Un excelente libro, es corto y conciso, la prosa con que está escrito hace amena su lectura.
Sobre el libro en si, hay que decir que empieza un poco lento, con algunos relatos de los conquistadores, la situación del imperio Mexica e Inca previó a la llegada de los españoles y luego la respectiva conquista de estos pueblos; pero, en estos apartados ya de puede entramar lo que será los argumentos de los autores.
Así pues, es que se hace una excelente descripción de los conquistadores, más allá del mito de su supuesta gran "superioridad". Esto eran más que todo empresarios o emprendedores armados, que buscan la posibilidad de ascenso social en el Nuevo Mundo, eran personas de clase media, que no pertenecían al ejército real, la mayoría eran letrados y jóvenes que venían, casi siempre de las mismas provincias españolas.
Sus atuendos no eran como lo muestran en la pinturas posteriores, dado que el uso de armaduras y casos de acero era poco práctico para el clima caluroso del Nuevo Mundo, el arma más usada fue el sable, las otras armas como lanzas, ballestas y armas de fuego eran poco práctica debido a las condiciones geográficas, lo lejos que estaban de la matropolis para reabastecerse y que las armas de fuego eran muy lentas, lo que hacía que fueran más vulnerable a las flechas indígenas, aunque no por ello impidió que estás ayudarán a mostrar un cierto grado de superioridad.
Igualmente el término de conquistadores, como lo exponen los autores, es muy reducido, para estos deberían a ampliarse a otros actores como mujeres, negros e indios, sobre las primeras estas fueron muy pocas y llegaron a ser conquistadoras tiempo después y en lugares muy remotos, los segundos, fueron personas muy fuertes que llegaron a ser tratados como inferiores pero que tuvieron ciertas comodidades, los últimos son los más importantes, sin ellos jamás se hubiera podido conquistar los grandes imperios.
Es justamente, esto último, en lo que hacen énfasis los autores, ya que refutan muchos mitos, primero no había una superioridad en armas y caballos, estos últimos, eran usados en ocasiones especiales; su moral e inteligencia no eran superiores, estos españoles guiados supuestamente por Dios, no eran grandes eruditos; las enfermeras aunque fueron importantes, muchas veces no coincidieron en los momentos de conflictos, los españoles también fueron afectados por enfermedades tropicales. Es por ello que las alianzas fueron importante, son los intérpretes los que las consiguen, no los españoles.
La conquista, igualmente, es un término muy mal usado para los historiadores del libro, pues aunque si hubiera grandes conflictos entre ambos bandos, no fueron la generalidad. Lo que primo más fueron las alianzas por medio de matrimonios y la hospitalidad que dieron los indios a los recien llegados, los conquistadores aprovecharon está ingenuidad india para dominarlos.
Así el libro termina con conquistadores más tardíos, y abriendo la posibilidad de usar dicho término de un modo más amplió.
En síntesis es un gran libro.