Entre deux orages, Managua est traversée par des processions religieuses délirantes, des manifs de toubibs, des embouteillages monstres, au milieu des ruines du tremblement de terre de 1972, des bidonvilles et des quartiers chics. La guérilla est loin désormais, on inaugure en grande pompe des stations-services rutilantes et les évangélistes vendent du savon miracle. Les anciens guérilleros sont devenus flics, bandits, notables, employés, les trahisons vont bon train, et les narcos courent toujours.
Ce jour-là la Vierge de Fatima entre dans la ville, au son d'un orchestre de chicheros, escortée par les officiers de la police nicaraguayenne.
L'inspecteur Morales regarde la scène de son bureau de la plaza del Sol. Il est chargé d'enquêter sur un yacht abandonné à Laguna de Perlas, sans doute une histoire de narcos, et pas des moindres. Flanqué d'un lieutenant cynique et d'une ex-guérillera coriace devenue femme de ménage, il traque les coupables avec sa Lada bleue et son P38 sur fond de chaos social et politique.
Ce polar féroce nous plonge dans une société désabusée qui ne sait plus à quel saint se vouer ; l'auteur multiplie les personnages hauts en couleur et les histoires troubles en maniant avec talent l'humour vache et la satire sociale.
Sergio Ramírez Mercado (born August 5, 1942 in Masatepe, Nicaragua) is a Nicaraguan writer and intellectual who served in the leftist Government Junta of National Reconstruction and as Vice President of the country 1985-1990 under the presidency of Daniel Ortega.
Born in Masatepe in 1942, he published his first book, Cuentos, in 1963. He received his law degree from the Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua of León in 1964, where he obtained the Gold Medal for being the best student.
In 1977 Ramírez became head of the "Group of Twelve", a group of prominent intellectuals, priests, businesspeople, and members of civil society who publicly stated their support for the Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) in its struggle to topple the dictatorship of Anastasio Somoza Debayle. With the triumph of the Revolution in 1979, he became part of the Junta of the Government of National Reconstruction, where he presided over the National Council of Education. He was elected vice-president of Nicaragua in 1984 and was sworn in 1985.
Cuando comencé a leerlo, no podía dejar de compararlo con Leonardo Padura, por aquello de escritores que vivieron una revolución "popular" y se quedaron viviendo en sus países, con posiciones críticas, pero era un error, es una novela negra, que retrata, tangencialmente, la situación y deterioro de un país.
Sergio Ramírez escribe muy bien y maneja con gracia el humor, no hay que pedirle más a una novela negra o de policías para disfrutarla:
Sergio Ramírez nunca me decepciona. El Cielo Llora por Mi es una historia policial negra en medio de las torrenciales lluvias de Managua que nos sumerge en el mundo de la droga, mientras nos explica la atmosfera social de la Nicaragua de Bolaños.
Ahora añadamos a eso el humor extraño, pero tan divertido de Ramírez (solo miren a los nombres de los personajes: Dolores Morales, Lord Dixon, Chuck Norris, La Monja...) y tenemos una novela merecedora del tiempo de los que aprecian la buena literatura; esa que nos alimenta de datos históricos a la vez que nos hace reír y entristecernos pero jamás aburrirnos.
¡Bravo Don Sergio! Espero que vengan mucho más libros de usted. Como dice la máxima de Lord Nixon “Nunca hay que decir el ultimo, sino el penúltimo.”
Pues me ha gustado tanto esta novela, que he ido a por la siguiente de la serie nada más acabar esta. Lo que no entiendo es que unos personajes tan fabulosos hayan estado diez años en el limbo sin volver a ver la luz. Por cierto, cuando un autor le pone de nombre a su personaje principal, Dolores Morales, ya nos cuenta mucho de cómo es su sentido del humor.
This is my first experience with Ramírez, and I am pretty impressed. I really enjoyed meeting Morales and Lord Dixon--they were distinct enough to be a new spin on the police detective archetypes. I also enjoyed learning about Nicaragua, and Managua in particular, through all the travel description and character background. There are lots of references to many characters' background in guerilla warfare, and the fallout from that. The disillusionment from that kind of reminded me of Leonardo Padura's Cuban detective Mario Conde, who (along with his entire generation) was failed by the Cuban revolution. This is also the first Nicaraguan novel that I have ever read (Darío is the only other Nicaraguan author I can think of off the top of my head), and I am kind of ashamed about my lack of knowledge about the country.
It bummed me out that Morales is a womanizer, and there is a sex scene in which he forces himself on a woman that really came out of nowhere and was 100% unnecessary. For me that was a big stain on what is otherwise a standout novel.
Una historia interesante, perdida en un mar de descripciones innecesarias (a mi juicio) que le quitan brillo a personajes como Lord Dixon y el inspector Dolores Morales. El tácito final y la breve presentación del enigmático exguerrillero, Caupolicán, no son suficiente para darle opacidad a este relato sin contrastes, que pudo ser mucho más si su historia se redujera a los personajes y no al detalle de una carretera.
Magnífica novela policiaca. Sergio Ramírez, reciente premio Cervantes, describe una investigación sobre narcotráfico ambientada en la caótica Managua que tan bien conoce. Personajes medio trágicos y medio cómicos (de los que dejan huella al lector) hacen avanzar la trama con buen pulso y te sumergen en un mundo alucinante y paradójico. Estoy deseando empezar la siguiente entrega de la serie.
Me gusta leer lo que escribe Sergio Ramírez y esta novela policiaca no es una excepción. Además, no solo quería leer el libro en poco tiempo, también me da ganas de leer las otras 2 partes de la trilogía lo antes posible. ¡Es la lectura perfecta para pasar una tarde lluviosa de otoño! Por cierto, en pensamientos vuelvo a Managua al leer la historia.
Hay relatos como este que se sienten tan cercanos, tan familiares; porque uno recorre las calles que el inspector Morales y Lord Dixon exploran en el lada; me río con los juegos de palabras que usan para joderse entre ellos y la representación calcada de un sistema de justicia en decadencia. Definitivamente esta historia me hizo parte de ella.
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Hace años que no leía de este autor ganador del premio Alfaguara y que recibirá en abril el premio Cervantes. Esta es una novela policiaca con un protagonista muy latinoamericano. Bien escrita aunque con pocas sorpresas en la historia.
No leía a Sergio Ramírez desde "Castigo Divino" (y porque fue parte de una asignación académica. Debo confesar que tampoco soy tan fan de él, particularmente por sus antecedentes políticos como parte activa de la dictadura sandinista de los 80s.
Pero, tengo algo con los libros censurados, que me despiertan el deseo de lectura. Lo prohibido me atrae. En tal sentido, al censurar la última entrega de la serie del Inspector Morales "Tongolele no sabía bailar", decidí leer la trilogía.
En cuanto a esta primera entrega, mantiene al lector con el suspenso e intriga respecto al desenvolvimiento del crimen investigado, así como del rol de jugaron los intervinieres. Siendo además una novela que ocupa lugar en Nicaragua, pudo despertar más mi imaginación al poder asociar los sucesos con los lugares descritos. Al punto que el autor en un momento usó una zona muy cerca de mi casa como escenario.
Si algo podría criticarle, es la excesiva descripción de ciertos aspectos secundarios, que llegan a resultar agotadores. De ahí, la disfruté y recomiendo. Ahora sigue "Ya nadie llora por mi".
Cuando la dictadura de Ortega, en Nicaragua, arrestó y luego envió al exilio al escritor Sergio Ramírez, para mi vergüenza, debo admitir que no lo conocía. Elegí la “saga de inspector Dolores Morales” por curiosidad y quedé asombrado. La perfección en su escritura, su prosa y el uso de las palabras como “florituras” sin ser “barrocas” (en el mal sentido), contando una historia violenta, en una Nicaragua descrita a la perfección, con un sentido del humor fino y agudo a la vez. Los personajes en su mayoria son “ex combatientes” de la revolución sandinista, sus recuerdos “iluminan” la novela, e incluso la realidad de la Nicaragua actual. Cinco estrellas para esta novela policial y recomendable 100%.
Agradablemente sorprendida, las novelas policíacas no han sido lo mío, pero esta ha sido entretenida y con el humor exacto, de lectura fácil y corta, probablemente por ser Nicaragüense entendí bien, y gocé con las frases, dichos y sitios a los que se refiere.
A police procedural from Nicaragua (~2008) and a step forward in my project of reading one Spanish book from each spanish-speaking country. The story starts with the Nicaraguan Drug Brigade, represented by Inspectors Morales and Dixon becoming interested in an abandoned yacht. Surely that must have been used to transport drugs into the country? But who is the mysterious Sheila who left her visiting card in a book found on the yacht? What did the main eyewitness want to tell Inspector Morales before he was murdered (the witness, not the Inspector)? What's with the wedding gown, and what's the link with a fancy casino?
I had a hard time understanding the Spanish in the book and had frequent recourse to online translators, which turned to be of limited value. Are these Nicaraguan idioms? Slang? It also didn't help that Nicaraguan society, as described here, is corrupt, with the government officials helping themselves to drug money, Church and State being far from separated, and the bad guys hobnobbing with ministers and the like. Much of the story revolved around who arrived on the yacht and who was taken off the yacht in a smaller boat, and I got lost here and there in the arithmetic of the people on the various vessels.
What I liked best was the atmosphere of Managua : a chaotic Latin American city full of honking cars, squawking chickens, religious processions, rainstorms, ugly concrete buildings, pontificating televangelists.... The other thing that struck me was the references to the Sandinista past of some of the characters. For instance, Dona Sofia, the cleaning lady at the police headquarters who volunteers to go undercover in the fancy casino owned by one of the suspects, stubbornly refers to Inspector Morales by his code name from his clandestine days. Things like this yield that delicous sense of being in a different world, with a different history, different traumas and joys, than the one the reader is living in.
First of all, go back and read my review of "Ya nadie llora por mí", which appeared a few years after this book and which I read about four months ago. Everything I said then is true of this one. Sergio Ramírez is the best detective writer you never heard of, the best Nicaraguan writer you never heard of it, and, I dare say, the best Central American writer you've never heard of (because of course you've heard of the incredible Miguel Ángel Asturias, Guatemala's gift to literature). He is great at portraying characters, and he has developed a couple of really good ones. Ramírez doesn't pull punches. He just shows you Nicaragua as it is. Unfortunately, that seems to mean "pretty screwed up", but he doesn't moralize, he just lives it. It's a shame to think that the problems that beset Nicaragua when this novel came out a decade ago are pretty much still the same. I'm still waiting for anyone reading my reviews to suggest me an author of similar quality from Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica and Panamá. Please, not too fancy: I'm not looking for García Márquez or Julio Cortázar, just a good, intelligent read. I can't wait to read my next book by Ramírez. ¡Viva Nicaragua!
Dolores Morales es calle, su compañero Lord Dixon es leído, es sofis, es culto. Ambos son exguerrilleros, pero Ortega perdió las últimas elecciones, están de capa caída, aunque son honestos, lo más que se puede en la Nicaragua que les toca. Pues hay un asesinato, el de una mujer y entonces mirás que Dolores y Dixon comienzan a jalar la cuerda, los grandes nombres aparecen. Tienen de aliadas a dos mujeres poderosas: doña Sofía, un talento poco apreciado y también exguerillera y "la Fanny", la mujer casada amante de Morales, juntos, este cuarteto maltrecho recorre las calles de las principales ciudades y la mayoría acaban descabezados por las autoridades por haberse atrevido a tanto, es decir, por haber sido los protagonistas de un importante arresto de narcos. Hay en la novela una muerte que jode tanto... que uno no termina de recuperarse, pero luego hay una continuación: "Ya nadie llora por mí" y luego otra... Yo voy por la segunda.
На главата на инспектор Долорес Моралес се стоварва труден случай, свързан с изоставена луксозна яхта и крайно неясни, но със сигурност криминални действия, свързани с насилие и наркотици. Той работи тясно с американската агенция за борба с наркотиците, неговия човек там, Мат Ревия, нарича със звучното прозвище Чък Норис, а свой приятел и колега инспектор пък титулува удачно Лорд Диксън заради „безупречните му маниери“. Хумористичните нишки в романа са задълбочени от постоянното вмешателство на една силно вярваща и много напориста хигиенистка – доня София – в разследването, дори тя се нагърбва самоволно със задачата да се инфилтрира в престъпна организация и да търси следи на място с риск на живота си.
I love Sergio Ramirez's Nicaraguan noir books. I've been reading them in backwards order because the earlier ones are really hard to find. This one is about Inspector Dolores Morales and his colleague Bert "Lord" Dixon (from Bluefields) trying to solve a mystery involving an abandoned luxury yacht in Pearl Lagoon during the Aleman government. Almost every time they take off in Morales's vintage Lada, they run into one of the innumerable religious processions that seem to have become a national obsession. Ramirez's writing and descriptions of Managua, in particular, are great. Anyone who has spent time in Nicaragua would love these books.
Como en casi todos sus libros Sergio Ramírez nos desvela la cara oculta de una Nicaragua poco conocida, usando los recursos de un gran escritor para montarse en una trama policial e ir desgranando las características geológicas, históricas y sociales de un país donde los funcionarios honrados son como un oasis en el inmenso desierto de la corrupción política sin distingos de ideología.
Se llevará a cabo reunión entre el cartel de Cali y Sinaloa en Nicaragua para coordinar acciones conjuntas para el traslado y trasbordo de mercadería de Colombia a Centroamérica y con destino a EEUU. El Inspector Morales investiga el encuentro de un yate abandonado en un lago en Nicaragua, descubre una serie de asesinatos relacionados que en lugar de alejarlo de la reunión de los narcos, lo lleva directamente a ellos. Una excelente novela policial.
Excelente novela, graciosa y llena de imágenes vívidas. No estamos hablando de un policía/ detective sobrio y elegante, en este libro vas a encontrar a un buen policía de carne y hueso. Chistoso, tomador, mal hablado. Una maravilla, si me preguntas. Un policía de Nicaragua, un nicaragüense bueno, que de muchas formas puede representar a policías y personas de toda America latina.
Hay momentos de lucidez en esta historia, donde Ramírez llega a hablar de las realidades de la Nicaragua moderna, pero son pocos y se pierden en un mar de personajes y tangentes a la historia central. Ramírez busca dar contexto a la historia que cuenta, pero este “contexto” va dominando la novela al punto que la audiencia va perdiendo el hilo central, si es que lo hubo, de la novela.
Me gustó el libro lo suficiente para que yo tenga en mente leer el que sigue pero a veces las digresiónes me confundio demasiado. Fue lindo oír el barrio donde yo viví en Managua pero los comentarios del presidente de entonces me hizo preguntar como trataría a su viejo camarada hoy.
Siempre es un placer leer las obras de Sergio Ramírez y ésta no iba a ser menos. Con la particularidad de pertenecer al genero policiaco, incluyendo el gran sentido del humor del autor. ¡Con ganas ya de leer los otros dos libros de la trilogía!
Este es el primer libro de la trilogía protagonizada por el inspector del Departamento de narcóticos de la policía de Nicaragua, Dolores Morales. Un exguerrillero, que fue parte de la revolución sandinista que derrocara la dictadura de los Somoza, Morales se ha incorporado a la policía, donde trabaja en condiciones bastante pobres, con computadores y muebles viejos, en una oficina sin aire acondicionado (para vérselas con el clima de Nicaragua, es bastante decidor), sin dinero para nada, y enfrentando la corrupción imperante en el país y dentro de la policía y los juzgados, donde encuentra de todos modos a algunas personas que siguen siendo honestas (doña Sofía, Lord Dixon, La monja, el comisionado Selva, todos ellos, también exguerrilleros). La primera novela de lo que hasta el momento es una trilogía, encuentra a Morales investigando un caso de posible asesinato que desemboca, después de muchos ires y venires, pasando por la muerte de testigos, infiltraciones, coimas y muchos otros etcéteras, en el descabezamiento de dos de los cárteles de drogas más importantes del mundo. Lo mejor de esta historia, sin duda, los personajes y sus vivencias: gente sencilla, que hace su trabajo y se ayuda como puede, en un ambiente que ha debido incorporarlos a la vida social y política, pero que quisiera borrarlos. Dolores Morales no es el a estas alturas típico policía atormentado, alcohólico, que resuelve todo solo, una isla de fortaleza… para nada. Es un tipo que se ha adaptado a la vida del policía poco respetado en su propio país, que sigue a pesar de su soledad, su prótesis y su historia de guerrilla y que como varios debe pagar un precio alto por mantenerse en el ruedo. Una muy buena novela policial.