Sumérgete en las crónicas de Erael, un ángel que abandonó la paz y tranquilidad del Cielo para conocer el mundo de los humanos. Acompáñalo durante sus viajes y vive a su lado grandes momentos de tensión, búsquedas místicas y crueles batallas. No te apartes de su lado y descubre si haber vivido junto a los humanos en realidad ha valido la pena.
Es un libro con combates emocionantes y una solida base mitologica. Los angeles descritos en el libro son tipos duros con severos problemas existenciales. El final es sorprendente e inesperado.
“El estruendo fue tal que cimbró a la misma Tierra. Luego todo enmudeció. La vida simplemente se había esfumado, podría jurar que incluso un pedazo del Cielo murió ese día…”
Es una nouvelle ( o micronovela, en palabras del autor) organizada en crónicas cortas de muy fácil lectura a pesar de lo complejo de sus personajes y trama. Un “ángel”, Erael, responde a todas las preguntas sobre sus desventuras en la tierra de los adanes (Malkuth para ellos) y es así como descubrimos la historia paralela de la humanidad que nunca se nos contó. “Nunca le he revelado mi nombre a un humano, ni siquiera cuando tuve el honor de ser uno de los seres más poderosos sobre Malkuth, o como ustedes le llaman: Tierra. Antes solo fui conocido por el nombre genérico de mi coro, más hoy, mi querido compañero, te contaré como me hago llamar: Soy Erael, un Cherub”. Este es un recurso muy bien utilizado ya que el lector debe imaginar esas intervenciones silenciosas. Seres mitológicos, folclore religioso, acertijos mortales… “Nos habló de un “león alado” que devoraba niños. Vivía en una colina bastante apartada de la aldea, muy cerca de Egipto. El hombre juraba que la bestia se había comido a su hijo justo frente a sus ojos. Le preguntamos cómo es que había conocido a ese animal. El sujetó nos confesó que la criatura le había ofrecido inmensas riquezas si conseguía resolver un acertijo. Sin embargo, si no lo conseguía, la bestia devoraría a su hijo.” …enfrentamientos épicos y una metamorfosis final que te sorprenderá.