Este cuento de fantasía de escala épica nos introduce en un mundo fascinante donde los hombres adoran a una diosa mecánica que de vez en cuando aparece en el cielo. Su música trae felicidad y armonía a todos los habitantes, en un universo "libre" de avances tecnológicos y sentimientos negativos. La historia nos cuenta la vida de Kai, quien emprende una grandiosa aventura en búsqueda de la iluminación, lo cual le llevará a descubrir la verdad sobre Marie y el mundo en el que viven.
Usamaru Furuya (古屋兎丸) is a Japanese manga creator from Tokyo. His production covers a variety of art styles and genres, such as horror, humour, slice-of-life, erotica, sci-fi, always with a personal surrealistic touch. Society oppression and the human condition are common themes in his body of work. Furuya showed an interest in comics making since elementary school. He graduated from Tama Art University, where he had studied sculpture and oil painting. His manga career started in the alternative magazine 'Garo', in which he published a series of one-page comics called Palepoli (1994-1995). He then worked on Short Cuts (1996-1999), a gag manga serialised in the mainstream magazine 'Weekly Young Sunday'. Other short stories from the same period were collected in the books Garden (2000) and Plastic Girl (2000). Over the years Furuya has created work for a number of manga magazines, underground and mainstream. Among his series available in one or more Western languages are: the dystopian The Music of Marie (2000-2001); the surreal horror Lychee Light Club (2005-2006), loosely based on a play by Norimizu Ameya; the post-apocalyptic 51 Ways to Save Her (2006-2007); Genkaku Picasso (2008-2010); No Longer Human (2009-2011), adaptation of a novel by Osamu Dazai; Amane Gymnasium (2017-2020).
La historia nos sitúa en un futuro lejano, donde el mundo tal como lo conocemos ha desaparecido. Estamos en Pirito, una isla pleno centro industrial del actual mundo. Allí viven nuestros dos protagonistas, Pippi y Kai. La primera es hija de un magnifico artesano mecánico de la zona mientras. El segundo es un misterioso huérfano que trabajaba en la mina que desde los diez años es capaz de oír y sentir cosas que los demás ven imposibles. A través de ellos viviremos un viaje detallado por los diferentes personajes que conforman este nuevo mundo, por su forma de vivir, sus creencias, costumbres y formas de trabajo.
El mangaka construye un relato interesante y de cocción lenta que va de menos a más, pero que no está exento de emoción y grandes momentos. Furuya se toma su tiempo para presentar tanto el mundo como la sociedad. Su situación, su economía, sus costumbres, sus vivencias. Poco a poco descubrimos que no todo puede ser tan bonito como aparenta. El autor lanza al lector un mensaje critico sobre la sociedad que nos rodea. Juega con el peligro de los avances tecnológicos y la perdida de la conciencia esencial de las cosas para ir soltando un derechazo tras otro al lector. Furuya elabora una especie de ensayo crítico bastante pesimista sobre la humanidad y la sociedad.
Con un tono más cercano a lo costumbrista, Furuya es un autentico maestro a la hora de estructura toda su historia. Va poniendo pistas y plantando preguntas que resuelve con el tiempo. Cuando terminas te das cuenta de que los cebos estaban ahí, pero que el mangaka ha conseguido sorprenderte sin darte cuenta con un final tan apoteósico como inolvidable. Y ya si nos ponemos hablar del dibujo, lo que hace Furuya en este manga es de otro mundo.Puntilloso en las expresiones y con unos fondos magníficamente detallados, cada viñeta del manga evidencia el trazo fino y cuidado que ha puesto en esta obra. Crea un mundo rico en matices, artesanal y con un gran acabado artístico a caballo entre los surrealista y el mundo de los engranajes del steampunk.
La música de Marie se convierte por derecho propio en mis primeras cinco estrellas del año y en uno de mis manga favoritos de la historia.
3,5/5 Un manga muy onírico y con un par de giros interesantes en su desenlace, me ha gustado mucho la ambientación y el mundo que desarrolla (recuerda a 'El castillo en el cielo' del Studio Ghibli), una pena que los personajes sean tan planos (aún si la historia lo requería se me hicieron muy cansinos).
Did I figure out the twist early on? Yes. Is the philosophy a little suspect? Also yes. Did the book still blow me away with how intricately the art was drawn and the emotional thrust of the story? Hell yes.
En occidente no tenemos la misma concepción del arte que en oriente. Para empezar, allí son más abiertos. Están menos obsesionados con la técnica. Donde aquí el arte se juzga a través de su perfección formal, allí la imperfección, el rito y la intencionalidad siempre han tenido más valor que la impecable demostración técnica del artesano. En otras palabras, artista es quien consigue llegar al corazón de lo que representa. El que es capaz de desvelar aquello que estaba oculto. Porque autor es quien canaliza la naturaleza, imita su forma de actuar y le da forma; la técnica, al final, es algo que llega con la práctica.
Por eso, en oriente, no tienen la obsesión que tenemos nosotros con la perfección o la libertad: al imitar la naturaleza, al estar atados a las leyes invisibles de lo natural, nuestra única aspiración es la de la naturaleza. Que es la imperfección y la revelación sutil de las cosas.
Usamaru Furuya no es una excepción entre los japoneses. Y nos lo demuestra en La música de Marie presentándonos una distopía desde una visión completamente ajena a la occidental: desde el supuesto de que, tal vez, la libertad esté sobrevalorada.
Con un dibujo excepcional, un diseño de personajes cuidado y un preciosismo que le lleva a fijarse incluso en los más nimios detalles de la ropa o los engranajes que sostienen en pie el mundo de imaginación y fraternidad donde transcurren las quinientas páginas de este manga, Furuya hace una obra netamente japonesa. A saber: interesada en el papel de la naturaleza, preguntándose desde todas las perspectivas posibles la adecuación o no de las preguntas éticomorales que formula —que es, en resumidas cuentas, «¿es legítimo no permitir que la humanidad pueda avanzar de un determinado estadio tecnológico si con ello se puede conseguir la paz mundial?»— y no ciñéndose a las ideas de perfección de occidente.
Porque en el dibujo de Furuya pesa mucho la espontaneidad. El intento. El saltarse por el forro de los cojones las reglas clásicas de la perspectiva, la composición o el dibujo si, con ello, puede conseguir insuflar de sentimiento a la escena.
Esa es, también, la razón por la que es excepcional. Porque La música de Marie no se conforma con las respuestas fáciles. ¿Vale la libertad del hombre el asesinato, el hambre y el genocidio? ¿Es el arte algo que se pueda resumir en «bien o mal hecho» siguiendo reglas estrictas, en vez de atenerse a la pretensión de cada obra en particular? Yendo más allá, ¿es acaso libertad «hacer lo que quiera cada cual» en vez de ajustarse a los límites de la naturaleza, intentando encontrar aquellos lugares donde desborda, pudiendo crear algo nuevo, insospechado y mágico?
Esas son las preguntas que parece hacerse Furuya. Y son las preguntas que se generan en el lector.
A fin de cuentas, La música de Marie es una preciosidad. Un mundo mágico y vibrante, lleno de detalles, además de una trama rica, compleja e inteligente, que, a pesar de su infinidad de símbolos y referencias sutiles, cualquiera con dos dedos de frente puede comprender con un mínimo de esfuerzo.
Pero además de todo eso también es una crítica a la idea de libertad occidental. Al concepto de utopía/distopía donde las cosas son buenas/malas sin plantearse en ningún momento que toda sociedad tiene ambigüedades, defectos y beneficios. Una obra con más dudas que certezas que, lejos de pontificar o pretender subrayar que es lo que está bien o está mal, explora todas las posibilidades, giro final incluido —aunque, más que giro, es una consecuencia lógica de lo que sólo se deja ver entrelineas—, de lo que implica no sólo ser libres, sino también ser humanos.
En resumen, una obra maestra del manga. Algo tan personal, único y perfecto, que sólo puede salir de la pluma de alguien como Furuya: un mangaka que se ha pasado años y años curtiéndose a través de infinidad de obras distintas.
Porque al final, esa es la única certeza. Que, exista o no un límite dado de antemano, quien no intenta siquiera entender la naturaleza, sus flujos y sus ritmos, jamás será capaz tampoco de encontrar sus límites. De empujarlos más allá. De revelarnos algo del mundo que jamás hubiéramos podido imaginar que sería así.
Protagonistas insoportables e histriónicos, escenas sin sentido que el autor parece que solo utiliza para decir "ey, mira qué worldbuilding tan guapo" (pero tampoco) y una trama a la que se le ven venir los giros en cuanto sabes que la cosa va de autómatas. Hasta aquí, estaríamos hablando de un manga mediocre. Me dejé llevar por las opiniones de Goodreads, seguramente de un público joven-adulto en su mayoría, y quizá en esa etapa formativa puede dejar algún poso. Pero es que el final es lo más cutre y patético que he leído en mi vida, santo dios. Tanto por lo ridículo que resulta como por el mensaje que trasmite, como si el autor se hubiera boicoteado a sí mismo, o no sé. Le iba a cascar un dos por las viñetas de extraña y alienante belleza en las que aparece Marie, pero el cierre no me deja alternativa. De ahora en adelante, me mantendré lejos de todo lo que tenga que ver con Usamaru Furuya.
Il più grande pregio di quest’opera sta certamente nella bellezza grafica. La cura straordinaria dei disegni e il loro particolareggiamento (termine inventato adesso ma mi piace e lo tengo) sono qualcosa di spiazzante. Il secondo grande pregio è il world-building in cui un mondo dal retrogusto steam (ma non punk) se ne sta in pace mentre i suoi cieli vengono sorvolati da una placida dea meccanica che diffonde una musica di armonia. Beninteso, il world-building non si discosta tantissimo dalle utopie (o in questo caso si parla di distopia? alla fine del libro, rimane il dubbio) in cui il futuro dell’umanità giace in una semina di isolotti, ognuno con la sua specificità. Mi vengono in mente Conan, Mayfly Island che ho letto proprio nell’ambito della sfida fantastica, la stessa saga dell’Attraversaspecchi, però ha una sua intrigante specificità, così come le altre opere che ho menzionato. Belli i due protagonisti, Pipi e Kai, lei allegra e innamorata, lui silenzioso e devoto, che attraversano i cambiamenti del corpo e della mente e il passaggio alla vita adulta. Interessanti le riflessioni sulla religione e sul progresso. Metto sotto spoiler una considerazione su come viene affrontato il tema dell’amore: Altra riflessione, stavolta su come viene affrontato il tema del libero arbitrio, perché sì, anche qui c’è il libero arbitrio: Non amo particolarmente quando tutta la drammaticità di una storia converge tutta su questa tematica perché mi annoia. Ci ho riflettuto le scorse duecentocinquantamila volte che l’ho trovata, e adesso mi-annoia. :)
Tota una sorpresa. És un llibre amb tantes lectures que és difícil saber què destacar-ne. Ens trobem davant una utopia crítica, amb molts ressons d’”Un món feliç”, amb estètica steampunk. Només per l’argument ja valdria la pena llegir-lo. Però el més interessant del llibre per mi ha estat tots els temes que tracta i el conjunt de reflexions filosòfiques que planteja: Per què volem el progrés? Què és millor, la llibertat o la seguretat? És la felicitat el valor més important al qual l’ésser humà ha d’aspirar? A què estem disposats a renunciar per ser feliços? Quina és la naturalesa de l’ésser humà? “La música de Marie” et planteja aquestes qüestions i moltes més. També excel·leix molt amb el dibuix, sobretot el dibuix de fons i espais que anem recorrent al llarg de la història, amb un detallisme tan minuciós que et deixa fascinat. Pel que fa a la trama, és cert que és una mica lenta i costa d’arrencar, però el món és tan intrigant, els personatges tan tendres i l’atmosfera tan plaent, que et deixes endur com si estiguessis dins d’un somni.
Se pone a la cabeza de mis mangas favoritos, con eso os lo digo todo.
"La música de Marie" es de esas obras que hay que leer sabiendo lo mínimo sobre ellas. En sus más de 500 páginas nos muestra una crítica hacia el ser humano que es como un bofetón de realidad. Valiéndose de una mezcla de fantasía y ciencia ficción, con toques de steampunk, nos muestran una especie de mundo post apocalíptico futurista en el que los avances tecnológicos se han quedado estancados. Un mundo dividido por islas donde las gentes adoran a una especie de diosa mecánica que surca los cielos y que va emitiendo una melodía que consigue que todo sea paz, amor y armonía.
Y no os cuento más porque sería sacrilegio. Es de esas historias que hay que leer con calma. El worldbuilding creado por Usamaru Furuya es una auténtica maravilla. Los conflictos internos de los personajes, esa manera de tocar ética y religión para hacerte reflexionar, el mensaje... Y el dibujo, por supuesto, que es lo que le da el broche de oro a este manga. Sin palabras. La manera tan detallada en la que disecciona los distintos mecanismos, las ciudades y a los propios seres humanos. Un 10.
Recomiendo no leer nada más sobre este manga. Al final, lo agradeceréis.
The art, especially the baroque clockwork elaborations, is gorgeous. There are interesting ideas in the world-building and story, but I can't say I'm a fan of the teen romance tropes.
Acabo la relectura de La música de Marie con una sensación parecida a la primera vez. La sensación de haber leído una historia imponente y compleja que trata tantos temas y tan complejos que es muy difícil abarcarlos todos. La música de Marie es una obra maestra del cómic de ciencia ficción, está llena de ideas humanistas y de debates abiertos sobre la naturaleza humana. Por enumerar algunos que me han tocado más profundamente: el papel de la religión en la sociedad, la felicidad como la virtud más importante, el progreso humano, la libertad versus la seguridad, la historia circular y un largo etc. Es de estas obras que lees y crees que te has acercado un poco más al conocimiento del alma humana.
No voy a decir mucho más porque leer este manga es una experiencia arrolladora, que necesita que os dejéis llevar, aunque siempre con una lectura atenta pues todo está ligado desde el principio. Si alguien está dudando, no lo hagáis, acompañad a Kai y a Pippi en esta aventura profundamente humana bajo la mirada atenta de Marie y su música que apacigua el alma.
Tengo que reconocer que cuando empecé a leerlo lo primero que pensé fue: "Meh, tampoco es para tanto..." Al terminarlo solo puedo reconocer lo equivocada que estaba. No voy a decir nada más acerca de este manga.
Questa potrebbe potenzialmente essere già categorizzata come la miglior lettura dell'anno...
Che dire una storia super avvincente, dei disegni iper dettagliati e come sempre bellissimi del maestro. L'ho letto tutto d'un fiato senza rendermene conto, il suo spessore non fa assolutamente paura, anzi. Questo mondo creato, così particolare e così ben descritto da far credere senza problemi al lettore possa esistere davvero un luogo del genere da qualche parte.
I temi affrontati, come sono stati descritti, il ritmo della narrazione... tutto perfetto. Mi è davvero difficile trovare un difetto a quest'opera.
Ed infatti c'è un motivo ben valido se viene osannata da tutti. Un piccolo, grande capolavoro su carta.
Leaving the wonderful edition for the considerations of the readers’ eyes, The Music of Marie is definitely not an average manga. With its imperfections, it’s in some ways more worth reading than an also not average and greatly crafted mystery series. Because these two volumes (contained into a single one in a new edition, ten years after their original publication) weren’t merely written for the readers’ entertainment or the authors’ living: It was written with a series of active ideas in mind, and they’re there—rather interestingly shaped—for the reader to catch them.
Focusing on the manga as such, at first it is quite slow and in the end it launches all its heavy content at once. The characters do not ever outgrow the set of traits that they hold since they first appear as children, and that referring to the main two, since the rest (given their participation) have an even smaller need for development. As the second main reason the pace is rather irregular. What would’ve been the first volume separately focuses on the presentation of the world and the functioning of its rather carefully thought society (yet showed really partially), and in the routine of the protagonists with the activities that have come to bond them. The greatest flaw of this is that, with some exceptions in which the characters finally invest themselves emotionally, the initial stories about their childhood and daily lives feel cold at the best of times, and insufficient at others. World building is also limited to the illustrated written explanation, although more understandably as the possibilities present in the islands overflown by Marie’s watching eye are still immense.
So why is it still so relevant? The gradual unveiling of the truth behind this story’s society is rather interesting and raises lots of questions within the works’ setting. But besides that, and outside of it, the eventual outcomes simultaneously present various ruthless perspectives of what occurs in reality and urge that different action is taken. To that aspect of humanity the manga chooses a solution, but not without looking back and asking… To what extent is this better?
Also, the technical quality of the drawings in Marie no Kanaderu Ongaku is immense. It’s not so much the case for characters, but the visual representation of these fantastical constructions and, most especially, the mechanical inventions are depicted remarkably in all their detail. In any case the art is good enough to make up for the initial shortcomings of the storytelling. Perhaps it requires some patience, but for anyone interested in unusual manga with eventually more to the story than meets the eye this one is definitely worth the read.
In the utopia of Pirito, only Kai can hear the ever-present song of Marie, the giant mechanical goddess who protects the town. He finds himself utterly infatuated with her, and he soon comes to find that the fate of humanity is in his hands.
The Music of Marie by Usamaru Furuya is a poignantly beautiful and bittersweet manga about the nature of love, technology, and free will.
I think one of the first things that jumped out to me about this manga was its creative worldbuilding. It’s set in a post-apocalyptic future where there’s a robot-worshiping religion, a giant walking fungi forest, and a trio of metal sages. This manga transports readers to a colorful and richly-imagined world that feels reminiscent of Nausicaä of the Valley of the Wind. It even thematically reminds of Nausicaä as well.
It’s also important to note that this is not an action-oriented manga. It’s more of a contemplative, introspective piece that focuses on the characters, their relationships, and moral dilemmas, so if you’re in the mood for weird, esoteric sci-fi that dives into philosophy and human nature, this manga will be right up your alley.
Lastly, special thank to the editor, Eric Margolis, for kindly providing me with a review copy.
Wow, I loved this so much. I’m definitely not big brain enough to fully understand everything (lol as is usually the case with philosophical stuff like this) but the interesting questions and thoughts it raises is enough to satisfy me. The world building was so well done and paced beautifully and the art was seriously stunning. This is my favorite type of setting and I just fully enjoyed reading this.
Docked one star for the irritating twist ending and another for a worldview I couldn't get behind (although I'm willing to believe the author is ultimately presenting this as a tragic utopia), but magnificently drawn and staged.
La música de Marie es un manga de fantasía steampunk, que sigue la historia de Pippi y Kai. En español ha sido editado en esta edición a tomo único de más de 500 páginas.
Uno de los puntos altos del libro es, sin dudas, la dedicación que el autor prodigó al worldbuilding. La vida en la isla donde transcurre la mayor parte de la historia, sus costumbres, su sistema religioso, su organización social, su relación con otras islas… Me recordó un poco a Utopía de Tomás Moro en ese sentido, sobre todo porque también tiene esa vibra de utopía-distopia.
A medida que se desarrolla la historia, el manga empieza a plantear cuestiones filosóficas bastante interesantes, siendo las principales sobre el progreso tecnológico, y si este debe limitarse en pos de mantener lo que hay de humano en la humanidad. Es una lectura que realmente invita a la reflexión.
El arte también es de destacar, con pasajes espectaculares y viñetas muy detalladas que hacen desear que el formato del tomo fuese un poco más grande para poder apreciarlas mejor. Así y todo es muy disfrutable.
Sin embargo, debo decir que he quedado con sentimientos encontrados. Por un lado, hay una escena que se siente completamente fuera de lugar por su vulgaridad, considerando el tono general de la historia hasta entonces. Más que añadir algo relevante a la narrativa, intenta reforzar de manera innecesaria un aspecto que ya había sido insinuado de forma más sutil. Si bien es cierto que muchos lectores podrían no incomodarse (nada que Murakami no haya hecho en sus libros, dirán), me pareció muy desubicada y debí interrumpir la lectura temporalmente.
Mi otro reparo es el epílogo. Situado 50 años después de los eventos principales, busca cerrar la historia con un giro argumental tardío que no sorprende ni emociona, y no hace más que volver aún más inútil la polémica escena que mencioné. En jerga futbolística, Usumaru hizo una gambeta de más.
All in all, La música de Marie no carece de profundidad y da mucho que pensar (algo que no siempre se logra en este medio, o por lo menos no a ese nivel), pero vaya a saber por que capricho del autor lo tuvo que arruinar. De todos modos, por esa misma profundidad es que podría recomendarlo a la persona correcta.
Sin ser una gran lectora de manga, me atrevo a decir que este de Usamaru Furuya es uno de los más originales y diferentes que leeré nunca. El mangaka, que escribe y dibuja esta obra, nos presenta un mundo fantástico y preciosista, a medio camino entre la fantasía y la ciencia ficción, donde la sociedad tal como la conocemos ha desaparecido y, en su lugar, ha renacido otra dominada por la paz y la armonía e impulsada por la mecánica y el trueque entre las diferentes islas que componen este nuevo mundo. A penas me ha durado dos días esta lectura. La historia se construye lenta, pero siempre de menos a más, intercalando descripciones de este nuevo mundo y el funcionamiento de su sociedad con las tramas que nos harán reflexionar sobre el verdadero trasfondo y mensaje de esta obra, que no es otro que la condición y naturaleza humanas. He de decir que el final me ha descolocado bastante a pesar de estar perfectamente orquestado. Aún lo estoy digiriendo, pero eso no cambia mi valoración general de este cómic japonés. Lo recomiendo a todo aquel que sienta un mínimo de curiosidad por el argumento, independientemente de si acostumbra a leer manga o no. Es una historia con un potente mensaje y una fuerte crítica social que a cualquiera puede y debe hacer reflexionar.
Ho appena finito di leggere La musica di Marie, wow... Non so proprio che dire, mi sento vuoto ora. Ci sono così tante cose che potrei analizzare, i disegni mozzafiato e iper dettagliati, ogni piccolo particolare di world building su come funziona tutta Pyrite e le isole limitrofe, tutto condensato all'interno di pochi capitoli che funzionano alla perfezione, ma sicuramente la cosa principale di cui parlare sono i sentimenti, la stranezza che si crea dalla presenza quasi imperante di tranquillità e di falsa serenità, un lavaggio del cervello fatto dalla musica di Marie, la presenza di due amori, che non hanno niente a che fare tra di loro, la presenza di una preoccupazione di fondo appena manifestata e solo alla fine spiegata, e poi ancora i sentimenti contrastanti che derivano dall'essere un uomo di fede ed un uomo di scienza allo stesso tempo. La musica di Marie parla di religione, parla di persone, parla di tante cose che probabilmente non ho capito, e a primo impatto forse non ho neanche interiorizzato, ma sicuramente porterò con me una sensazione di vuoto e di completezza allo stesso tempo, un senso di impotenza verso un mondo in un fumetto quasi incastrato in sé stesso che in alcun modo posso cambiare, un senso di speranza verso una persona che non ha mai perso la speranza, e un senso di sostegno verso chi, considerato tutto, è sempre a fianco di chi sembra perso
In un mondo quasi troppo Utopico vivono gli abitanti sotto gli occhi protettrici della dea Marie, un essere meccanico che con il suo canto inaudibile all'orecchio umano fluttua nel cielo. La storia incentrata principalmente sui due personaggi della ragazza di nome Pipi e del ragazzo di nome Kai, due giovani che vivono sull'isola Pyrite che produce tutto il necessario per i macchinari. Pipi è una ragazza solare che trascorre le sue giornate nel laboratorio del padre o in giro sull'isola assieme ai suoi coetanei. Kai invece è più calmo, amico d'infanzia di Pipi è ossessionato da Marie cosa che porta tensione tra i due giovani che provano sentimenti diversi l'uno per l'altro in un mondo privo di odio e altri sentimenti negativi, però poi quel mondo crolla.
Devo dire che ho comprato questo manga perché ho visto parecchi youtuber che parlavano bene di quest'opera, posso solo confermare. Questo testo del sensei Furuya è molto delicato, pulito nei disegni senza togliere il grezzo e la storia prende abbastanza velocemente.
Aunque el final invita a una gran reflexión y contiene un gran mensaje y un mas que sorprèn fente giro argumental doble, lo cierto es que el camino se hace extremadamente largo. No eran necesarias más de 500 páginas para expresar esa idea.
“Lo bueno, si es breve, dos veces bueno” y “Menos es más”, son dos grandes axiomas que también son útiles para un cómic. Entiendo que la serializarían previa de la serie no ayuda a esto, pero cuando juntas todas las entregas en un mismo volumen, los errores son los que son.
Una lástima porque la idea es muy buena tel mu do creado tambien (los personajes me han chirriado algo). Pero el exceso de longitud pesa demasiado y acaba derribando todo lo demás.
Un futuro utopico, costruito sulle ceneri del mondo attuale. Una dea, Marie, che osserva dall'alto l'umanità, letteralmente. Un suono che solo Kai può sentire e Pipi, vicina a lui, che cerca di comprendere questo ragazzo così diverso da tutti gli altri.
È incredibile come i significati di religione e progresso tecnologico si incrocino in queste pagine in un dialogo semplice eppure efficace, attraverso le voci di due piccoli protagonisti e la loro visione del mondo pura e lontana dalla tremenda realtà.
In queste tavole ci si può perdere: ogni meccanismo di questo micro-universo speciale è curato nei minimi dettagli e Marie è semplicemente magnifica.
Había leído que era un relato onírico y que en el fondo era una distopía: un mundo que parece perfecto y que en realidad es una prisión para sus habitantes. La verdad es que, sí es eso, pero no como yo esperaba. El argumento da un giro hacia un tema que no he visto venir.
Pero lo importante es que hace que reflexiones sobre unas cuantas cosas. Cerca del final hay unas escenas que me han sacado de mi "zona de confort". Y luego están los finales... porque hay más de uno. No sé si me acaban de convercer, pero tienen mucha lógica y cuadran con la historia.
Uno dei migliori romanzi a fumetti che abbia mai letto, è incredibile come Furuya sia riuscito a creare e sviluppare un mondo a sé in sole 500+ pagine, al quale aggiungere una trama con alcune delle page turn più ad effetto nel panorama nipponico e derive filosofico-sociali molto potenti. Una recensione un po' turboterministica, ma è un'opera davvero sublime.
Ya de por sí la estética y worldbuilding de la historia son una maravilla, pero la trama y los personajes... Tengo el corazón rotísimo. Me ha dejado mal pero bien pero mal. No tengo palabras.
Además añado que lo he leído en físico y la edición tan preciosa de Milky Way ha hecho que disfrutase aún más la lectura.