Sofía ha sido expulsada del Colegio Francés por explicar a sus compañeras cómo vienen los niños al mundo. ¿Qué demonios les pasa a estas monjas injustas? Por un lado le apena no poder regresar a la escuela; por otro, siente que sus amigas son unas mochas y no quiere volver a verlas. Lo que ella no sabe aún es que, ahora que está entrando a la adolescencia, le ocurrirán mil y una aventuras que le harán olvidarse rápidamente de este infeliz incidente. Son los años sesenta y el mundo parece girar más deprisa. Doña Inés, la madre de Sofía, sólo piensa en casar a sus hijas con buenos partidos; sin embargo, por mucho que intenta interceder, todo se le sale de las manos. Sofía será testigo de algunos contratiempos familiares pero, sobre todo, protagonista de nuevas una emocionante estancia en Canadá, unas amistades algo liberales, sus primeros amores más o menos afortunados… Mucho ha llovido desde que comenzó a narrarnos sus historias en Las yeguas finas . Esta vez nos da cuenta de que incluso las niñas bien se desbocan un poco al llegar a la pubertad.
En este libro "las yeguas desbocadas" Guadalupe Loaeza retrata a la burguesía mexicana de los años 60's de una manera muy peculiar y cómica con doble moral , dónde nada es lo que parece. Lectura ágil y fácil de leer, en la que nos encontramos a una Sofía adolescente narrando sus anécdotas con su familia, amigos y conocidos.
Me resistía a leer este libro por que no había leido el primer libro de "Las yeguas finas", y en verdad no me hizo falta. Una muy entretenida y cruda descripción de nuestro México en los años 60, en donde la familia como piedra basal de una sociedad mexicana, de doble moral, marcaba el destino de cada hija, y sin embargo se avalanzó a los cambios porque fué esa época cuando la mujer empezó a votar, a usar anticonceptivos, a usar minifalda, a ser universitaria y a emerger de un matriarcado aderezado por el machismo. Algunos de los hechos me fueron tan familiares o al menos los identifiqué en algunos conocidos. Un viaje a mi adolescencia, la cual en verdad no me gustaría volver a vivir en esa época y lugar. Buscaré el primer lbro y esperaré el siguiente cuando Sofía viaja a París.
La narración es amena , ligera, cautivadora , se lee muy fácilmente . Me encanta las alusiones al Mexico de los años sesenta , menciona las calles de la Zona Rosa , las de la colonia Cuahutemoc , la ruta de los camiones y lo más importante la forma de ver la vida en esos años , como es que las familias eran bastante numerosas , no eran como las de ahora, con uno o dos hijos , en aquellos tiempos como bien describe Guadalupe Loaeza eran de más de cinco hijos , me gusta como describe y nos recuerda los prejuicios que dominaban , como el hecho de que las hijas se casaran de blanco y con “ buenos partidos “ , de que los padres “ adoptaran “ a la nieta con tal de cubrir las apariencias ante la sociedad , que las hijas salieran con el pretendiente acompañados de una “ chaperona “ o que el papá esperara a la hija en la puerta para decirle : “ que horas sin estas de llegar “. No se puede evitar la comparación con los tiempos actuales y es ahí uno de los puntos de gozo al leer él libro.
Después del final que nos dejó la primera parte me di un tiempo para seguir con la historia de Sofía. Si bien es una segunda parte hecha y derecha aquí ya pasaron unos 4 años, es otra etapa, ya son los 60’s, las mujeres en minifalda, Bob Dylan suena en la radio, la sexualidad aflora en al aire durante toda la novela y nuestra protagonista tendrá que afrontar su nueva etapa de vida.
Loaeza sigue con la misma de narrativa, todo lo que leemos es lo que siente la protagonista y sigue siendo el “como se piensa” como van sucediendo las cosas, si bien hay un poco más de diálogos no es lo que más abunda en la obra. Quien busqué algo distinto al primer libro no lo va a encontrar aquí, no inventa nada nuevo la autora y dirige sus esfuerzos en continuar la vida de Sofía, con la adolescencia a todo, con una madre que se ve todavía más obsesionada con las apariencias, con unas hermanas que sólo compiten entre ellas y un padre ausente, una familia mexicana más. Lo interesante de la obra sigue siendo la descripción de una época que se antoja ya lejana, ver nombres de locales que están o estuvieron
No es una lectura pesada, de hecho me parece que es más corto, no he visto cuantas páginas tiene pero probablemente tenga que ver con que ya no tiene tantas ensoñaciones la protagonista y eso ayuda a que sigan sucediendo cosas, todas de mal en peor. Algunos creerán que el personaje de la madre es irreal, pero les aseguro que no lo es, ella representa todo lo que está mal (todavía) con la crianza, las hermanas lo mismo, si en una cena la gente se puede pelear por los terrenos no veo porque nos debe parecer extraordinario lo que acontece aquí, es la perfecta muestra de que si algo puede salir mal, va a salir peor. Aquí el tema principal es la individualidad y en muchos momentos la protagonista atiene a eso, al no querer seguir lo que todo mundo dice o hace y ese es un mensaje mucho más vigente hoy en día.
Quien busque seguir las aventuras de Sofía no estará decepcionado, para los demás aléjense, en mi caso que me gustó más que el primero, la protagonista aquí avanza, sobre todo al final hay una madurez que tristemente se ve opacada por la madre. A pesar de ser un libro que gira sobre mujeres, prácticamente, es curioso lo golpeada que es la figura materna. El mayor logró del libro también es lo peor, parece que van a ser 5, considerando que la primera parte es de 2003, que la secuela de la que hablamos es de 2016 y que la autora tiene 78 años, parece complicado que podamos ver a Sofía despegarse de su familia que tanto mal le ha hecho, porque si estamos aquí es porque queremos saber más y al igual que ella, estamos en manos de la autora.
Las yeguas desbocadas es la secuela de la novela Las yeguas finas en donde conocemos a la protagonista, Sofia Garay de 11 años de edad. Yo no lei el primer libro pero no lo necesite para entender de dónde viene Sofia y los problemas familiares con los que se carga.
Las yeguas desbocadas es una historia sencilla que se lee rápidamente. La novela esta narrada por Sofia que ahora ya es una adolescente de 15 años y vive en la época de los 60s. Sofi tiene una personalidad tan fuerte y decisiva que la mete en muchos problemas incluso la corren del colegio francés por decir de dónde de vienen los bebés. No solo obstante se mete en problemas por hablar de mas pero también desafortunadamente su mamá y hermanas la humillan constantemente y no la bajan de idiota. Sofía vive en un mundo donde su familia quiere aparentar lo que fueron y lo que ya no son. Su personaje se desarrolla de una estudiante confundida sin lugar y sin ser vista a una joven que combate y pisotea los tabúes de una sociedad falsa y con prejuicios.
Me gusto mucho el personaje de Sofia pero la verdad no me gusto la manera en que la autora habla de la gente mexicana. El libro tiene mucho racismo y clasismo a pesar de que fue escrito en el 2016. Y ya se que de eso se trata el libro pero me imagine a lectores de otros países leyendo esto y pensando que así son todos los mexicanos o que el ser moreno de ojos marrón es malo o que solo los "gueritos de ojos azules" son educados. En mi opinión estos temas reflejaron mas la opinion de la autora que del personaje.
Este fue un libro que esperé mucho... y me decepcionó. Si bien, mantiene una secuencia y ritmo bastante ameno, siento que es una historia totalmente diferente de su primera parte; es decir, los personajes se desdibujan de como los pinta en "Las yeguas finas" hasta me parece que habla de otra familia. Entiendo que Sofía creciera y por eso cambia su personalidad, pero sus padres y hermanas distan mucho de ser aquello que se mencionaba en la primera parte. El final, terrible, no me ha gustado para nada; siento que le faltó realmente cerrar la historia, que si bien, no tiene ese objetivo al tener una estructura de memorias, si al menos debió haber manejado una mejor forma de alejarnos de la vida de la protagonista.
En esta novela, Sofía nos narra su vida en una típica familia mexicana, la cual vive (o aparenta vivir) con todos los lujos de la "gente bien".
Narrada en primera persona, la historia se desarrolla de manera ágil y ligera gracias a su lenguaje sencillo y "popular"; por esta razón, es muy fácil adentrarse en la vida de Sofía y del México de los 60s, rememorándolo algunos sucesos y personajes de la época.
Gracias a esta historia, podemos comprender que "las yeguas finas" pueden desbocarse al llegar a la adolescencia, y que todas las familias tienen alguna similitud con la familia Garay, donde este parecido es mera coincidencia.
Me encanto, hace mucho leí Las Yeguas Finas y ame como describe de la inocencia de una niña como las sociedad alta mexicana vive bajo las sombras de las apariencias. Con este libro hace un poco lo mismo pero podemos ver como esa niña del primer libro ha madurado y sufre cada vez más por su situación familiar a la vez que va encontrando su propia voz durante la adolescencia.
Me gusto más que su primera parte, en este vemos a una Sofía más clara, y nos muestran parte de lo que fue la aristocracia mexicana, y que en el fondo no muchas cosas cambian en nuestra sociedad. Muy buen libro
Entretenido pero me dio la impresión como que nunca tuvo un clima la narrativa, el final muy apagado, sin chiste, muy simple. Muy envuelto en la misma trama, no le dio un giro a la historia.
Buenísimo el chisme. Me encanta que la narradora, Sofía, "una yegua fina", en realidad pertenece a una familia de clase alta sin dinero, retrata un tipo particular de burguesía que su carácter está en las costumbres y no en su fortuna. Las Yeguas desbocadas entra holgadamente en la categoría de libros sobre la ciudad de méxico y hace de la historia aún más disfrutable porque dibuja a la ciudad de los sesentas, y a sus sonados personajes que heredaron sus nombres a escuelas, calles, institutos, etc. Me encantó esa descripción de la vida de Sofía a través de su colonia, de las idas a los lugares que reunía a la alta sociedad mexicana y el acompañamiento con la música de moda popular, lo que me hizo pensar en este libro como los cuadros de costumbres del siglo XIX. Por otra parte, me enterneció que es la historia sobre una niña muy sola, que a pesar de tener tantas hermanas está por completo sola y rechazada por ellas, aunque también se insinúa que cada una está en soledad debido a la dinámica familiar creada por su madre. Hay partes que te hacen querer llorar y creo que eso hace de Sofía muy relatable. Recomiendo mucho para una tarde de lectura ligera, para combatir el bloqueo lector y para disfrutar.
"Me llamo Sofia,tengo quince años y odio al mundo" Quiero que desaparezca, que ya nadie me moleste y me juzgue. Quiero que caiga una bomba y explote todo "
Está fue una lectura bastante personal y la disfrute muchísimo. En las yeguas desbocadas nos encontramos con una historia que nos habla sobre las vivencias de Sofía, una chica de la clase alta de México en los años Sesenta. Es una historia bastante interesante, ligera aunque es posible enredarse entre ciertos sucesos. Sofia es un personaje bastante relatable y las relaciones que entrelaza con su familia, parejas e incluso figuras de autoridad son interesantes, frescas y algo complejas. Aunque está historia es la segunda en la trilogía de esta autora, definitivamente la disfrute y aunque el final fue algo rápido para mí gusto, nos da lo necesario para tener un buen cierre y nos deja con la tentación de continuar con la historia de Sofía. "Siempre he dicho que de todas mis hijas, la más idiota, la más bruta, y la más imbécil eres tú"
Narrada entre un las calles de México de los años 60, entre boleros, costumbres y sobretodo apariencias, Guadalupe Loaeza nos cuenta la vida de Sofía Garay, quien relata una serie de eventos inesperados que la agobian a ella y a su familia ....
Mi encuentro con este libro es raro, pues entre en una librería y lo ví en el área de oferta, leí la sinopsis y decidí embarcarme en esta aventura.
El libro es una secuela de la obra "Las yeguas finas" sin embargo no es necesario leerlo para entender este libro, pues la historia tiene un inicio simple pero entretenido y poco a poco, escrita como un diario narra lo que sucede en el día a día de Sofía.
En mi opinión, me gustó el libro, es como para leerlo en un fin de semana y entretenerte pero siento que quedaron muchos huecos en la trama como el saber el destino de las hermanas de Sofía, porque Rafael nunca le escribe, que paso con Deby y sobretodo cuáles eran los secretos del Señor Flores.
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Leer a Sofía más grande me causó sentimientos encontrados: por un lado, me gustó mucho volver con los personajes y sus agobios pero por el otro, el encanto de la infancia se perdió y la pubertad no tuvo cosas buenas.
En cuanto al tono de la narración, igual que antes, Sofía tiene un amplio mundo interior al que tenemos acceso gracias a que nos enteramos de todo lo que piensa. Ya no usa tantas canciones como antes pero sigue teniendo más fantasía que realidad en sus pensamientos.
El final me dejó con un sabor agridulce: Sofía está creciendo y sus preocupaciones empiezan a cambiar pero me hubiera gustado saber un poco más sobre esa última relación fallida.
Una historia sobre el México de los sesenta y sobre una familia que cada vez le queda menos dinero y menos "buen nombre".
Le doy 5 estrellas por qué amé ver cómo Sofía crece y se da cuenta de muchas cosas. Además de fascina la idea de Guadalupe Loaeza de haber puesto guiños durante todo el libro de hechos históricos y de la cultura pop de la época, me divertía investigando sobre esos hechos, en especial la visita del presidente Kennedy. Amo, ultra amo que también haya varias canciones de la época, mi favorita, Al di la 💖 Se puede hacer una playlist completa del libro. Amé descubrir un México de los 50-60. Y además, amo mucho que cuando leía el primer y segundo libro siempre imaginaba que la escuela dónde estudian las Yeguas finas es la actual Instituto Miér y Pesado cerquita de la Villa.
Un libro sencillo y entretenido. Ejemplifica muy bien la sociedad mexicana y sus prejuicios (muchos de ellos siguen existiendo) en los años 60’s. Es el primer libro de Loaeza que leo y me dejó un buen sabor de boca, seguramente le daré la oportunidad a más de sus obras.
Como novela de Televisa: te preguntas si en realidad hay gente cómo esta. Asumo que sí; de algún lugar ha de haber sacado la inspiración. No puedo ni siquiera imaginarme leyendo el libro anterior a este (entiendo que Las Yeguas Desbocadas es una secuela). Bye, Sofía!
Me gusta mucho la manera de narrar la historia, muy informal y con un toque familiar Sentí que recorrí las ciudades de México junto a Sofía e imaginé a mis abuelas llevando una vida parecida a esta en su juventud.
esta segunda parte me agradó más ya que se muetra a una sofía más grande y con mejor raciocinio, me parece muy interesante como la evolución de los años se muestra muy bien ya que esta vez esta enfocado en los años 60's y en otro país más "liberal".
¡Me sacó algunas carcajadas! El titulo le hace honor a la vida de las hijas de la familia Garay. Si gustan pasar un rato entretenido con una lectura muy ligera, les recomiendo este libro.
No me gustó, creo que no me aporta mucho. Ojalá y alguien más lo disfrute. Los personajes se me hicieron planos. La historia nada fuera de lo ordinario.