En clave de ácida ironía, esta novela se plantea la respuesta a algunas preguntas ¿se puede sobrevivir a la adolescencia sin convertirse en un imbécil? ¿El mundo está mal hecho, o está uno mal hecho para el mundo? Memorias prematuras cuenta los recuerdos de infancia y adolescencia del autor , pero no lo hace desde el punto de vista compasivo de un adulto que perdona o pondera los actos, los miedos, los amores y los odios de su juventud. Estas memorias están narradas en directo, desde la inmadurez más viva de un joven que intenta comprender su vida a través de la escritura. Una vida dividida entre dos paí Chile, donde nació, y Francia, donde fue exiliado por la dictadura de Pinochet. Entre su necesidad de ser un héroe o un genio y su miedo a la noche, al servicio militar, a las mujeres; entre sus ganas de creer en Dios y la ambición de ser él mismo su propio Dios. Una novela de aprendizaje en laque ni lectores ni protagonistas aprenden nada útil.
Rafael Gumucio es escritor y periodista. Estudió Pedagogía en Castellano y un magíster en Literatura en la Universidad de Chile. Debutó como autor con Invierno en la torre (1995), pero su carrera despegó con Memorias prematuras (1999). Ha colaborado con medios como La Nación, El Mercurio, The Clinic (del que fue fundador) y El País. También ha trabajado en televisión con programas como Plan Z. Actualmente, dirige el Instituto de Estudios Humorísticos de la Universidad Diego Portales, es panelista radial y asesor comunicacional.
“Quiero ser escritor. Sé que debería escribir la vida de los demás, de los que por miedo desprecio, de las dueñas de casa que le ponen capuchones de crochet al papel confort, de los policías que se compran perros policiales, del dueño de una empresa de plásticos que sabe que su mujer lo engaña pero que no puede vivir sin ella. No los conozco. No conozco a nadie. No tengo amigos, soy virgen”.
Buscando libros chilenos que leer (hay que visibilizar al compatriota) encontré este en un listado y me acordé que lo leí hace mil años, posiblemente cuando salió, porque yo todavía estaba en el colegio, alguien por ahí lo compró y yo me lo huachipié de puro sapa y lo primero que pasó es que me dio risa cuando él mismo dijo que era una patudez escribir una memoria cuando todavía era un jovenzuelo que no tenía ni 30 años.
Pero al final lo cierto es que ME ENCANTÓ. Me hizo pensar, me hizo reír, muchas veces me hizo identificarme también aunque no sé en qué podría parecerse su vida a la mía, menos entonces, excepto en las universalidades.
No me acuerdo de nada más, solo de que me gustó MUCHO y de que era muy, muy sincero o al menos así me pareció, muy sin tapujos, quizá por eso mismo me hizo reír tanto aparte de sentir cosas porque hay pocas cosas que lleguen más al corazón que un escrito genuino.
Me dan ganas de leerlo de nuevo pero no sé, me da nervios también. Me gusta que me haya gustado tanto, jaja. Es de las cosas que leí de chica que me dio emoción por la literatura, que me acercó de manera profunda a las personas que siempre somos por un lado tan iguales y por otro tan distintas. Puede que al final sus memorias prematuras hayan narrado puras tragedias (la vida de por sí misma es linda pero también dramática y dura), sin embargo mi recuerdo es que lo pasé lo mar de bien oyendo su historia.
Leí este libro después de leer Historia personal de Chile: Los platos rotos, del mismo autor, y me gustó más. Son memorias prematuras ya que solo cubren su infancia en Chile, años de exilio en Francia, y su regreso a Chile cuando todavía solo un adolescente. Es un retrato de un joven quien quiere ser un genio, pero le teme a las mujeres, al servicio militar, y a la vida misma. Añadiría que no requiere el mismo nivel de conocimiento de la historia de Chile en comparación con Los platos rotos, haciéndolo mas accesible para un lector quien no sea chileno.
Me ha emocionado. ¿Sobre qué va? Sobre decir “la locura va por dentro, dejamos Chile por Pinochet pero yo soy un genio con dislexia”, sobre un niño que detesta la niñez, sobre unos padres que son unos niños y viven en una perpetua adolescencia, sobre unos defectos y anomalías que son los de toda una generación. Unas memorias ácidas y políticas, nada pretenciosas, y que no pretenden que nadie aprendamos nada, aunque acabemos haciéndolo.
Es un libro biográfico del autor que relata su vida de infancia en el exilio en lo político y en el retorno a Chile, en donde nos muestra sus problemáticas más profundas y sus problemas emocional. Con momentos muy lindos de leer pero también algo sosozo en la forma en que se escribe. Rescato el viaje del autor para darse cuenta que a veces somos lo que no queremos ser.
Anoté cada vez que Gumucio usó la palabra "gordo/a" como insulto... fueron aprox. unas 25 a lo largo del libro... Not good man. Mucho texto para terminar dándose cuenta que al final termino siendo lo que no quería ser.
Entretenida novela/crónica, donde el protagonista es el propio Gamucio. Y recorre sus niñez, cambios de colegio constantes, miedos recurrentes, mudanza y adaptación a Francia, y luego varios años después regreso a Chile, y nueva re adaptación. Gamucio niño, adolescente y joven, tratando de aprender a integrarse a un mundo que no lo acepta como el genio que el tiene como objetivo de vida.