Reconozco que se me ha hecho un poco bola (he tardado casi 2 años en terminarlo) Es complicado escribir un libro de música que puedas leerte sin tener acceso a la propia música (estando de viaje, por ejemplo) para ir analizando lo que te cuentan. Aún así he aprendido algunas cosas, pero supongo que habría merecido más la pena como objeto de estudio que de lectura más ligera.