Para un personaje especializado en espionaje, habla mucho. Esto no fue tanto una historia, sino un reporte de una historia. Demasiada exposición innecesaria. Quizás otra víctima del síndrome del límite de páginas. El cómic hubiera sido mejor de haber sido tratado como una historia y no (espero estar equivocado al decirlo) simple material de promoción. La historia pudo haber mostrado el peligro que encaraba Nova en vez de explicarlo en encabezado. Y hablando de ello, es como si el escrito no confiaba en la habilidad del ilustrador para expresar lo que sucede en el libreto.
Pero no hay mérito en esa desconfianza, el dibujo es excelente. Se siente sucio y crudo. El coloreado me recuerda a viejas historietas europeas. En ese aspecto me encanta, es lamentable que la narración fue un desperdicio.