Es una obra visualmente fascinante que recupera el trabajo de uno de los pioneros de la divulgación científica gráfica de principios del siglo XX. El libro destaca, ante todo, por la enorme cantidad de ilustraciones y por el ingenio con el que Fritz Kahn consigue explicar la complejidad del cuerpo humano mediante analogías mecánicas e industriales. El cuerpo aparece representado como una fábrica perfectamente organizada, un enfoque que resulta sorprendentemente moderno y que conecta ciencia, diseño y cultura visual de forma muy eficaz.
Desde el punto de vista histórico, el libro es especialmente valioso como testimonio del pensamiento científico y del diseño gráfico de su época. Las láminas no solo explican procesos biológicos, sino que reflejan una visión del progreso tecnológico propia de la primera mitad del siglo XX, estableciendo paralelismos constantes entre máquinas, sistemas industriales y fisiología humana. Este planteamiento convierte la obra en una referencia tanto para diseñadores como para personas interesadas en la historia de la divulgación científica.
No obstante, el libro presenta algunos aspectos negativos relevantes. En primer lugar, se echa en falta la traducción del interior de varias láminas o dibujos, lo que limita la comprensión completa de algunos contenidos y resta accesibilidad a lectores que no dominan el alemán. Además, el formato físico del libro resulta problemático: aunque es un volumen grueso y con abundante contenido, su tamaño es demasiado reducido para el nivel de detalle que contienen las ilustraciones. Muchas láminas son extremadamente complejas y densas, y el formato pequeño impide apreciarlas correctamente, obligando al lector a forzar la vista y perdiendo parte de su impacto visual.
El libro no exige una lectura lineal ni continuada. Gracias a la naturaleza visual y autónoma de sus láminas, puede leerse “a pequeños sorbos”, hojeándolo y deteniéndose en ilustraciones concretas, sin necesidad de seguir un orden estricto. Esto lo convierte en una obra ideal para la consulta ocasional o para la inspiración, permitiendo al lector disfrutarla poco a poco y asimilar su riqueza conceptual y gráfica con calma.
En conjunto, Fritz Kahn: Infographics es una obra notable por su valor histórico, su creatividad y su potencia visual, pero cuya experiencia de lectura se ve lastrada por decisiones editoriales poco acertadas. Aun así, sigue siendo un libro muy recomendable para quienes se interesan por el diseño, la infografía y la historia de la ciencia.