Número 46 de la colección «Olé Mortadelo», la más longeva hasta la actualidad. Mortadelo y Filemón deberán hacerse pasar por pacientes de una clínica de cirugía estética. La T.I.A. tiene que capturar a un gánster internacional, Hortensio Cataplines. Lo difícil del caso es que el Cataplines se opera la cara en las clínicas antibirria, con lo que cada vez tiene un rostro distinto gracias a la cirugía estética. La T.I.A. ha recibido el chivatazo de que el Cataplines anda por la ciudad y va a operarse de nuevo. Mortadelo y Filemón deberán ir a las clínicas antibirria haciéndose pasar por clientes para intentar capturarlo. Para que las clínicas los admitan como pacientes contarán con unos inventos del profesor Bacterio que causan un «pequeño» defecto físico. Sobre la colecció La colección «Olé!» nació en 1971 en Bruguera y se convirtió rápidamente en uno de los mayores éxitos de la editorial. Hoy en día todavía puede presumir de ser una de las colecciones más longevas del mercado nacional del cómic. En sus orígenes, «Olé!» recopilaba aventuras cortas y contenía una gran variedad de personajes del gran fondo de cómic de desde los principales personajes de Ibáñez, Vázquez y Escobar, hasta los inolvidables Sir Tim O´Theo de Raf, Don Pío y Gordito Relleno de Peñarroya, Agamenón de Nené Estivill, Rigoberto Picaporte de Robert Segura, Deliranta Rococó de Martz Schmidt, entre otros. En la actualidad, en «Olé!» se publican las novedades de Mortadelo y Filemón que han aparecido previamente en la colección «Magos del Humor».
Spanish comic book artist and writer. Born in Barcelona, he is the creator of several comic book series, the most famous of which is Mortadelo y Filemón.
He worked in a bank while publishing his first drawings before dedicating himself fully to his craft in 1957. A year later, Mortadelo y Filemón appeared for the first time in the publication Pulgarcito. Subsequently, Ibáñez created several other characters. Since 1988, he has drawn six new Mortadelo y Filemón albums a year, many of which incorporate issues of the day.
In 1994, he received the Grand Prize of the Salón del Cómic de Barcelona and in 2001 he was awarded with the Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes ("Gold Medal for Contributions to the Fine Arts"). He received the "Premios Notario del Humor" 2008 from the University of Alicante.
Decenas, centenares de tebeos de Mortadelo y Filemón han desfilado ante mis ávidos ojos. Tengo tantos y tantos recuerdos de niñez ligados a los mortadelos... Recuerdo a mi madre diciéndome que debía leer algo que no fueran tebeos algún día, para aprender palabras nuevas (yo tendría como 7 u 8). Y le dije que justo ese día había aprendido la palabra monsergas, que les decía el Súper (el superintendente Vicente, obviously) a Mortadelo y Filemón. "Déjense de monsergas". Le valió mi argumento. Hace cuarenta años de eso y lo recuerdo vívidamente. Ya en los 80 los Mortadelos se dividían en los "viejos" y los "nuevos":
En todos los super humores te colaban de rondón unos cuantos de los viejos, para rellenar las historias nuevas ("El sulfato atómico", publicado en 1969 pero reeditado en los 80 muchas veces, era, creo, la frontera entre los viejos y los nuevos, cuando Ibáñez pasó de hacerlo muy bien a petarlo muy fuerte). Ibáñez ha tenido, desde el 58 que publicó la primera de las historias, mucho tiempo para evolucionar. Mortadelo y Filemón han pasado de tener historias autocontenidas a inspirarse abundantemente en sucesos reales (juegos olímpicos, mundiales de fútbol, crisis económicas...), incluso sirviendo en ocasiones para que el autor exprese sus puntos de vista políticos, dentro de la inocencia y el humor blanco que suelen tener.
Pero hay tantos Mortadelos como años desde el 58. Un montón. Y todos ellos son geniales. Ibáñez metía además muchísimos detalles humorísticos en sus viñetas, completamente independientes del hilo principal de la obra. A veces, claro, estos detalles humorísticos cobraban fama no prevista (clic para ampliar): En conjunto los Mortadelos, con su más y sus menos, sus altos y bajos, fueron un imprescindible sí o sí de los que nos afilamos los dientes lectores durante los 80. No concibo mi infancia sin ellos. 100%. 5 estrellas. Estatua de bronce al autor. Pensión vitalicia. Loor a Ibáñez. Que lo promocionen a deidad.
Otro muy buen supertomo que recopila cinco historias bastante profundas en cuanto a humor hiriente y criticón. Ibañez no tiene piedad con la política del país (con "El quinto centenario", "El S.O.E" y "Maastricht... ¡Jesús!") ni con las pantomimas geopolíticas ("La Crisis del Golfo") ni tampoco con ciertas modas un tanto inquietantes como, por ejemplo, la de querer ser joven mutilando el cuerpo y encharcándolo de silicona y otros productos químicos.
Las aventuras de Mortadelo y Filemón, muy ligadas a la coyuntura temporal, con políticos de la época y acontecimientos de actualidad como la Expo 92 o el tratado de Maastricht. Políticamente incorrecto y con tintes populistas contra los políticos. Lo mejor, los disfraces.