Para RAA no era difícil salirse de su zona de confort. Una novela histórica que a pesar de haber sido escrita en 1959 facilmente puede ser el diario de cualquier político corrupto de LATAM en el siglo XXI. Una historia progresiva que con cada acontecimiento va ganando intensidad. Deja en claro los principios socialistas del escritor.
Este libro es de verdad lo que su nombre dice que es, Fredo Marine, su protagonista, es un canalla. Es triste que esta novela pueda representar cualquier país latinoamericano en cualquier época de los últimos 100 años, refleja hasta dónde llegan las ambiciones del poder humano y las maquinaciones que se llevan a cabo en las élites de un país.
En cuanto a escritura y a historia lo sentí muchas veces como si estuviera viendo alguna telenovela. Sin embargo, es una buena novela corta que despierta la conciencia social.
Fácilmente estas memorias pueden ser biográfica de cualquier político hondureño que haya pasado por el poder y/o que está en el poder; repudiable, pero real. Solo Ramón Amaya Amador nos puede plantar esa semilla de inquietud que en la lucha está el cambio.