Il naufragio, l'amore, la solitudine, un inquietante malinteso, una polena restituita dal mare, l'ombra dell'insondabile Conde, pescatore di morti, nel racconto di un anonimo barcaiolo del Douro che ripercorre la sua vita; paesaggi e figure delineano l'itinerario che conduce a una sgomenta e pur impassibile accettazione di se e del proprio destino.
Claudio Magris was born in Trieste in the year 1939. He graduated from the University of Turin, where he studied German studies, and has been a professor of modern German literature at the University of Trieste since 1978.
His most well known book is Danubio (1986), which is a magnum opus. In this book Magris tracks the course of the Danube from its sources to the sea. The whole trip evolves into a colorful, rich canvas of the multicultural European history.
He's translated the works of Ibsen, Kleist and Schnitzler, among others, and he also published essays about Robert Musil, Jorge Luis Borges, Hermann Hesse and many others.
¡Una belleza! Me ha costado trabajo decidirme entre 4 y 5 estrellas. He optado por 4 con ganas de encontrar más la próxima vez que lea a Magris. Porque debe haber una próxima. Este ha sido mi primer contacto con este escritor italiano y confirmo la debilidad que he ido desarrollando o descubriendo por autores de ese país con forma de bota.
El texto en la cuarta de forros advierte: "Los personajes de Magris vislumbran o intuyen el fondo trágico de la vida sin apenas luchar contra su destino. Encarnan una aceptación impávida de aquello que los hace humanos, y se convierten en una especie de espectadores de su propia vida, disfrutando aquello, padeciendo lo otro, pero siempre con la conciencia de que las cosas son como son y no de otra manera". Es cierto. Con todas las paradojas que esta descripción encierra. Porque no es resignación lo que encontré en los cuatro textos que integran el volumen. Es algo que me cuesta trabajo nombrar. Quizá deba cada uno leerlos y experimentar eso a lo que por el momento no consigo bautizar.
Compré este pequeño volumen hace un año, en la FIL 2014, evento en que recién había sido galardonado Magris con el premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. Fue una compra de impulso. Un impulso afortunado.
Los textos de Magris son cartas a la entrega, a vivir, pues más allá de una desolación presente, existe una entrega omnipresente. Sus personajes no se resignan, más bien se entregan a vivir, aun con todo lo que esto conlleva; se entregan a las pasiones, las dificultades, el porvenir, el pasado, etc.
Los narradores, por su parte, no hacen otra cosa que no sea cantarle a la entrega, evocarla sin prejuicios ni límites.
Grandes textos. Sin embargo, esta misma forma decanto asemeja a la poesía, y puede llegar a perder el hilo, como la poesía, pero en un cuento es más importante este hilo que en la poesía, lo cual hace que, a ratos, pierdan fuerza los textos. Ello no demerita los textos, así que hay que gozarlos.
Uno de los libros de cuentos más completos que haya leído, todos son a su manera hermosos, plagados de nostalgia y de las pequeñas cosas que engrandecen el ser (o el haber sido). Los personajes son radiantes y son sensatos y son eternos. No son los clásicos personajes entrañables que los lectores aman, son puros, imperfectos, se enfrentan a su destino sin grandes dramas. Se abrazan a su mundo aunque sea fantástico.
Los cuatro vientos que componen en libro son equivalentes, pero al menos mi favorito es Las Voces, encuentro más misterio y más acción (aunque hay una larga parte sobre la introspección del personaje) que en los otros tres que son más recuentos de vidas oscuras y a veces tristes.
Me gusta este librito y creo que fue la mejor manera de empezar a leer a Magris. Ahora estoy segura, casi lista, de empezar Danubio.
Son cuatro cuentos. En todos tardas en entrar en la historia, supongo que es por la prosa de Magris. Dos cuentos pasan sin pena ni gloria, pero el que da título al libro y "Las voces" son dos textos sorprendentes, y ambos por una combinación entre una prosa clara y poética con una historia interesante, bien planteada, sin atropellos ni espectacularidades. En "Las voces", por ejemplo, un hombre llama a diversos números telefónicos para escuchar los mensajes del contestador de mujeres. Ahí, en el texto, además de esa excentricidad, se habla también del fin del humano: nos volvemos máquinas, ya no solo no contestamos el teléfono, el mensaje es de un robot.
Una colección de cuentos del triestino Claudio Magris, narrador delicioso de la Europa central, que en estas viñetas se sitúa en parajes más mediterráneos como Portugal, Trieste o la ciudad imaginaria de un acosador telefónico (y por tanto de todas las ciudades posibles).
La última narración es la más parecida a sus reflexiones usuales (que tanto gustan) pero curiosamente es el menos intenso y agudo de los relatos.