Podría decirse que esta historia comienza con Yago Arquero viendo Los Goonies. O tal vez lo hiciera mucho antes, con el sangriento y macabro final de la familia Kostka.
Yago Arquero tiene ocho años y un hermano mayor. Los dos van a pasar junto a su madre las vacaciones de verano en un complejo hotelero llamado El Nirvana. Un lugar perfecto para vivir cientos de sueños y correr aventuras, un paraíso donde hacer amigos y crear su propia pandilla de goonies. Pero a veces el paraíso es tan solo la fachada que vela una oscura pesadilla.
Víctor Blázquez nos ofrece una historia conmovedora sobre un niño lleno de imaginación. Yago está a punto de descubrir que bajo la perfección se esconden horrores sin nombre. ¿Por qué una niña escribió en la pared del fondo del armario “No quiero estar aquí”? ¿Y qué es eso que se arrastra por la noche hacia su ventana?
Víctor Blázquez nació en Sevilla en 1981, pero ha vivido en tantos sitios distintos que cuesta decir de dónde es. Barcelona, Madrid, León, Salamanca, Monterrey, México DF han sido los sitios donde más tiempo ha pasado. Desde hace unos años, ha establecido su residencia en Majadahonda, Madrid, donde reside junto a su mujer, sus dos hijos y sus dos perros. Su mayor pasión siempre ha sido contar historias, no importándole el medio para hacerlo, pero destacándose en escribir y plasmar imágenes con una cámara de video. Ha dirigido una decena de cortometrajes, tres de ellos con participación en distintos festivales internacionales: El club, El hombre sin sonrisa, Escombros (éste codirigido con Alejandro Pámanes), pero también ha coqueteado con el mundo de las webseries. Pero como con eso uno no le paga al carnicero, también ha trabajado como auxiliar de dirección y segundo de dirección en distintas producciones televisivas como Herederos, UCO, El gordo, Sexo en Chueca, Hispania o la reciente La fuga. El cuarto jinete es su primera novela, su aportación a un género que ama y consume como los zombies devoran carne humana, un prometedor y adrenalínico inicio de carrera.
Compré este libro ayer en la Feria del Libro de Valencia y ha caído en menos de 24 horas; no he podido soltarlo hasta terminar. Me ha dejado un mal cuerpo increíble, no porque esté mal escrito (todo lo contrario), sino porque es terrorífico, espeluznante, y destila un toque grimdark al más puro estilo lovecraftiano que perdura en la memoria del lector bastante después de haber cerrado el libro. Los personajes son estupendos, lo cual lo hace todo aún peor (teniendo en cuenta las cosas por las que tienen que pasar). Recomendable para todos los que disfruten del terror sobrenatural estilo Stephen King, José Carlos Somoza o H.P.Lovecraft. A los que seáis muy impresionables o no os guste la violencia explícita, mejor que no; pasaréis muy mal rato.
Me ha parecido un libro genial aunque sorprendente. La verdad es que comencé a leerlo pensando que me encontraria con mi infancia viendo a los entrañables Goonies, pero nada mas lejos de la realidad, Víctor Blázquez con su obra ha conseguido totalmente introducirme en una historia sobrenatural, llena de sorpresas, de emociones, de personajes carismaticos, de hecho he de reconocer que en algun momento yo también lo he pasado mal. En conclusión, Este libro no me ha hecho rememorar a los Goonies, me ha hecho ser un Goonie.
Creo haber leído una de las mejores historia de aventuras, donde poco a poco te vas integrando una trama sencilla y aterradora. Donde lo real se une a lo fantástico como tal anillo al dedo. A la vez de adictivo e intrigante, tiene un toque fuerte de terror de lo más real, el autor sabe enlazarlo todo para que vivamos una gran aventura de la mano de un grupo de chavales que no podremos dejar de querer saber más a cada hoja que pasemos. Es un libro que considero que se puede leer a partir de unos 16 años, tiene muchos momentos “goonie" algo que para un fan como yo está genial. En ningún momento decae la acción y los diálogo entre los personajes es muy fluido, los personajes muy bien definidos, lo que hace que empieces enseguida con todos ellos. Resumiendo, una gran novela de aventuras/terror en lo que la única pega que le veo es el rápido desenlace de la misma y dejando alguna cosa en el aire o pasando algun acontecimiento por encima. Novela totalmente recomendable, la cual no te dejará indiferente y te irás a la cama con una sensación de “macho, te estás pasando…..¿que nos estás preparando?"
Un libro que te da muchos viajes pues empieza pareciendo una historia juvenil, luego te demuestra (con un buen guantazo) que más te vale tener (o estar cerca) de la edad legal para conducir si lo lees y que luego juega entre esos dos mundos de una manera interesante, tanto como su historia. Una aventura muy "goonie" que, como única pega, se acelera demasiado en su recta final zanjando demasiadas cosas e muy pocas páginas y dejando algunas por el camino. Una pena, puesto que el resto es canela fina. (Ojo, no es un mal final, pero me pareció atropellado, muy en desacorde con el resto del libro. No lo estropea pero te deja cierta amargura)
Una novela ideal para este verano EL NIÑO QUE QUERIA SER UN GOONIE de Víctor Blázquez te evoca a una epoca en la que con la pandilla de amigos realizabas mil tropelias, tardes interminables de verano acompañado de travesuras y juegos... lo que podria ser una leccion de nostalgismo puede desembocar en el frio abrazo de lo oculto, la frialdad de la oscuridad...con la aportación estelar en un par de capitulos del siempre efectivo Darío Vilas Couselo y Claudio Cerdán. Sin duda es digno de mención el increible arte de Carolina Bensler una maravilla ... para que tu sangre se hiele en estos dias de calor no hay como leer El niño que queria ser un Goonie
Pues que queréis que os diga, si es que yo llevo una Goonie dentro, sólo con el título ya me tenía ganada el autor, pero es que me ha gustado todo de este libro, el toque de aventura juvenil, combinado con escenas siniestras, los personajes, el entorno (no se me ocurre ningún sitio menos terrorífico a priori que la zona de Altea…), la verdad es que es difícil de encasillar. Tan pronto estás de pandilleo juvenil como entra en modo gore y siniestro…
Una joyita, la primera que leo del autor y voy a por las demás.
Y esta noche caen Los Goonies quieran mis ascolescentes o no, faltaría más…
Divertidísima historia de aventuras que va cambiando a medida que se va leyendo: de libro juvenil a libro un poco más adulto. Capta perfectamente el espíritu de la peli que lleva en el título. Más que recomendable.
El niño que quería ser un Goonie de Víctor Blázquez es una novela completamente diferente a lo que ha escrito hasta la fecha. Un libro que está impregnado de su amor por el cine, de guiños literarios y cómo no, del espíritu aventurero de “Los Goonies”. Una película que marcó nuestra infancia y que a día de hoy sigue despertando el espíritu aventurero de niños y adultos.
La historia comienza cuando Yago, junto a su hermano Toño y su madre, suben al coche con idea de pasar unos días de vacaciones en un complejo hotelero en Javea. Para que el trayecto no se le haga pesado, Toño recomienda a su hermano ver la película de “Los Goonies”. O quizá no, quizá la historia empezara mucho antes…
Yago espera vivir aventuras como las de la película, pero a veces el paraíso no es lo que parece y se convierte en una oscuridad terrorífica que se arrastra por tu ventana…
Como en “Los Goonies”, Yago encuentra a un grupo de amigos que le ayudan a superar los terribles sucesos a los que ha de enfrentarse. Sólo ellos le creen y le ayudan a desentrañar el misterio que se oculta tras la apacible y lujosa apariencia del complejo Nirvana.
Los libros de Víctor son muy visuales. De hecho consigue que sientas que estás viendo una película en lugar de leyendo un libro. Y en este caso, más aún. La historia podría ser una adaptación para adultos y del siglo XXI del guión de “Los Goonies”.
Definir el género del libro es complicado… Mezcla novela negra, aventuras y un toque de terror. Todo aderezado con un trasfondo histórico que ya descubriréis al leer el libro. Toda la historia es una gran caja de sorpresas…
En “El niño que quería ser un Goonie” hay un par de colaboraciones que le dan al libro un toque más negro de lo que la portada incita a pensar: un relato de Darío Vilas y otro de Claudio Cerdán. Ambas historias, que en principio, parecen no tener nada que ver con la trama principal, suponen algo novedoso y muy original, especialmente cuando en los agradecimientos, Víctor cuenta como se desarrolló el proceso.
Un libro que os hará recordar vuestra infancia, soñar, sufrir y maldecir en arameo. Si no, no sería un “Blázquez”.
Sacad al Goonie que lleváis dentro y embarcaros en esta aventura. Pero tened cuidado, una vez que hayáis leído la primera página, no podréis dejar la historia…
Que mejor forma de empezar el año que con un nuevo libro de Víctor Blázquez, un escritor que se ha convertido en uno de mis favoritos.
En esta ocasión, aunque no olvida su vertiente de autor de terror, Víctor se aventura en la literatura infantil/juvenil, en un libro homenaje a la mítica película, ya un clásico, "Los goonies" de Richard Donner. Y vaya un homenaje. Otro gran acierto de este fantástico escritor, que como plus de originalidad, ha invitado a otros dos autores españoles a que escriban dos de los capítulos del libro, sin saber de qué va y sólo con unas indicaciones generales de lo que quería: Darío Vilas y Claudio Cerdán.
El libro es ágil, ameno, de rápida pero trepidante lectura, digno de la película a la que homenajea.
A través de los ojos del pequeño y valiente Yago, descubrimos un mundo aparentemente perfecto, donde todos son felices, pero que esconde un terrible y oscuro secreto, tan increíble que nadie es capaz de imaginárselo siquiera (bueno, casi nadie; sólo Víctor).
Si queréis saber más, os aconsejo os hagáis con un ejemplar de este apasionante relato, porque ¿qué quiso decir Annie K. cuando escribió “No quiero estar aquí”?