Los espacios liminares son espacios que no habitamos, que generalmente son de paso y que, dada su condición, algunas veces ponerles atención generan desconcierto; así son los poemas de este Cuarto de hotel, Bracho transmite con sus poemas el desconcierto de los espacios de paso cuando se les presta atención, su carencia de familiaridad, su condición genérica son captados por su atento ojo poético, espacios en los que podríamos quedar atrapados (hay algunos poemas que podrían consignar una historia de fantasmas, de personas atrapadas en el limbo de un hotel, en la presencia del hotel).