El flaco Willy llevaba una pequeña delantera, cosa de tres puntos, no más. En la calle había un público considerable. Willy efectuó su última maniobra y los aplausos recorrieron toda la cuadra.
Logró librar la mayoría de los obstáculos. Sólo un pino de boliche se vino abajo. Gritos de chavas y palmadas en su espalda.
Era el turno de Jorge. Se concentró en la fila. Estaba oscureciendo y en las dos aceras los edificios prendían las primeras luces. La calle era una pequeña cerrada, de una cuadra de longitud, pero repleta de edificios: siete en una banqueta y ocho en la otra. Los cables de luz formaban una red en el rectángulo de cielo. Había pares de zapatos colgando de los cables. En otra época, los de la cuadra se dedicaban a quitarse los zapatos; los amarraban por las agujetas para lanzarlos hacia arriba.
Juan Villoro is Mexico's preeminent novelist. Born in Mexico City in 1956, he is the author of half a dozen prize-winning novels and is also a journalist. In 2004, he received the Herralde Prize for his novel El testigo (The Witness).
Villoro como cuentista es impresionantemente sagaz. Su prosa es sencilla, de gente común y no de un taciturno erudito que bebe wisky y fuma 20 cigarros para poder dormir. Un amigo, un cuate, que escribe para ti, de una forma personal.
Me gustó el libro. Creo que tiene destellos geniales que a veces no alcanzan a ser constantes, pero que sí logran que el lector se encuentre perdido en el mundo de cada relato. El final de "Después de la lluvia", "La noche navegable", cuento que le da título al libro, y el últimom "Comando de fantasmas", son los puntos álgidos de la obra, desde mi punto de vista. El resto, que para nada es malo, me enganchaba por momentos y me desconectaba por completo en otros, pero nunca al grado de querer abandonar la lectura.
Tiene unas buenas líneas, pero la mayoría son malos párrafos. Cada cuento empezaba bien, se tenía una imagen clara. Sin embargo, conforme iba avanzado se vuelve confuso y no sé sabe cuál es el orden de los eventos, no sabes cuál es el pasado, presente y futuro del personaje. No sé qué historia quería transmitir el autor o qué imágenes. También se tiene que tener en cuenta que es el primer libro publicado por el autor, así que más adelante le daré otra oportunidad.
El mayor problema que tuve con este libro fue la manera en que se expresa el autor. Entiendo que es de 1980 (año de oscuridad) y que es su primer libro, pero sus símiles se me hacían muy básicos, varios rayando en lo absurdo. Luego, las historias me parecieron repetitivas, un mexicano que está en otro país y que idealiza a una morra que acaba de conocer. Muchos cuentos no sentí que fueran realmente hacia ningún lado. Un amigo me dijo que tiene novelas buenas y que probablemente este no sea bueno por ser el primero, entonces espero tener un mejor encuentro con Juan Villoro en el futuro. "Mariscal de campo" me gustó mucho.
El primer libro de Villoro. En sus cuentos se entreven los temas que le seguirán pareciendo interesantes: se descifran los siguientes libros que escribirá. Su pasión por el fútbol, un cuento parecidísimo a "el libro salvaje" y -en general- esta ambientación de chavos me recuerda a los tres cuentos reunidos en "Material de lectura". En fin, muy recomendable :3
La primera vez que leí este libro fue en la secundaria y lo disfruté mucho, por eso volví a leerlo. Me gusta sobre todo el estilo sencillo del autor para contar las historias. Es un libro fresco y original.
Es un libro (a mi consideración) especialmente para recordar, que te transporta a un lugar en cual has estado y que la historia puede que la hayas vivido o que te haya pasado algo similar. Es una lectura sencilla, la puedes leer mientras estás viajando o cuando te encuentras fuera del país