El libro sigue a Tony, un muchacho cuya familia se fractura posterior a una tétrica muerte y termina en Acapulco a cargo de un barquito turístico.
Tony es guapo y simpático así que su mundo se ve rodeado de mujeres y sí uno podría pensar, otra vez la típica fantasía del harem, pero es que Tony cae tan en gracia, resulta de tal manera atrayente que también tu corres peligro de enamorarte un poco de él.
Cada una de las siete heridas del mar representa a una mujer, mujeres con sus secretos y que (como lo dice el título) no se irán sin antes herir a Tony.
Me gustó sobre todo conocer el Acapulco de ayer, cuando aún era un paraíso, la narración es buena y detalla las pequeñas miserias de la vida.
Solo me queda una duda con respecto a la burra, ¿quien le hacía aquello?, quizás es mejor no saberlo.