Este ebook presenta "El Corán" con un sumario dinámico y detallado. El Corán es el libro sagrado del Islam. Durante la vida del profeta Mahoma, las "revelaciones" eran transmitidas oralmente o escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc. A la muerte del profeta, en 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas "revelaciones", que durante el Califato de Utman ibn Affan tomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos (azoras), cada uno dividido en versículos (aleyas). El Corán toma muchos personajes que aparecen en los libros sagrados del judaísmo y el cristianismo (Tanaj y Biblia) y en la literatura devota (por ejemplo, los libros apócrifos), con muchas diferencias en detalle. Personajes del mundo hebreo y cristiano muy conocidos como Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús de Nazaret y Juan Bautista aparecen mencionados como profetas islámicos.
Es un libro que sorprende. Creo que todo el mundo (y cuando digo todo el mundo digo TODO EL MUNDO) debería leerlo. Habla de cosas sorprendentes que los occidentales no "concebimos" como musulmanes como puede ser el divorcio. Conclusión: no es tan arcaico o conservador como lo pintan. Es cierto que está abierto a muchas interpretaciones, pero jamas como justificación a la violencia contra inocentes. Es interesante. No dejes que te lo cuenten. Léelo.
"En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo."
El Corán no es simplemente un texto religioso, es una corriente de voz que atraviesa catorce siglos y aún vibra fresca en los labios de millones. Empieza con súplica y gratitud, y se despliega como un océano de parábolas, exhortaciones y cantos donde lo humano busca lo eterno. Empieza parecido al antiguo testamento.
Después de esa invocación, la sura sigue con alabanzas a Dios como Señor del universo, dueño del Día del Juicio, y concluye con una súplica para ser guiados por el camino recto, el de quienes han recibido Su gracia y no el de quienes se han desviado.
Es recitada en cada unidad de la oración islámica (salat), por eso se la conoce también como Umm al-Kitab (“la Madre del Libro”). Su grandeza está en el ritmo: frases que golpean como truenos y otras que acarician como brisa. Habla de misericordia con la misma fuerza con que advierte sobre la justicia, y en cada línea late la idea de que la vida no es casualidad, sino un viaje con propósito.
El Corán es también un tejido de símbolos: la luz que guía en la oscuridad, el jardín que promete descanso, el agua que da vida a lo árido. Estas imágenes, repetidas y reconfiguradas, construyen una visión totalizante: la existencia es sagrada porque en cada átomo palpita la huella del Creador.
Más allá de la fe, puede leerse como un monumento literario. Su árabe es considerado insuperable, al punto de que ha definido la lengua y la estética de toda una civilización. Ningún otro libro ha marcado tanto el arte de recitar, memorizar y embellecer la palabra escrita.
Me lo leí con 17 años, intrigado por el impacto que me causaron los atentados del Charlie Hebdo. Me costó mucho leerlo con cadencia. Al acabarlo solo sentí decepción y era incapaz de creer que un libro tan mediocre había provocado el movimiento de tanta gente. Con el tiempo y al informarme mas sobre el islam comprendí que el Corán es solo el reclamo de las arenas de desierto de engullirse todo lo valioso y glorioso que lo rodea. Cualquiera que lo lea se dará cuenta de que solo es un relato llamando a acabar con cualquier oposición a la secta que reclama la sumisión a alá. Los clásicos lerdos que dicen que el valor de este libro reside en su belleza al ser recitado en árabe solo son pedantes que no se enteran de nada, y como dijo Braudillard: No entendieron que no había nada que entender.
Qué mas decir de la Corán, una obra con mucha profundidad simbólica. Destaco su ritmo, musicalidad y el uso constante de metáforas e imágenes. Voy a resaltar que su estructura no va en un orden narrativo convencional, sus mensajes morales, relatos y leyes, hacen que vaya siendo un texto complejo (pero no desagradable). Más allá de su contenido religioso, la Corán es un testimonio del poder de la lengua para ordenar y guiar a un numero sin fin de seguidores.
Es un libro curioso. Supuestamente, Mahoma recitaba lo que Allah le contaba. Reúne las condiciones, la manera comportarse, los hábitos, la vida en general de un seguidor Allah. Incide continuamente en que, para ser un buen musulmán, tiene que orar cinco veces al día dirigido hacia la Meca y dar limosna.
Ciertamente llegará un día aterrador en el que los incrédulos comprenderán la vileza de sus acciones y en el que los siervos de Allah, en cambio, serán honrados y restituidos. Temed pues y reflexionad, el día se acerca.