Bueno yo casi nunca escribo reseñas, pero este diario la merece. Después de romper, arrugar, patear, lanzar, pintar, derramar, lamer (no pregunten), escribir, escribir, escribir y escribir, una parte de mí logró deshacerse de cualquier restricción para poder hacer lo que necesitaba para sentirse bien. ¿Quién diría que me pondría a recolectar insectos muertos para pegarlos en una hoja de este libro?
En fin, con algo necesitaba desquitarme y las originales instrucciones del diario se prestaron para ayudarme. No me queda más que agradecer a estas páginas por dejarme rayar fuertemente con un lápiz o golpear porque sí cuando más tuve la necesidad.
Lo recomiendo para todos los que tengan alguna cuestión que resolver o simplemente se quieran entretener.
La pasé bien, y quedó destruido 👍🏻