne la certidumbre de vivir como han quedado las rodadas sobre las calles de Pompeya».
Una obra conmovedora. Si cuidar a alguien es leerlo, espero haber cuidado de la mejor forma posible a Luis Rosales. La casa como escenario, la luz como encuentro. Conversaciones a través de la poesía con sus amigos fallecidos. No tengo palabras, solo lágrimas.
La historia que tengo con este breve relato en verso libre es curiosa y merece ser contada. A día de hoy no lo encuentro por ningún lugar, algo que me apena profundamente, por ser una historia que a día de hoy la tengo guardada en mi corazón como si se tratara de mí (a pesar de que la historia no cuenta nada en lo que me pueda sentir identificada). Es ese señor, Luis Rosales, narrando su vida, relatos personales en verso libre, tan lírico y profundo... Recuerdo leérmelo en poco tiempo, el mismo día que me lo compré. También recuerdo estar en la biblioteca, y notar como mis lágrimas emanaban de mis ojos con facilidad. Y, a pesar de que había gente observándome en el momento, estar tan sumergida en las palabras que Luis Rosales había escrito, que no me cercioré de mi alrededor. Fue un sentimiento muy puro, muy bello y sobre todo: inolvidable.
Un libro que no solo recomiendo, sino que creo que es necesario leer al menos una vez en la vida.
Meu problema com La casa encendida é esse meio termo estético do autor, que fica no meio entre o vanguardismo e o classicismo. Às vezes, esses entrelugares funcionam, muitos exemplos há disso, mas em Rosales me pareceu como falto de substância, em que as imagens e as elaborações linguísticas funcionam apenas na interpretação mais profunda. Penso que o poema deve funcionar também quando lido de maneira mais despretensiosa, no nível de um não entendimento, quando o leitor quer se permear da melodia dos versos, e nisso Rosales não é dos melhores, pelo menos nesta obra. Ainda assim, quero dar-lhe outra chance alguns anos mais tarde, quem sabe aí entenda a potência de um dos nomes mais importantes da literatura espanhola.
"¿y quién te cuida, Luis?, y puede ser que aquella casa siga aún creciendo sin paredes, y puede ser que todos los hermanos, los vivos y los muertos, nos reunamos en ella, ardiendo aún aquella infancia en la que al patio de la sangre le llamábamos Pepa, y al cansancio le llamábamos noche todavía"
Este poemario se siente como el puchero que hacía tu madre los días de lluvia. Luis Rosales escribe sobre la memoria, la infancia y esos lugares en los que fuimos felices, pero que ahora se deslizan entre nuestros dedos. Desolador, pero precioso.
Las imágenes que utiliza son brutales, de las mejores que he leído en mucho tiempo, pero hay pasajes que no son fáciles de entender y que no he disfrutado del todo. Culpa mía, seguramente.