Es un libro bienintencionado, útil e informativo. Sin embargo, cae en la re victimización y toca temas sensibles desde un enfoque que puede ser contraproducente para quien se acerca buscando apoyo. Por otro lado, a momentos llega a ser redundante y confuso, perdiendo el foco del argumento principal al querer dar ejemplos con un contexto que podría ser otro libro en si mismo.
De igual forma, me parece importante recomendar a toda mujer que quiera leerlo, que tome con reserva algunos de los conceptos mencionados (por ejemplo: histeria, depresión, abuso, etc.), pues la manera en la que se usan habla de “diagnósticos” que hoy en día son conceptos muy distintos a los que busca aludir la autora.
Personalmente, el prólogo me pareció lo más bello y valioso como evocación del espíritu.