Andreu Martín (Barcelona, 1949), es escritor de novelas y guiones. Ha escrito teatro y series de televisión. También trabajó como director de cine en Sauna.
Ha publicado varias y excelentes novelas policíacas, de las que destacamos Prótesis (Premio Círculo del Crimen, 1980), que se publicó en la prestigiosa "Série Noire" de Gallimard en 1996; Por amor al arte (1982), Aprende y calla (1987), Barcelona Connection (Premio Hammet, 1989), Juez y parte (2002). Es también un prolífico escritor de literatura infantil y juvenil, entre las que destaca la serie protagonizada por el joven detective Flanagan y que comenzó con No demanis llobarro fora de temporada.
Escribe indistintamente en castellano y catalán. Su obra ha sido traducida al alemán, francés, italiano, lituano, holandés, euskera y bable.
ES-PEC-TA-CU-LAR. Durísimo y negro, negrísimo. Qué bestia es Andreu Martín. Desde la primera frase ya no lo puedes soltar, tantas miserias y tan reales. Los personajes perfectamente definidos. De lo mejor en novela negra que he leído nunca.
Novela bronca, violenta y llena de rabia social en una Barcelona gris por donde pululan navajeros, chorizos, buscavidas y una policía franquista con ansias y carta blanca para salir de caza y partir caras. Una novela quinqui ambientada en la Transición donde la autoridad era tan brutal como los delincuentes.
En Prótesis, Andreu Martín agarra lo feo de la sociedad y lo convierte en literatura criminal con ritmo y mala leche, con olor a calle, a heroína y a comisaría de barrio con luces fluorescentes, con un estilo muy cercano al cine quinqui que se explotó en España en los ochenta: Navajeros, Perros callejeros, Deprisa, deprisa.
Muy buena novela negra ambientada en la Barcelona de los 80. Unos personajes problemáticos y con muy mala leche que buscan una salida imposible. Venganza, odio y violencia, mucha violencia salpican esta novela que se lee visto y no visto. Un gran escritor, Andreu Martín, que nada tiene que envidiar a los "pollock" de la América profunda.
Novela negra, dura, breve concisa, en un ambiente de los años 80 que aquellos que crecimos con las películas del Vaquilla podremos vivir con mayor intensidad.
Por alguna razón no he sido consciente de la existencia de Andreu Martín hasta hace muy poco. Pero este "Prótesis" me picó la curiosidad y me lo he bebido en tres días. Hard Boiled del mejor que haya leído, capaz de mirarse sin problemas con Ted Lewis, Vern E. Smith o cualquier otro gran escritor anglosajón del género. Con la particularidad de que adapta perfectamente el estilo a la realidad de los bajos fondos españoles, en vez de imitar mecánicamente a los americanos haciéndolos pasar por locales, impostura en la que encallan tantísimas novelas policíacas. Su realista descripción de la Barcelona lumpen de los primeros ochenta remite inevitablemente al cine quinqui, aunque la calidad literaria de "Prótesis" está muy por encima de la inmensa mayoría de las pelis del estilo.
Como las mejores novelas del Hard Boiled, es una novela negrísima, amarga, sin concesiones a la esperanza, sin romantizar ni un ápice ni al criminal ni a la policía. Personajes oscuros, violentos, que viven en un contexto de mierda y que solo son felices haciendo daño a los demás. La psicología y las motivaciones están formidablemente descritos, y lo mismo puede decirse de la ambientación, como ya he dicho. Martín no utiliza más palabras que las necesarias, en dos páginas te ha enganchado y no te suelta hasta el clímax final. Una estupenda novela que recomiendo a cualquier fan de la verdadera literatura noir.
Encontré por casualidad esta novela. Fui un ávido lector de su serie del detective adolescente Flangan (junto Jaume Rivera) y me hizo ilusión reencontrarme con el autor que tantas horas de satisfacción me dio en la adolescencia. Prótesis es una novela negra muy dura y descarnada. Hard-boil. La ambientación en la Barcelona de finales de los setenta y los retratos psicológicos son muy esmerados. Personalmente no me ha terminado de llegar. Reconozco en la prosa, lo que luego sería Flanagan, pero deja un sabor agridulce, como de no tener un estilo maduro, no sé... a mi me ha gustado por el ejercicio nostálgico-completista del autor, pero no sé si la recomendaría. Lumpen barcelonés postfranquista. PS: en los últimos meses he leído un par de novelas de Pepe Carvalho, y las comparaciones son odiosas... es otro estilo, pero contemporáneos en tiempo y lugar...
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Directa, brutal, dura, violenta, rápida, potent. Fosca. Diuen que és la millor novel·la d’Andreu Martín, que és molt dir, per un mestre de la novel·la negra amb més de 100 títols publicats. També diuen, els entesos en el gènere, que és una de les millors novel·les negres espanyoles, si no la millor. La Barcelona de 1980, la del barrio chino, de les prostitutes, drogues i violència. Diàlegs vius i personatges que els veus. Sense filtre ni concessions. Patada a l’estómac.
Andreu Martín es uno de mis autores favoritos y "Prótesis" es probablemente una de sus mejores novelas. Contiene uno de los comienzos más potentes que recuerdo y engancha como droga dura. Narrada con un pulso vibraante de principio a fin. Porque si hay algo que Martín borda son los finales de sus novelas que se pueden disfrutar hasta el punto y final. Imprescindible.
Seguramente la novela negra (negrísima) en castellano del año es la reedición (en @Trespuntosed) de esta cuarentona «Prótesis» de Andreu Martín; brutal.
Pacere increíble que una novela tan corta contenga un argumento tan profundo y grande. Es un océano de violencia, dolor, rabia y venganza. Es un río que te empuja más y más fuértemente sin estorbos innecesarios. Es un torbellino que no ofrece salida y atrae cada vez más hacia el fondo.
La novela desmascara a los antihéroes típicos. Por un lado, el Dientes es un criminal que busca venganza contra un poli corrupto: sólo es una víctima de su época y de su entorno, sin embargo nunca acierta a crear nada más que otras víctimas y destruye todo lo que toca — la pareja de Alfa-Romeo, la Nena, todos los compañeros viejos y nuevos (incluso, menos obviamente, los sudamericanos). Por otro lado, Gallego es un Dirty Harry verdadero, que conduce contradirección y resuelve casos con su puño y la pipa, y no lo hace mal, pero cada vez más pierde todo lo que tiene, su violencia no resuelve los problemas que él debería resolver.
Los héroes verdaderos, los inspectores Correa y Sevilla, simplemente tratan de hacer su trabajo bien, y por lo tanto se quedan en el fondo de la novela: sólo son los primeros rayos del futuro naciente.
Es uno de los mejores libros que he leído en español. Punto.
Dicen de ella que es la mejor novela negra que se ha escrito en castellano. No me atrevo a apuntar tan alto, pero sí que me ha parecido buena, muy buena: en el trazo sucio, en los personajes sórdidos, duros y descarnados, en la ambientación social y política reconozco la España fea de mi niñez, la del periódico 'El Caso'. El ritmo es excelente: cuando podría estar escribiendo capítulos enteros sobre los detalles de la preparación del golpe, la espera queda despachada de un par de sobrios plumazos para poder centrarse en lo esencial: en la acción, en los protagonistas. Tratamos con dementes, sí, y en algún lugar he dicho que ya me cansaba tanto malo demente, pero en esta obra la locura no es la excusa para los actos sino la consecuencia perfectamente creíble de las presiones a las que ha sido sometido cada personaje. En definitiva, una lectura que he disfrutado mucho y que recomiendo sin reservas a los aficionados a la novela negra que no la hayan leído.
La novela está bien. De hecho la nota que le doy es un 7, pero de ahí a considerarla entre las diez mejores, que fue lo que leí en un post..... El estilo de Andreu es cercano, ameno, sin florituras, pero claro, después de haber leído al Gran Maestro Juan Madrid, se me hace una narrativa vaga, con descripciones convincentes pero sin llegar a ser sublimes. Quizás debería de haber empezado con este autor para luego saltar a Juan Madrid.
En definitiva, el libro está de notable. Nada más.
Qué revuelto se te queda el cuerpo tras una novela tan tan violenta. De principios de los 80 pero que ha envejecido estupendamente. Y es que hay temas universales que nunca mueren, como el dolor, la rabia, la venganza... Sublime.
Un de las mejores novelas negras que jamás he leído. El control que el autor hace del ritmo es simplemente perfecto. Personajes para recordar. Escenas que quedan grabadas. 200 páginas tiene. Y es redonda. No hace falta mas para definir acciones, personajes, escenas.
Una estupenda novela negra que no deja tranquilo al lector ni un solo instante. Martín recrea maravillosamente el universo quinqui de la Barcelona más violenta y oscura.