Una historia de solidaridad y desventura en los tristes años de la guerra en Alemania. Cuando la sociedad civil estaba desintegrada, descompuesta... La gente huyendo de las zonas de guerra, o siendo trasladada por la fuerza a campos de refugiados. Las aglomeraciones en las estaciones del tren, donde entre los tumultos muchas personas perdieron a sus familias, padres y madres a sus hijos, esposos y esposas, abuelos, tíos, hermanos, todos separados, niños abandonados entre la multitud. Un niño queda perdido de su madre en una de estas estaciones y al verse solo y desamparado, busca a alguien con quién acompañarse. Krücke será el ángel que le ayudará a reencontrarse con su madre. Esta obra describe detalladamente la tragedia de la gente que sufrió la guerra, la escacez, la hambruna, el frío. Pero también el espíritu solidario, la unión entre las personas para ayudarse mutuamente, para proteger a los más débiles, quitándose el poco alimento de la boca y darlo a sus semejantes. Triste pero bonita.