En este séptimo volumen de Enen no Shouboutai, seguimos justo donde lo dejamos: con la llegada de Víctor Licht al Octavo Escuadrón. Aunque oficialmente se une al equipo, es evidente que tiene sus propios planes junto al misterioso Joker, aunque aún no sabemos qué traman exactamente. El escuadrón sigue incompleto, así que Ôbi envía a Shinra, Arthur e Iris a reclutar al mecánico Vulcan, un genio en su campo, pero que odia tanto a Haijima como a los bomberos, lo que ha hecho imposible que alguien lo convenza hasta ahora.
Durante esta visita conocemos también a Yuu, el aprendiz de Vulcan (a quien Shinra había salvado antes), y a Lisa, su asistente y casi familia. Pero las cosas se complican rápidamente con la aparición del Dr. Giovanni, comandante del Tercer Escuadrón, con quien Vulcan tiene un pasado muy oscuro: lo culpa de haber traicionado y destruido a su familia. En medio de las tensiones, el sueño de Vulcan de restaurar el mundo y revivir las especies extinguidas termina ablandando su postura hacia el Octavo, haciéndolo un candidato perfecto para unirse al equipo.
Pero, por supuesto, no todo es tan simple. Cuando parece que la visita ha terminado, Shinra tiene un Adora Link y percibe el peligro inminente: Giovanni planea asesinar a Vulcan. Inmediatamente regresan y se desata el caos. Giovanni y sus hombres, disfrazados como miembros del culto del Pastor, atacan. Shinra es capturado (y con él, su preciado Adora Burst), mientras Arthur y los demás pelean por proteger a Vulcan.
Y cuando ya creíamos que el drama no podía ser mayor, llega la traición: Lisa, a quien Vulcan consideraba familia, resulta ser agente del Pastor, inmovilizándolo para entregarlo a Giovanni. Su verdadero objetivo es obtener la llave de Amaterasu, el reactor que, descubrimos aquí, fue creado por los ancestros de Vulcan.
Afortunadamente Hibana aparece justo a tiempo para rescatar a Shinra, que corre a enfrentarse en una brutal batalla contra Giovanni y Lisa. El volumen cierra con un momentazo: el esperado encuentro entre Shinra y su hermano Shō. Ahora sí, esto se está poniendo cada vez mejor.