Hace tiempo que no leía algo que me removiera tanto por dentro. He cerrado el libro con la sensación de que tenía entre mis manos una auténtica obra de arte.
Nada es tan desagradable como un rapero intelectualoide o un poeta necio: he aquí las dos cosas juntas. ¿Explicar por qué? Hombre, pues porque nadie se imagina un libro de poesías de ningún buen rapero norteamericano (y si 2Pac empezó así, pronto cambió de idea), y porque a nadie le gusta la poesía sin gracia estilística (a nadie a quien le guste la poesía de veras, digo). B--!
Impresionante ejercicio catártico. Obra única en su especie, pasarán bastantes años hasta que sea comprendida y valorada como se merece. No es poesía; no es teatro; no es rap: es eso y muchas más cosas. Rafael Lechowski con este trabajo funda un nuevo género y agita el espíritu de una sociedad completamente ciega y dormida.