“Podrás fingir no conocer la raíz griega del amante. Esa cuerda gruesa que sujeta al palo largo y encorvado para sostener la vela: amante en navegación significa correa. Y quién, sino Pablo, debiera saberlo.
Podrás fingirlo. Pero mellarás la hebilla hasta desatarla del cuello. Y destilarás su cuero: los ojos ebrios de tanto contar lo que han visto. Lo fingirás. Yo misma lo hice. Pero después de todo, será inevitable no sentirlo: te asustarás. Porque como tú, como en cualquier respuesta sembrada con verdad, él estaba asustado. Su arte, es su temor. De ahí lo saca.
Sin palabras. He terminado el libro pero creo que todavía estoy digiriendo los primeros poemas. No puedo decir otra cosa que no sea que me ha encantado. Pronto la reseña en el blog.