Traces the life of Caroline Otero, a Spanish-born dancer and courtesan who was a prominent figure in late-nineteenth-century France, and attempts to reveal how she would have recalled her life in her last years.
Carmen Posadas (b. August 13, 1953, Montevideo) is a prize-winning Uruguayan author of books for children. She also writes for film and television.
Carmen Posadas nasceu em Montevideo, Uruguai, em 1953. Com uma trajectória de mais de vinte anos, depois de, em 1985, ter publicado Manual del perfecto arribista, escreveu ensaios, guiões para o cinema e televisão, livros juvenis e vários romances: Cinco Moscas Azuis (1996); Nada É o Que Parece (1997); Pequenas Infâmias (Prémio Planeta, 1998); A Bela Otero (2001); O Bom Servidor (2003); e Brincadeira de Crianças (2006). É uma das autoras contemporâneas que melhor soube ganhar o aplauso da crítica e dos leitores. Os seus livros encontram-se traduzidos em vinte e uma línguas e foram publicados em mais de quarenta países. Em 2002 a revista Newsweek considerou Carmen Posadas como «uma das autoras latino-americanas mais destacadas da sua geração».
Voy a ser directa y escueta en esta reseña: no me ha gustado. ¿Por qué? Pues...
La Otero me ha caído mal desde el principio. Me ha parecido un personaje (real) que ni se dejaba querer ni pretendía ser buena. Mentirosa, hipócrita y de mal carácter. Puedo llegar a entender lo complicada que era su vida y también que se dedicara a prostituirse, pero eso no justifica el comportamiento que tenía con el resto de las personas (ya fueran hombres o mujeres). Le daba exactamente igual si hacía daño o no, le daba igual aprovecharse de quien fuera y dejarse aprovechar, le daba igual montar un número para darle la vuelta a la tortilla y hacerse la víctima. Sinceramente, no me ha caído bien.
El otro motivo: la autora. Al principio me pareció que el libro tenía una bonita narración. Y, sinceramente, la tiene. Que sea una biografía "novelada" facilita su lectura, pero ¿sabéis qué pasa? Que me fastidia mucho que el libro hable de la Bella Otero y la eleve a lo intocable. No es prostituta, sino cortesana; no es prostituta, sino mujer de mala reputación. Pero, ojo, cuando hablamos de la periodista sensacionalista... Ah, ya, la cosa cambia, a esa sí podemos llamarla fea y gorda cotilla, porque, total, solo está haciendo su trabajo.
Reitero: es un libro que está muy bien escrito, pero es totalmente prescindible. A no ser que al lector le guste las biografías, claro. En ese caso, adelante.
Me ha gustado, pero se me ha hecho algo aburrido por momentos, especialmente los capítulos que fingen ser narrados en primera persona por la protagonista. De todos modos, me ha parecido interesante y entretenido. Sería un 3,5 en realidad.
Se me ha hecho cuesta arriba, no digo que sea malo aunque a mí se me hizo como muy repetitivo en algunas ocasiones. Biografía novelada comienza interesante pero después se vuelve monótono. El libro en si esta bien escrito en eso no le pongo ningún pero, es en si la historia de Otero lo que me ha hecho darle la puntuación que le doy, una pena.
Esta biografía, en parte novelada, ha sido nuestra última acompañante en el club de lectura. Está escrita por Carmen Posadas, una de las escritoras de las que más libros hemos leídos y cuyas obras, en general, siempre han gustado bastante a la mayoría de miembros del club.
Además, tuvimos la oportunidad de conocerla en un encuentro de clubes de lectura hace ya algunos años, y la experiencia fue maravillosa. Es muy simpática y accesible, y tuvo a todo el auditorio en vilo escuchandola hablar. Dio un repaso de su carrera y contó varias anécdotas sobre su vida.
Carmen Posadas siempre se documenta magníficamente para escribir sus obras, en las que suele basarse en un personaje histórico o un hecho concreto de la historia y añadiéndole su saber hacer, los convierte en historias estupendas con las que disfrutas a la par que aprendes.
En este caso, y saliendo en parte del género de la novela, nos cuenta la curiosa y bastante desconocida vida de la Bella Otero. Una bailarina, cantante, actriz y cortesana de origen español pero afincada en Francia, que fue muy famosa en la Belle Époque.
La autora nos cuenta la historia de Carolina Otero (en realidad se llamaba Agustina), desde que era una niña pobre e hija de madre soltera en la Galicia rural de la segunda mitad del siglo XIX, en capítulos dedicados a algún personaje o hecho relevante de la vida de la misma, contados de un modo biográfico, hasta el final de sus días en los que utiliza capítulos novelados, que va intercalando con los anteriores, en los que nos cuenta parte de su historia una Carolina anciana ya en sus últimos momentos de vida.
Además el libro contiene unos anexos fotográficos y epistolares, donde podemos conocer a la protagonista en varias etapas de su vida y también a algunos de sus amantes y cortesanas rivales.
Desde muy niña fue consciente de su enorme poder ante los hombres. Después de sufrir una violación que la dejó muy mal herida y estéril, escapó de su casa, se fue a Francia y allí comenzó a ganarse la vida bailando y prostituyéndose. Hasta que un día, su fututo representante, un estadounidense que estaba en Francia buscando nuevas artistas para su espectáculo en un teatro en Nueva York, la descubrió bailando en la calle. Él la descubrió y se enamoró perdidamente de ella, hasta el punto de ser uno de los varios hombres que acabaron suicidándose después de que la Bella les rompiera el corazón.
Su magnetismo y sensualidad se convirtieron en su mejor arma que, junto con su gran inteligencia, la llevaron a ser la reina de la Belle Époque. Porque la Bella fue una mujer con un talento mediocre para el baile o el canto, pero muy hábil para la seducción, que convirtió en todo un negocio que la llevó hasta las camas de varios reyes y de los más acaudalados magnates, y a ser una de las mujeres más ricas del momento.
"Carolina entendió desde el principio el romántico ascendente que la Belle Époque entregó a las cortesanas y lo explotó al máximo. Es cierto que dichas actitudes provenían, una vez más, del eterno paternalismo masculino, pero al mismo tiempo daban libertad y, sobre todo, otorgaban poder a las mujeres que se atrevían a jugar el juego. Un poder, como se verá, casi ilimitado."
"Pecado social era casar mal y pecado mortal divorciarse, sobre todo para las mujeres, quienes, a menos que pertenecieran a una familia muy rica, utomáticamente perdían todo respeto..."
"Una mujer liberada podía (y debía) tener amantes, podía también subirse a un escenario y coquetear con el arte, siempre que lo hiciera desde el cómodo estatus de esposa excéntrica o, si era rica, desde la aún más confortable plataforma de una extravagante millonaria. Trabajar para vivir, en cambio, erea imperdonable, era `desclasarse´ y eso constituía el peor de los pecados. Porque una época tan brillante que se vanagloriaba de bendecir una fraternité entre ricos y pobres, en realidad ésta no afectaba más que a las formas, nunca al fondo. Príncipes y vagabundos podían coincidir en los mismos lugares de entretenimiento y emborracharse con una misma botella de absenta, pero una vez disipados los vapores del alcohol la fraternité desaparecía junto con la resaca y el dolor de cabeza."
Para adornar su humilde pasado, inventó muchas historias y anécdotas, que la hacían aún más atractiva a ojos de sus potenciales protectores. Decía ser andaluza e hija de un conde y de la gitana que inspiró el personaje de la protagonita de la ópera "Carmen", entre otras muchas pintorescas invenciones. Su carácter fuerte e indómito, que ella denominaba su "furia española" fueron parte de su seña de identidad y otro más de sus encantos junto con su arrebatadora belleza para los cánones de la época.
Disfrutó de una vida de éxitos, se codeó con la realeza, tuvo amistad o romances con muchos artistas de la época, protagonizó multitud de escándalos, fue poseedora de una auténtica fotuna en joyas, que lucía en sus espectáculos y cada vez que tenía ocación, y que acabó perdiendo en los tapetes del casino de Montecarlo debido a su adicción al juego.
Tuvo multitud de amantes pero no amó a ninguno. No llegó a casarse ni tuvo hijos, y se encontró sola, en la ruina y olvidada los últimos cincuenta años de su extensa vida.
"En tantos años de vida mundana he aprendido esta discreta manera de acabar una conversación que se alarga demasiado. Con cariño se van dirigiendo los pasos de nuestra visita hacia la salida, muy despacio, pero con mucha firmeza. Tengo comprobado que siempre que lo que se cuente sea lo suficientemente interesante, el interlocutor apenas repara en que lo estamos echando. Para cuando termine la historia, él o ella estará al otro lado de la puerta con una sonrisa pánfila y la pequeña gloria de haber conocido una historia malvada."
La maestría escribiendo de Carmen Posadas, que de una forma elegante, ni sencilla ni excesivamente recargada, queda patente sobre todo en la parte novelada de esta obra. Pero también cuando nos cuenta de una manera más objetiva y con su propia voz, la biografía de Carolina, consigue que la narración no desmerezca en absoluto, sea ágil y amena a su lectura.
El punto fuerte del libro para mí es la ambientación. Me gusta mucho la época en la que vivió la protagonista y la autora consigue plasmarla muy bien, aunque sea a base de pinceladas. Pero también he de decir que, será debido al paso del tiempo y a que ya hoy parece que no nos escandaliza casi nada, la vida tan extravagante de la Bella no me ha seducido tanto como pensé que lo haría.
Aún así, creo que merece mucho la pena leer este libro, disfrutar de la prosa de Carmen Posadas y conocer de paso a este personaje tan olvidado y desconocido hoy en día en nuestro país, pero que en su momento brilló con luz propia.
"El poder total implica no amar; en realidad se trata de la conocida maldición del Don Juan: quien conquista no ama, le resulta imposible...está demasiado inmerso en la impostura de la seducción como para fijarse en el objeto deseado."
"La vida continúa y son otros los que ocupan ahora nuestro hueco de gloria. Pero no por mucho tiemo, sólo hasta que ellos también se hagan viejos y desaparezcan de las portadas para reaparecer a lo grande en una necrológica."
A medio camino entre novela y biografía este, sinceramente, ha sido el libro que menos me ha gustado de Carmen Posadas. Es cierto que fue una vida bastante dura e interesante, con riqueza y pobreza extremas, pero la forma de narrarla no me ha gustado, se me ha hecho lenta y repetitiva.
De la mano de la cuidada pluma de Carmen Posadas nos acercamos a la vida de una de las grandes de la Belle Epoque, la Bella Otero, la cual adornó con invenciones buena parte de su vida. Una mujer singular y de fuerte carácter que cosechó envidia y admiración por igual, y que, de un modo u otro no dejaba a nadie indiferente.
Con un estilo narrativo diferente, la novela se desarrolla entre las memorias de una protagonista ya anciana, que mientras espera a la muerte recuerda episodios de su juventud y de sus años de gloria y por otro lado, las acotaciones de la autora, a modo de capítulos que desvelan el profundo trabajo de investigación realizado para tratar de llegar a la verdad sobre la vida de la cocotte.
Quizá esta manera de dividir el libro hace que no se llegue a conectar del todo con el personaje, con el que muchas veces es difícil tener empatía dado su carácter, en apariencia, frívolo y a veces chabacano, pero del que hay que entender las circunstancias y la época que le llevaron a actuar como lo hacía.
Biografía de una de las más famosas cortesanas-artistas de la Belle Epoque, Carolina Otero, más conocida por "La Bella Otero". Este personaje siempre me interesó desde que mi abuela me contó que la había visto en Barcelona a principios del siglo XX. De orígenes muy humildes y nacida en una aldea de Galicia, Agustina Otero Iglesias fue violada a los 10 años y repudiada por las gentes de su aldea emigró y llegó a ser una de las mujeres más adoradas por los hombres, reyes y personajes influyentes de la época. Artista sensual con poca cualificación y mentirosa compulsiva, fue una mujer libre que hizo y consiguió lo que quiso valiéndose de su cuerpo y su astucia. Multimillonaria murió en la pobreza debido a su afición al juego. Su vida de cortesana me recordaba un poco a aquella "Nana" que recreaba Emile Zola, cortesana llena de lujos y joyas por la que pasaban infinidad de amantes para acabar sola y abandonada.
El libro de Carmen Posadas está narrado desde diferentes puntos de vista, el de la propia Carolina ya muy mayor y afrontando el final de su vida y sus recuerdos, el de la propia autora con las investigaciones realizadas para crear el relato y el de algunos protagonistas que la acompañaron. Quizá le sobran algunas repeticiones de hechos y las abundantes reflexiones de la protagonista que se deja llevar por las "sombras" que la acucian.
Decir que este libro me ha costado es poco. Se me ha hecho bastante infumable, pero lo he terminado. El caso es que empieza muy interesante, con dos narradores perfectamente diferenciados, uno es la propia escritora y el otro, en primera persona, es la propia Bella Otero. Nos cuenta la vida de Carolina Otero, sembrada de misterios y mentiras a partes iguales. Su vida es entretenida y mas para llegar a ser lo que fue y en aquella época. Pero llega un momento que esto el tiempo igual, conoce a uno, a otro, tiene millones, los gasta, y aunque sea una biografía me ha resultado monótona. Aún así y con todo, el libro está perfectamente escrito, cuidando el vocabulario sobre todo de la protagonista, con muchas fotos y documentos de la época. Está a caballo entre la novela y un libro de historia con pinceladas de bio y autografía.
Bella y mística hasta el último suspiro, ¡una figura inolvidable!
El libro bueno, tiene sus más y sus menos, lo que no me ha gustado nada es que hablase de ella en primera persona diciendo que echaba de menos Andalucía y la tierra donde nació, cuando ella pasó la primera parte de su vida en Galicia, tierra donde ni por asomo, se tiene el mismo clima y menos aún, cultura similar.
3,5. Desconocía la historia de la Bella pero ha sido tremendamente interesante y triste leerla. Es cierto que el libro se hizo un poco pesado hacia la mitad, monótono, pero por la propia vida de la protagonista.
Me gustó conocer la vida de esta mujer tan al detalle, la documentación de la autora supongo debió ser una tarea complicada y la narración me pedía seguir leyendo hasta el final. Encontré lo que buscaba y cumplió sobradamente mis expectativas.