Antonio Cisneros es el poeta peruano más influyente en el ámbito de nuestra lengua y su poesía cautiva en todas partes. Escrita sobre la actualidad de su motivo o sobre la inmediatez de su emoción, resuena, sin embargo, más adentro: en la tradición poética, a la que reescribe; y en el pensar poético, que agudiza. A veces sobre lo más casual, sin desdeñar nada de lo vivo, Cisneros levanta una escena poética que supone ironía, desasosiego, empatía, sensibilidad y sentido crítico. Sus poemas remiten a la poesía latina, pero también a la dicción poética post-Pound; se remontan a los clásicos castellanos y se recortan del coloquio peruano, según ha observado el crítico Julio Ortega. Testimonio de nuestra actualidad, la obra poética de Cisneros no es otro manual de sobrevivencia, sino la demostración de la sobrevivencia de la poesía misma. En ese sentido, es una de las voces más nuestras, más originales, más permanentes. Y un verdadero placer del idioma. (Julio Ortega)