Un libro para quienes hacen oración, pero aspiran a descubrir los íntimos secretos de las verdades divinas, y escuchar el mensaje personal que el Espíritu Santo dirige a cada hombre. Un mensaje que convierte la oración en un camino de amor, y el itinerario espiritual en un deseo incoado y siempre insatisfecho de contemplación. El amor de Dios se encuentra en la cúspide más alta, y desde allí le atrae con fuerza creciente a medida que pasan los años.
El autor es súper directo y concreto. No tiene pierde. Escribe las cosas como son, me gusta. Aunque si se lee ajeno a la contemplación puede parecer extremo y tajante.
Definitivamente lo recomiendo a personas que estén en camino de la contemplación o que con un corazón abierto la quieran conocer.
Diría que se divide en dos partes: una introducción a la contemplación y luego cómo vivir desde la contemplación. En la segunda parte habla de muchos de los tantos factores espirituales importantes: obediencia, la Trinidad, la Cruz, la Iglesia, el apostolado, etc. Todo desde ojos contemplativos.
“Nos basta con querer, para que Él actúe.”
“El cielo será, en el fondo, un eterno mirar al Padre”
La palabra del Señor y nuestra condición de creaturas redimidas nos colocan ante la presencia del Amado, para dirigirnos y gozar de Él siendo contemplativos en medio del mundo.
Un libro que abre horizontes preciosos sobre la posibilidad de la contemplación autentica. Una ayuda incomparable para ayudar a comprender la oración y la libertad.