En enero de 1977, un crimen que comenzó en San Pedro y terminó en Apodaca hizo crujir a la sociedad regiomontana. Conocido popularmente como "El crimen de las Millet" o "El asesinato del Sargent Peppers", sigue siendo un recuerdo amargo que no ha dejado de estar en la boca de muchas personas. 40 años después,revivir el hecho y trasladarlo al presente es una manera de querer entender parte de lo que entonces era la sociedad regiomontana.... que poco ha cambiado.
La narrativa tiene un ritmo eficiente; un ejemplo bien logrado de una historia negra que, aprovechando lo histórico, aprovecha para poner sobre la mesa temas que hoy, más que nunca, deben reflexionarse acerca de nuestras sociedades.
Pedro de Isla recrea un asesinato ocurrido en 1977 para a partir de ahí mostrar el retrato de una sociedad regiomontana de doble moral. En esta novela lo importante no es el asesinato, sino la forma en que reacciona la sociedad ante un crimen que también conoce de clases sociales.
Tres voces se mezclan en la historia: la de Edgar un aspirante a escritor pero sin talento que pretende comprar una novela. La de Edgar/Gonzalo el asesino, y la del poeta que dejó una novela en su haber antes de morir.
Si bien parte del 77, lo más importante es que a través de ella nos damos cuenta que muchas formas de la sociedad de una ciudad como Monterrey no han cambiado nada.
Al principio sentía que estaba siendo muy introductorio, pero en realidad todo lo que te cuenta es parte importante de la historia. Al final todo conecta y entendí muchas cosas que al principio no. Me gustó mucho cómo te da una visión general de todo, de cómo la ciudad tomó la noticia, de cómo afectan ese tipo de noticias a las personas y de cómo fue la vida de los involucrados después de ese suceso. Muy buen libro 👏🏼.
Una sorpresa muy grata. La historia en sí es muy atractiva ya que se habla de los prmeros feminicidos famosos que ocurrieron en la Sultana del Norte. La estructura es efectiva y me gustó el uso de la segunda persona en la narración de las secuencias relacionadas con Edgar. Si bien, no resulta tan impactante como en una obra como Aura, me gustó su uso en este texto.
Una gran historia que se revive de lo que fue uno de los primeros crímenes de Monterrey. Un escrito que te hace regresarte en el tiempo y conocer esa historia impresionante de un crimen que sucedió y se quedó en el olvido muy pronto. Los pensamientos anteriores de los Regiomontanos y los miedos a que la ciudad creciera y evolucionara como una metrópoli con sus problemas que atrae.
Lo que más me gustó del libro es el ritmo. Lo comencé y ya no pude soltarlo, algo que en este año sólo me pasó con dos libros, y éste ha sido el tercero. Me hubiera gustado imaginarme más a los personajes, pero no lo logré, aunque creo que eso también es algo bueno, ya que pueden pueden todos y ninguno. Lo único que no soporté fueron los clichés de la carne asada y las cosas de ser "regio", pero no es culpa de la historia, es culpa mía; yo cargo ya un prejuicio con esos detalles.
Desde el título le traía muchas ganas al libro. Y no me decepcionó.