A través de los nueve ensayos que componen Leer poesía, Alicia Genovese sitúa el lenguaje poético en el marco de la época, lo contrasta con otros discursos y construye eficaces vías de acceso para precisar sus rasgos característicos y los recursos para su confección. Con el aval de una obra poética que la sostiene como una de las voces más representativas de sus generaciones, la autora compone un libro atractivo y estimulante, por fuera de hermetismos y jergas, que abre un espacio de diálogo con los lectores que buscan una aproximación teórica que permita leer y pensar la poesía.
Nueve ensayos de poética. Funcionan como claves de lectura, pero sin ímpetu de dominación categorial. Genovese utiliza elementos tanto formales, como contextuales -sociológicos, históricos, políticos- para acercarse a la poesía. También hay una propuesta de aproximación dinámica a lo poético basada en la gravedad, el peso de la palabra. Se trata de algo parecido a un vector que conformaría la ordenada de un borroso eje cartesiano. Lo leve hacia arriba, lo grave hacia abajo. Habría una abscisa implícita en la temporalidad poética, lo cual hace que sea una abscisa imposible porque no hay flecha del tiempo en poesía, al menos intrínseca. Es por eso que tal abscisa no está sugerida. También el tema de lo opaco recibe una elaboración sugerente relacionada con lo específico del lenguaje poético en tanto ruptura con la función comunicacional estándar. En cualquier caso, más allá de los dispositivos conceptuales de aproximación, estos ensayos comparten lecturas concretas. Desde Juanele hasta la poesía argentina emergente de los noventa publicada en editoriales independientes, desde el mainstream hasta el underground, Genovese recorre experiencias poéticas intensas, transformadoras. En los dos capítulos finales del libro me pareció muy interesante el rastreo de lo político en lo poético. Es lúcida y escalofriante la advertencia sobre la violencia que tienen en común la dictadura y el neoliberalismo. Creo que este libro se desliza entre el ensayo que opera con la intuición de argumentos y la investigación que opera con la construcción de múltiples formas de evidencia.
Alicia recurre a diferentes ensayos para acercarnos a la poesía, cada uno presentando un aspecto distinto de la misma. Teniendo en cuenta que este año fue mi primer gran acercamiento a ella, el libro me sirvió bastante. No adopta una perspectiva dominante ni cerrada, sino que es más bien como un acompañamiento y, la verdad, te dan ganas de leer más. Descubrí el libro gracias a la bibliografía de la facultad y acabé comprándomelo por mi cuenta para poder leerlo todo. Creo que está bueno tanto para quienes están empezando a adentrarse en la poesía como para quienes ya llevan un tiempo disfrutando de ella.
Me encantó. Me llevo un montón de referencias para explorar. No es un manual de poesía sino ensayos que buscan transmitir el encanto de distintos estilos poéticos de autores no tan conocidos y la verdad que lo logra con creces.