Todo esto te daré: trama sólida, thriller adictivo, ritmo imparable, sentido del humor, diálogos brillantes, Santarés, Miranda Vega, Adriana Lesboutx, Christian Ballesteros, y más, mucho más. [N.B.: he robado los cualitativos de la crítica de Manuela en «Entre mis libros y yo»]
Muy, muy bueno. Y además, gracias a Laura Mavor, una prueba irrefutable de que no es necesario insistir en gente horrible y despreciable, como en Perdida, por ejemplo, para protagonizar una novela policiaca de veras memorable.
Lo prodigio mayor es que se lee con enorme placer, cada página, enquanto se desea en simultáneo que no acabe, porque es tan atrapante e que se acabe, para resolución del whodunit, que en my opinión está al nivel de Agatha Cristhie en su mejor.
¡Quiero más y quiero la película!
Zeitgeist y ejemplo supremo del fino humor: «—Todo el mundo lo ha leído en los periódicos al parecer; ¿no se suponía que la prensa escrita estaba muerta? —comentó Miranda con acritud—. Es increíble lo que disfruta la gente con una historia macabra y sangrienta, nunca entenderé el motivo.»
Sabiduría: «Me alegra que esta vez no vaya a salir corriendo, no me gusta nada que me obliguen a hacer ejercicio.»
Sistema de justicia: «En mi opinión, un jurado popular es un mal sistema, quizá les sirva a los anglosajones, pero lo cierto es que ningún abogado en sus cabales se arriesgaría a dejar una sentencia por homicidio en manos de doce fulanos indocumentados que vaya usted a saber por dónde le van a salir a uno.»
Mero ejemplo de la clase en la escrita: «Pero Alfonso es un estúpido. Siempre lo ha sido. —Tamara se detuvo y miró hacia el cielo. Con aire cándido, preguntó—: ¿Verdad, teniente, que todas las personas estúpidas siempre piensan que son mucho más listas que los demás?
«—Es un rasgo muy común en ese tipo de gente, en efecto.
—Alfonso es, probablemente, la persona menos inteligente que he conocido en mi vida. Es astuto, sí, incluso puede que espabilado; pero le falta inteligencia. Se cree mucho más listo que el resto del mundo. Se cree más listo que usted, se cree más listo que mi padre y, desde luego, se cree mucho más listo que yo. Pobre idiota.»
Enhorabuena, Laura, y gracias.